
La cobertura integral de salud para más de 700,000 personas de bajos ingresos en Nueva York, las que pagan una fracción del costo habitual de un plan del mercado, puede estar en peligro después que el gobierno federal recortara parcialmente los fondos este año.
El Programa Básico de Salud, del cual participan estos consumidores, se creó bajo la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) para proporcionar una alternativa de cobertura para personas con ingresos de hasta 200% del nivel federal de pobreza ($24,280 en 2018). Solo Nueva York y Minnesota han establecido estos programas.
La crisis de financiamiento está ligada a una decisión de alto perfil del presidente Donald Trump de dejar de pagar subsidios de reducción de costos compartidos, que disminuyen los deducibles y los costos de bolsillo para las personas en planes de mercado cuyos ingresos son de hasta el 250% del nivel federal de pobreza (alrededor de $30,000 para una persona). Este dinero también ayuda a financiar el Programa Básico de Salud en Nueva York y Minnesota.
Estos planes deben ser tan completos y asequibles como los planes del mercado de seguros, pero para muchos son significativamente más baratos, con primas mensuales de cero o $20 en Nueva York y hasta $80 en Minnesota, junto con un deducible muy pequeño o sin deducible, combinado con copagos nominales.
Según el Programa Básico de Salud, el gobierno federal es responsable de pagar a los estados el 95% del monto que habría pagado en concepto de subsidios de primas y pagos de reducción de costos compartidos en el mercado para estos afiliados. En diciembre, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) notificó a los dos estados que retendría la porción de reducción de costos compartidos de los pagos: casi $300 millones en el primer trimestre de 2018, alrededor de un cuarto del monto total esperado. En el transcurso de un año, la cantidad retenida excederá los $1 mil millones.
Cuando redujo el financiamiento del Programa Básico de Salud, la administración citó su decisión de octubre de eliminar los pagos de reducción de costos compartidos a las aseguradoras.
El mes pasado, los fiscales generales de los dos estados presentaron una demanda en el Distrito Sur de Nueva York para restablecer los fondos federales.
Al señalar que el Plan Esencial de Nueva York, como se lo llama en el estado, cubre a más de 700,000 neoyorquinos de bajos ingresos, el Fiscal General Eric Schneiderman dijo en un comunicado de prensa: "No me quedaré esperando mientras el gobierno federal no cumple con sus obligaciones más básicas, en un intento transparente por desmantelar la Ley de Cuidado de Salud Asequible".
En su demanda, Schneiderman y la fiscal general de Minnesota, Lori Swanson, argumentan que, entre otras cosas, la decisión de suspender los pagos es defectuosa desde el punto de vista del procedimiento y viola las obligaciones en virtud de la ley de salud. Exigen que se restauren los fondos del Programa Básico de Salud de ambos estados.
Independientemente del resultado de la demanda, los funcionarios de ambos estados han ofrecido garantías de que el programa, por ahora, está seguro.
En Nueva York, el presupuesto del gobernador Andrew Cuomo incluyó fondos suficientes para dejar intacto el Programa Básico de Salud para este año.
Según la ley de salud, cualquier estado puede ofrecer cobertura bajo el Programa Básico de Salud. Una razón por la cual Nueva York y Minnesota adoptaron el programa es porque ya cubrían a muchos de esta porción de población a través de Medicaid, y por lo general compartían el costo por igual con el gobierno federal. Bajo este programa, la responsabilidad de fondos del estado baja a solo el 5%.
Entonces, ¿qué pasará el próximo año? Si no se restaura el financiamiento federal, los defensores están preocupados que los costos puedan aumentar y la cobertura se reduzca.
"Podría desencadenar cambios importantes en la estructura de elegibilidad, los beneficios o aumentos en las primas", dijo Maureen O'Connell, presidenta de Health Access MN, quien ayuda a las personas a inscribirse en la cobertura del mercado.
Elisabeth Benjamin, vicepresidente de iniciativas de salud de la Sociedad de Servicios Comunitarios de Nueva York, dijo que está "realmente preocupada" por el programa el próximo año si los tribunales no ordenan que el gobierno federal comience a hacer pagos.
"Es aterrador cuánto pueden hacer los federales, particularmente para estados como Nueva York que dependen tanto del financiamiento federal", concluyó Benjamin.
Esta historia fue producida por Kaiser Health News, un programa editorialmente independiente de la Kaiser Family Foundation.



























