Presencia arqueológica de América en Nueva York

En el Museo Nacional del Indio Americano en Manhattan, se exhiben piezas de metal, alfarería, madera, textiles, cuero, lírica, etc. provenientes del actual Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Perú, Bolivia, Argentina, Guatemala, Chile, etc., en la foto un asiento taíno de guayacán, conocido como dijo, elaborado entre el 1.280 y 1.390 DC en República Dominicana.
En el Museo Nacional del Indio Americano en Manhattan, se exhiben piezas de metal, alfarería, madera, textiles, cuero, lírica, etc. provenientes del actual Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Perú, Bolivia, Argentina, Guatemala, Chile, etc., en la foto un asiento taíno de guayacán, conocido como dijo, elaborado entre el 1.280 y 1.390 DC en República Dominicana.

Cada vez más se incrementa el interés en las culturas pre-europeas del continente y en ese sentido los latinoamericanos en Nueva York, - herederos de una importante tradición aborigen- , tienen más oportunidades de conocer y aprender sobre sus raíces americanas, a través de los objetos arqueológicos expuestos en varios museos y colecciones.

Piezas arqueológicas de diferentes partes del continente llegaron a Nueva York como parte de los estudios de especialistas, investigadores y arqueólogos de varias entidades académicas, quienes viajaron para estudiar las culturas antiguas.

Muchas obras llegaron para estudios de laboratorio, muchas otras fueron comercializadas, muchas nunca fueron reclamadas, otras fueron obsequiadas y muchas forman parte de importantes colecciones, que periódicamente se exhiben como parte de muestras didácticas y que a decir de muchos, se encuentran mejor custodiadas y conservadas en los bien organizados y administrados museos públicos y privados
de países desarrollados.

Para los historiadores las piezas arqueológicas son documentos con importante información, así por ejemplo a través de la cerámica se puede establecer el desarrollo de un grupo humano a través de las comparaciones estilísticas entre cerámicas tempranas procedentes de áreas culturales distantes, igualmente las piezas cerámicas permiten establecer los vínculos de los diferentes grupos humanos y a través de sus rasgos estilísticos, la cerámica permite conocer sobre las creencias y prácticas de los pobladores del continente desde hace miles de años.

Botella en forma de búho de la cultura Moche, que se desarrolló en Perú entre el primer y séptimo siglo de la era cristiana, es parte de la colección del Museo Metropolitano en la Quinta Avenida de Manhattan.

En varios objetos arqueológicos se han encontrado restos de alimentos, que mediante pruebas de laboratorio han permitido establecer el origen o presencia de un determinado producto en una determinada cultura o región.

En Nueva York hay piezas arqueológicas de prácticamente todos los países latinoamericanos, objetos de piedra, metal, hueso, madera, arcilla cocida, cuero, hueso, textiles, que gracias además de tener identificado su lugar de procedencia geográfica, además tienen establecida la etapa histórica en la que fueron elaborados o trabajados.

SILLA MANTEÑA

Hace pocos días, por ejemplo, la Federación Ecuatoriana de Fútbol cambió su tradicional logo y en el nuevo diseño se incluye simbólicamente una de las piezas más representativas de la arqueología ecuatoriana, una silla de la cultura Manteña, llamada así por desarrollarse en el territorio de la ciudad de Manta, en la Costa, una región históricamente importante por el comercio regional marítimo, un puerto natural donde se desarrolló una cultura sofisticada en su trabajo metalúrgico y alfarero, que elaboró piezas labradas en plata y cobre, como pectorales con figuras felinas repujadas, tiaras, máscaras, cuencos, aretes, pero son sus sillas de piedra en forma de u, las más representativas, parte de una rica tradición de escultura en piedra que produjo además altares esculpidos e incensarios.

Las sillas en u de la cultura Manteña son únicas en la arqueología americana. Una silla Manteña se encuentra actualmente expuesta en el Museo Nacional del Indio Americano en Manhattan.

La extensión de las conexiones culturales de la cultura Manteña, entre otros elementos se ha determinado por los productos que cultivaron, entre ellos el maíz, yuca , maní ají, algodón, tabaco, tomate y cacao, en las excavaciones arqueológicas se han encontrado llamas, patos y perros.

Silla de piedra de la cultura Manteña, localizada en la costa del actual Ecuador, que floreció entre el año 600 de nuestra era, hasta la llegada de los europeos en 1531. También se incluye en la muestra actual presentada en el Museo Nacional del Indio Americano.

URPU, MAKA O PUYÑUN INCA

Es una de las piezas más representativas y únicas de la cultura Inca, también conocido como urpu, se caracteriza por su forma y color, los hay de todos los tamaños, desde muy pequeños, - de centímetros de altura-, hasta gigantescos del tamaño de una persona, ya que por sus fines utilitarios servían para transportar y preparar líquidos, así como para almacenar alimentos deshidratados.

Los europeos le bautizaron como aríbalo, por su semejanza con antiguas ánforas
griegas. De cuello largo, boca ancha o abocinada, cuerpo globular, -ricamente decorado-, que termina en una base cónica, nunca plana, tiene dos pequeñas asas y una decoración generalmente felina, que servía para pasar la cuerda que se ataba por las asas para llevarlo en la espalda.

La presencia de un aríbalo prueba la influencia del incanato, que se extendió prácticamente por los Andes sudamericanos, hasta la llegada de los europeos en el siglo XVI.

Un hermoso aríbalo se encuentra actualmente expuesto en el Museo Nacional del Indio Americano.

Un urpu similar a este, pieza emblema de la cultura Inca, es parte de la actual muestra presentada en el Museo Nacional del Indio Americano, ubicado a pasos del popular toro de Wall Street.

FIGURILLAS DE VALDIVIA

Los especialistas han determinado que no siempre la aparición de la alfarería y de la agricultura surgieron simultáneamente, pero lo que sí han determinado es que, en el caso particular de la cerámica Valdivia, el proceso estuvo en manos de mujeres y esto se evidencia en los miles de figuritas femeninas, cada una con un peinado totalmente diferente.

La cerámica de esta cultura toma el nombre del asentamiento localizado el norte de la península de Santa Elena, en el sur occidente de la Costa ecuatoriana, que lleva el mismo nombre, los asentamientos de la cultura Valdivia más antiguos, aparecieron hacia el año 4.000 antes de Cristo.

En el Museo del Indio Americano también se puede encontrar una pequeña muestra de figuritas de cerámica de la cultura Valdivia, así como en varias colecciones privadas.

Los europeos la bautizaron como Venus, por vincularse a los ritos de fertilidad y a la imagen femenina.

La lista es larga, lo más interesante es promover el interés de la comunidad latinoamericana por conocer sus raíces históricas y descubrir la inmensa riqueza que cultural que además refuerza su presencia continental, así como los innumerables vínculos entre los ahora llamados países latinoamericanos.

Una máscara de piedra prehispánica ecuatoriana, parte de la colección privada de Don Jaime Andrade Vargas, que incluye varias piezas arqueológicas de Perú, Ecuador y México.
Una máscara de piedra prehispánica ecuatoriana, parte de la colección privada de Don Jaime Andrade Vargas, que incluye varias piezas arqueológicas de Perú, Ecuador y México.
Compartir
[fbcomments]