Racismo Anti-Latino

RACISMO ANTI- LATINO

IMPACTO LATIN NEWS

 

¿Sabe Ud. cuántos hispanos han sido asesinados y/o masacrados en Nueva York y los Estados Unidos, sólo por el hecho de su origen étnico?¿Cuántos han sido desvalijados y golpeados sólo por ser latinos, y que mayormente no denuncian a sus agresores por temor a ser deportados?

 

Racismo anti-latino
Racismo anti-latino

BALAZOS DE ODIO

Los latinos se han quedado mayormente sin protestar, a pesar que algunos juicios han sido una real burla y la mayoría de veces siquiera se ha encontrado a los criminales.

Ellos no le golpearon en la cabeza a nadie, no se enfrentaron ni provocaron a sus agresores, no intimidaron ni fueron irrespetuosos, pero lo que recibieron fue insultos raciales, batazo limpio, puñetes y patadas a mansalva, etc., sino la muerte.

Desde el sábado, nadie sabe hasta hoy por qué un hombre afroamericano, sin mediar palabra y sin robar a ninguna de sus víctimas, les disparó a cinco hispanos en la calle Menahan, en Brooklyn, Nueva York. El sujeto iba acompañado de dos personas más de raza negra.

En Englewood, New Jersey, cuando menos seis asaltos contra hispanos han sido protagonizados en los primeros seis meses del año por sujetos afroamericanos que el jefe de la policía Arthur O’Keefe cataloga como posibles “actos de iniciación de pandillas”, en un delirio prejuicioso llamado “beaner hopping”.

En Long Island han habido ataques a golpizas y balazos que han  terminado con las vidas de jóvenes inmigrantes latinos, igual en Staten Island. Lo mismo sucede en el vecino estado de New Jersey, donde la ciudad de Plainfield es un real santuario del crimen racial negro agrediendo latinos.

El racismo anti latino está en aumento en Estados Unidos, y quienes mayormente forman parte de esta ola prejuiciosa y de odio no son los abominables grupos supremacistas blancos sino también negros o afroamericanos.

CIFRAS FBI

De acuerdo con cifras de la Oficina Federal de Investigación (FBI), los crímenes de odio contra la población de origen hispano en Estados Unidos aumentaron 40 por ciento de 2003 a 2007, cuando alcanzaron su máximo nivel, al ubicarse en 830 víctimas.

En 2008, el número de latinos víctimas de crímenes de odio -ataques motivados por el origen étnico o nacional, preferencia sexual o creencia religiosa– fue de 792.

Mientras tanto, en 2009 –el último año del que el FBI dispone de cifras respecto a los crímenes de odio–, la cifra fue de 692 víctimas hispanas.

En la década de los 90’s la incidencia de ataques contra inmigrantes latinos, en Estados Unidos, subió entre 40 y 50 por cinto en los últimos cinco años, junto a las campañas anti inmigrantes , según datos del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Asimismo, aún acicate a la formación o reactivación de grupos de odio sería la llegada masiva de inmigrantes latinos y asiáticos, principalmente, que para 2050 llevará a que Estados Unidos tenga 29 ciudadanos de origen latino por cada 100 habitantesmentó el número de grupos de odio contra los inmigrantes y la comunidad gay. De 602 asociaciones registradas en el 2000 subió a 926 en 2010, de acuerdo al Southern Poverty Law.

Un acicate a la formación o reactivación de grupos de odio sería la llegada masiva de inmigrantes latinos y asiáticos, principalmente, que para 2050 llevará a que Estados Unidos tenga 29 ciudadanos de origen latino por cada 100 habitantes, según proyecciones del Centro Hispano Pew.

Para mucho es recordado el pasaje que protagonizó en los 90’s Hazel Dukes, entonces cabeza del capítulo de Nueva York de la llamada Asociación Nacional Americana de la Gente de Color (NAACP por sus siglas en inglés), entidad que sirve para el avance de los afroamericanos, que entonces sostuvo que los latinos le estaban quitando empleos a los negros en la ciudad de Nueva York.

Una apreciación claramente prejuiciosa y discriminatoria, y cuando se la increpó a Dukes por qué decía eso ella sostuvo que no se había referido a los “latinos” sino a los “ecuatorianos”. Pero la “lideresa” negra no estaba sola en su prejuicio anti latino. Entonces también salió a la palestra el reverendo Calvin Butts de la Iglesia Abysinia de Harlem, que dijo que él solucionaba el problema “cerrando la frontera” con México.

