¿Casa Blanca tiene parte de culpa? Algunos creen que sí

Musulmanes, negros, judíos, asiáticos y latinos son los mayores objetivos de los crímenes de odio en los Estados Unidos.
Los crímenes de odio están en espiral ascendente en los 50 estados, y en unos más que otros.
Si el FBI tiene cifras escalofriantes de su incremento a nivel nacional, organizaciones de derechos civiles independientes consideran que los crímenes de odio son aun mucho mayores y más extendidos
El reporte del FBI indicó que el 2016 aumentaron a 6,121 casos a nivel nacional, comparado a 5,818 en 2015. Un incremento de cinco por ciento.
AUMENTO DEL ODIO
Sin embargo, El Southern Poverty Law Center (SPLC por sus siglas en inglés) de Alabama consideró -tomando información del Departamento de Justicia- que los estimados de crímenes de odio son entre 25 y 40 veces mayores que el total del FBI.
Estaríamos hablando de un aumento en los crímenes de odio entre 140 mil y 230 mil ocurrencias. Es decir, que estamos viviendo un incontrolable clima de racismo a un promedio de entre 400 y 629 casos diarios.
De allí que no es de extrañar que un taxista de ‘Uber’ que trabaja en la ciudad de Nueva York nos comentó mientras viajábamos que “hay mucho estrés” en la gente de la Gran Manzana.
No especificó que cree lo causa. “La gente solo habla de lo último que dijo el presidente”.

Pero los expertos consideran que el discurso permanente de Donald Trump ha sido de invitación a que se denigre de las minorías, particularmente los musulmanes, de considerar casi un mal a los menos ricos, de hacer escarnio de los indocumentados.
Es como si el mensaje de odio se hubiese instalado en la Casa Blanca y, desde allí se habría esparcido por motivación una agenda de irrespeto a los derechos civiles y humanos básicos.
De acuerdo al informe del FBI, la mayoría de crímenes de odio fueron motivados por la raza, etnicidad o ancestros.
FACTOR RACIAL
Crecieron de 4,029 a 4,229 casos incidentes de odio entre 2015-16, y levemente contra blancos y latinos.
Los crímenes de odio contra negros -por su raza- aumentaron de 50.3 por ciento a 52.7 por ciento.
Los crímenes de odio por religión subieron más de 20 por ciento. Particularmente crecieron los ataques a judíos en 54 por ciento, siendo ellos una comunidad que constituyen solo el dos por ciento de la población.
Asimismo, los crímenes de odio motivados por orientación sexual aumentaron 18 por ciento. De 1200 casos reportados, 63 por ciento fueron considerados contra homosexuales hombres y 21 por ciento como de prejuicio anti LGBT.
Según las cifras del FBI, los crímenes de odio contra musulmanes aumentaron a 307 incidentes de 257 el año anterior, que representa un aumento de 19 por ciento.
AUMENTO Y AUMENTO
El número de víctimas se incrementó proporcionalmente con los incidentes de 307 el año 2015 a 388 el año analizado, es decir un aumento de 26 por ciento.
El SPLC analizó esta situación aún un año antes del ascenso de Trump al poder, el 2014. Encontró un aumento común los incidentes de odio anti musulmán y perpetradores y victimas conocidas.
El número promedio de ofensores conocidos se incrementó en 61 por ciento. El promedio de incidentes aumentó 99 por ciento.
Asimismo, la cantidad de víctimas aumentó en 11 por ciento.
Particularmente se reportaron asesinatos de odio de cero en 2014 a cuatro en 2015, antes que cayeran a cero en 2016.
Entre 2014-15 se reportaron un incendio cada año contra mezquitas, pero aumentaron a cinco el 2016.
Los daños/destrucción/vandalismo contra la propiedad de musulmanes aumentaron 104 por ciento. El asalto simple aumentó en 108 por ciento.
También, la intimidación aumentó 125 por ciento, el asalto agravado 160 por ciento.
Los analistas de SPLC creen que el aumento de crímenes de odio está adquiriendo una nueva fase, en el ataque directo o asaltos a miembros de la comunidad musulmana.
Asimismo, observan “una asociación” entre el aumento en el prejuicio anti musulmán y crímenes de odio anti musulmán y el “discurso y políticas“ de Donald Trump.
ODIO Y FACTOR TRUMP
“El resurgimiento de los niveles de odio que Donald Trump ha legitimado, incluyen la aceptación de puntos de vista extremistas en la Casa Blanca”, afirma el SPLC
En el periodo pre presidencial, Trump fue respaldado por grupos extremistas como el Ku Klux Klan, neonazis como el Partido de la Libertad Americana, ultra nacionalistas y xenófobos, y milicias supremacistas.

Al permitir Trump que Steve Bannon ingrese a la Casa Blanca, marcó el inicio de un abierto respaldo ya no implícito sino explícito a grupos que militan en el supremacismo blanco y odian a los extranjeros, empezando por quienes son oriundos del medio oriente.
Trump-candidato recibió el respaldo de David Duke, ex Gran Sabio del Ku Klux Klan (KKK), grupo de odio acusado en el pasado de matar golpes, quemados y a tiros a centenares de negros en el sur de Estados Unidos.
Trump, entonces, se hizo como el que no sabía del apoyo de Duke, y luego esbozó un tibio “lo rechazo”, que sonó a beneplácito implícito, según la organización “Hatewatch”, que investiga a las organizaciones de odio en los Estados Unidos.
Según una encuesta del diario The New York Times, casi el 20 por ciento de los seguidores de Donald Trump están en contra de la Proclamación de Emancipación, por la que se liberó a los esclavos del sur de Estados Unidos durante la Guerra Civil.
RACISTAS ¿EN EL PODER?
De acuerdo a las pesquisas de ‘Hatewatch”, el grupo AFP de cabezas rapadas estableció llamadas telefónicas automáticas pro Trump en las primarias estatales iniciales.
Una de esas llamadas contenía un mensaje de Jared Taylor, fundador de la revista supremacista blanca “Renacimiento Americano”. En la llamada grabada, Taylor instaba a las personas a votar por Trump porque "No necesitamos musulmanes. Necesitamos gente blanca inteligente, bien educados que se asimilarán a nuestra cultura. Vota por Trump”.
Por su parte, Andrew Anglin, editor de la página web neonazi The Daily Stormer, escribió un texto titulado: “Heil Donald Trump, el último salvador “, en apoyo a esa propuesta.
Al final de su artículo, Anglin concluyó distorsionando al propio magnate: “Make America White Again”, en reemplazo de “Make America Great Again”.


