En Plainfield, New Jersey, en lo que va corrido de este año, apenas cuatro personas han notificado a la policía haber sido golpeadas por grupos de jóvenes afroamericanos, quienes les profirieron insultos de tipo racial mientras se ensañaban salvajemente contra ellos.

Pero según cifras extra oficiales, sólo en dos meses, un total 10 personas le aseguraron haber sido golpeadas, insultadas y en algunos casos asaltadas por afroamericanos.

“No quiero que la policía me pregunte por una identificación que no tengo”, aseguró un jornalero guatemalteco que se identificó como Joselo, de 23 años de edd.

“Hace dos semanas me golpearon tres jóvenes afroamericanos en el pecho, pero me pude escapar”, relató en tono de alivio Joselo. “Es el mismo grupito de morenos que andan por la avenida Plainfield robándonos a los jornaleros, porque saben que cargamos dinero en efectivo”, sostuvo.

Carmen Salavarrieta, de la organización Ángeles en Acción, dedicada a ayudar a víctimas golpeadas desde hace más de 15 años, indicó que el problema que siempre ha habido es el de la barrera del idioma. Además señala que hay el temor a ser deportado, que ha sucedido en cifras nunca antes vista bajo la administración del presidente Barack Obama.

ATAQUES

Entre los crímenes de odio más conocidos en los últimos años está el del ecuatoriano Marcelo Lucero, golpeado y apuñalado hasta que murió desangrado, el 8 de noviembre de 2008, en Patchogue, condado Suffolk de Long Island, Nueva York.

Uno de los lugares que se convirtió en un peligroso para los indocumentados es Port Richmond, condado de Staten Island, Nueva York, donde en 2010 al menos ocho hispanos sufrieron ataques de carácter racial.

El 25 de abril, Rogelio Vázquez, de México, fue atacado por afroamericanos mientras se dirigía a su casa, después de dejar un restaurante. Siempre ese mes, Rodolfo Olmedo (26) trataba de entrar a su casa cuando fue golpeado por la espalda por cuatro sujetos armados con bates y un martillo.

Alejandro Galindo (52) sufrió un ataque el 24 de junio. Los jóvenes agresores lo insultaban cuando conducía su bicicleta en Port Richmond, Staten Island.

Otra golpiza ocurrió el 23 de julio. La víctima fue Fidel González (40), originario de Oaxaca, México. Él fue golpeado en la quijada, usando una patineta. Sucedió luego de un partido de fútbol.

En un caso del 17 de junio de 2009, el inmigrante nicaragüense Luis Maltez, de 28 años, fue agredido mientras le gritaban insultos raciales. Sufrió heridas en la cabeza, brazos y costillas. Tres hombres blancos lo atacaron a batazo.

CASO VÁZQUEZ

Christian Vázquez regresaba a su casa tras una jornada de trabajo como ayudante de mesero en un restaurante de Manhattan. Al llegar a Staten Island, se paró a visitar a algunos conocidos.

Recuerda que estaba a pocas cuadras de su hogar cuando fue golpeado por detrás. Eran al menos dos hombres más. Luego, cayó al piso, donde le propinaron patadas y puñetazos en la cara, las costillas y otras partes del cuerpo. No sabe en qué momento le quitaron los 10 dólares que llevaba en la cartera.

“Mientras me estaban pegando en el piso me insultaron. Me decían 'mexicano', 'mojado', 'f@# mexican'... todas esas cosas”, dijo el joven de 18 años.

El ataque contra Vázquez fue uno de 10 incidentes violentos ocurridos desde abril de 2010 en Staten Island, que la policía considera posibles ataques raciales contra hispanos, según datos de la fiscalía del condado de Richmond. Una pareja gay hispana también sufrió agresiones en la isla.

Los incidentes en gran parte siguen un patrón general: un hombre caminando solo en la calle es golpeado, asaltado e insultado con epítetos raciales. En su mayoría, los atacantes son jóvenes negros.

María Morales, dueña del restaurante Los Potrillos, recuerda que en agosto del 2008 un hombre joven se abalanzó con una camioneta contra su negocio y otros dos comercios mexicanos.

“Siempre han ocurrido incidentes”, dijo Morales.

En este caso, el hombre fue declarado “incompetente” por razones mentales.

Oscar, un estudiante mexicano de 23 años que prefirió no ser identificado por su apellido, contó que hace cerca de un año también fue golpeado por una pandilla negra.

ODIO

En diciembre de 2008, en Brooklyn, José Sucuzhanay, víctima de una paliza por supuestos motivos de odio racial, fue golpeado en la cabeza con una botella y un bate de béisbol cuando regresaba en la madrugada del sábado al domingo a su casa junto a su hermano Romel en el condado de Brooklyn.

El inmigrante, de 31 años, fue también pateado por cuatro atacantes, todos hombres de raza negra. Su hermano resultó con heridas leves que no requirieron de atención médica.
 Al igual que en esas áreas de Nueva York, en medio de los cambios demográficos han surgido tensiones entre los distintos grupos étnicos en Staten Island.

En esta zona, el número de hispanos aumentó cerca de un 40% entre el 2000 y el 2008, según el Censo. Gran parte de los inmigrantes latinos provenían de México. En Port Richmond, una de las zonas más deprimidas económicamente, un 24% son latinos, el mismo porcentaje afroamericano y un 45% blanco, de acuerdo con un reporte del departamento de Salud del 2006.

HABLAN CÓNSULES

Ante estos episodios, el entonces Cónsul General de México en Nueva York, Embajador Rubén Beltrán expresó su preocupación y rechazo por la agresión de que fue objeto el mexicano Bernardo García, quien fue atacado por varios individuos mientras regresaba de la tienda a su departamento en el sector de Port Richmond el 7 de Julio de 2010, alrededor de las 8:00 p.m.

A escasos tres meses desde el ataque al también mexicano Rodolfo Olmedo en el mismo condado, el Embajador Beltrán regresó a Staten Island para participar en una reunión de trabajo con la concejal de la ciudad Debi Rose; la vocera del concejo de la ciudad, Christine Quinn; el congresista Michael McMahon; el fiscal de distrito, Dan Donovan; la directora ejecutiva del Proyecto Hospitalidad, Rev. Terry Troia; representantes del Departamento de Justicia de Estados Unidos, de la Policía de Nueva York, del Centro del Migrante de Staten Island, Make the Road New York, y del sector privado, agrupados en la Staten Island Project Initiative, así como diversos líderes comunitarios y religiosos.

Como resultado de esta reunión se acordó el lanzamiento del proyecto “ estrategia global, multicultural y con representación de todos los que participaron, con el objetivo de erradicar este tipo de crímenes.

Por su parte, el cónsul de Ecuador en Nueva York, Pablo Bonifaz, no calificó la golpiza de Romel Sucuzhanay como un acto violento perpetrado contra ecuatorianos. “Esto no es una oleada de crímenes contra los ecuatorianos. Es una lamentable coincidencia. Pero sí que se están suscitando crímenes contra la comunidad latina y otro tipo de comunidades inmigrantes, lo que resulta lamentable, porque aquí hay una alta concentración de hispanos”, dijo el cónsul.

EFECTOS COLATERALES

La posibilidad de que los latinos sean deportados de Estados Unidos incluso cuando son víctimas de un ataque cada vez es mayor, por lo que las cifras oficiales subestiman la cantidad y gravedad de los crímenes de odio contra hispanos.

“Los crímenes de odio en este país son poco reportados porque los latinos tienen miedo”, señaló Lisa Navarrete, vicepresidenta del Consejo Nacional de La Raza (NCLR).

La directiva, declaró que los crímenes de odio contra los latinos son, por lo tanto, “subestimados” dentro de las estadísticas oficiales.

Los latinos, sin embargo, tienen cada vez menos incentivos para reportar un crimen a la autoridades. Según información del gobierno federal, Comunidades Seguras ya opera en poco más de mil jurisdicciones en Estados Unidos –mil ocho, hasta principios de febrero– en 38 estados de la Unión Americana, de las tres mil cien jurisdicciones que existen en todo el país.

Diseñado para deportar inmigrantes que hayan cometido crímenes en Estados Unidos, Comunidades Seguras ha operado también como una gigantesca red para atrapar personas que no cuentan con documentos para vivir en Estados Unidos.

De acuerdo con cifras de ICE, 28 por ciento de los poco más de 58 mil individuos que han sido deportados a través del programa Comunidades Seguras no tenían ningún tipo de antecedente penal.

Los padres de al menos 7,111 niños que son ciudadanos estadounidenses fueron deportados en la ciudad, desde octubre del 2005 a diciembre del 2010 desde Nueva York.

En el 2014 si la actual tendencia de deportaciones sigue su curso, el presidente Obama habrá deportado en sólo seis años el mismo número de los que sufrieron idéntico trato en el período 1892-1997, es decir a lo largo de 105 años.

Lo dice un reciente informe de la Universidad de California. Los deportados por los sucesivos gobiernos de EE.UU. quedarán igualados por el presidente Obama en su período presidencial de 2008-2012.

Son los efectos colaterales del racismo visto desde otra perspectiva.

Compartir
[fbcomments]