Pequeñas empresas de Nueva York continúan batallando

negocios reabiertos
De acuerdo a gente de la industria, en los restaurantes que solo venden comida y no licor, sí se nota el golpe de la pandemia, pero los segundos también enfrentan grandes retos que requieren asistencia financiera especializada.

Oficialmente la ciudad de Nueva York ha entrado a la fase cuatro de reapertura, sin embargo los pequeños negocios sienten una gran inestabilidad y un panorama que ofrece muy poca seguridad para continuar operando. 

Los pequeños negocios en cada barrio neoyorquino son la base funcional de las comunidades en muy variados aspectos, generando no solo fuentes de empleo e impuestos, diversidad cultural, movimiento que da vida a una serie de negocios y puntos funcionales de las comunidades, han sido los más afectados por el cierre provocado por la pandemia y a pesar de los esfuerzos continúan luchando por sobrevivir.

A continuación algunas experiencias sobre como perciben los latinos la reapertura, el futuro de sus pequeños negocios y las alternativas existentes de ayuda efectiva, para asistirles en esta verdadera lucha por sobrevivir.

Si bien esta nueva fase de reapertura de la ciudad incluye actividades al aire libre de bajo riesgo en arte, entretenimiento, producción mediática y competencias deportivas sin público, así como la apertura de zoológicos y jardines botánicos, los pequeños negocios, que son la base productiva de las comunidades de la ciudad, continúan luchando por subsistir y mantenerse operando.

Las ayudas ya ofrecidas son insuficientes y eso lo supimos cuando reportamos sobre los negocios clamando por ayuda con el pago de sus rentas. Es un gran reto para los pequeños negocios recuperar todo el tiempo literalmente perdido, que han sido meses sin operaciones o con operaciones a pequeña escala.

Está comprobado que la pandemia no afectó a todos por igual y estudios especializados han demostrado que las disparidades sociales y estructurales tienen un impacto desproporcionado en las minorías, que han sufrido los peores efectos del virus y esto se extiende al aspecto económico.

La Reserva Federal de Estados Unidos afirmó que las empresas pertenecientes a minorías tuvieron dificultades incluso antes de la pandemia, con el cuarenta y nueve por ciento de las empresas latinas calificadas en riesgo o angustiadas en comparación con el veintisiete por ciento de sus contrapartes blancas.

Las nuevas regulaciones que limitan el servicio a los clientes fuera de los locales, han forzado a los pequeños negocios a invertir en adecuaciones para poder seguir funcionando, las cuales representan gastos extras en sus ya impactadas finanzas por tres meses de cierre.

GASTOS INDISPENSABLES

Los pequeños negocios enfrentan primeramente el gran reto de satisfacer las deudas acumuladas, de las cuales la renta es el rubro más grande e importante, además del pago al personal y gastos de producción, implementos, ingredientes en el caso de restaurantes, etc. se añaden particularmente los nuevos gastos que exige el re-adecuar sus operaciones para la reapertura en condiciones inusuales.

Para una muestra sobre los nuevos retos que enfrentan las pequeñas empresas, hablamos con el propietario de tres negocios de comida en Queens, quien nos indica que aún antes de la pandemia, ya perdió dos de sus negocios por la elevada renta de veinticinco mil dólares mensuales y por la aplicación durante nueve meses de Roosevelt DLT, un plan piloto que no permitía que los autos parqueen en la parte norte de la Ave Roosevelt en Queens.

Además del pago de la renta los rubros más importantes que debe considerar una pequeña empresa son el pago al personal y el inventario, que incluye todos los accesorios que necesita para funcionar.

Sobre el pago al personal indica que antes equivalía a un treinta por ciento de la ganancia y ahora ha subido y está entre un cuarenta y cinco a cincuenta por ciento, a pesar de que se ha recortado personal y se han recortado horas de trabajo.

En cuanto al inventario, que incluye implementos, insumos, ingredientes, etc., cuyo valor antes de la pandemia equivalía a un treinta por ciento, ahora es de más del cuarenta por ciento, dependiendo del flujo en las ventas.

Los implementos han subido de precio, por ejemplo la carne actualmente es mucho más costosa que antes de la pandemia, ya que el negocio de donde vienen los productos cárnicos, fue impactado y se genera un efecto dominó.

Otro reto es la adquisición de todos los implementos de protección higiénica para el negocio, personal y los clientes,  por ejemplo una caja de guantes que antes costaba veintitrés dólares, ahora no se encuentra fácilmente y cuando se encuentra tiene un valor de entre sesenta y cinco a setenta dólares.

Implementos como una caja de cubiertos desechables con servilleta, que antes costaba diez dólares con cincuenta, actualmente cuesta veintisiete dólares. Actualmente hay más necesidad de implementos desechables.

COMO SE VE EL FUTURO

Todo es relativo en este nuevo océano, en donde los pequeños negocios tratan de mantenerse a flote, así por ejemplo restaurantes familiares que venden solo comida, no enfrentan los mismos retos que restaurantes con licencias para venta de licor, este es un buen tiempo para el segundo grupo, porque hay un flujo importante de clientes para consumir bebidas.

Es difícil prever el futuro, porque la ciudad recién está en proceso de reapertura, pero la necesidad fundamental es la renta, debido a la reducción o falta de ventas y actividad, particularmente si no se ha llegado a un arreglo con el dueño de casa.

La pandemia no ha terminado, la perspectiva de los negocios de comida, por ejemplo, está enfocada en el 4 de septiembre, cuando se acaba el permiso para el patio y en octubre 31, cuando se acaba el permiso de las sillas para el servicio afuera del restaurante.

EL RETO DE REINVENTARSE

Los negocios están atravesando un proceso y este es un tiempo en que están obligados a reinventarse. Los negocios que piensan en abrir, no son realistas, porque ahora lo que se trata es de adaptarse a un nuevo mercado, una nueva realidad.

Los propietarios de pequeños negocios afirman que existen muchas formas de crear, por ejemplo de presentar nuevos platos para llevar, bebidas para llevar y reconocen que la ciudad está en un punto creativo, para aprender a adaptarse, en una fase en la cual no es tiempo para reabrir, si no para abrir, pensando en comenzar desde cero, en un nuevo panorama.

Uno de los entrevistados nos cuenta: “el mes pasado tuvimos una pérdida de 3.500 dólares adicionales, porque todo la ganancia se gastó en la adecuación del espacio para atender a la gente afuera, comprar madera, pintura y para adaptar el espacio exterior, lo cual costó entre cinco a seis mil quinientos dólares de inversión.

Actualmente la situación puede ser manejable, pero las fechas claves son cuando terminan los permisos y hay que ver si hay o no apertura para atender dentro del restaurante y ver cuán estable es la nueva situación.

Si no hay el flujo saludable de clientes, existirá una gran presión para mantener a flote el negocio.

Actualmente para los pequeños negocios latinos en la ciudad de Nueva York, existen varias opciones de ayuda, comenzando con la educación y asesoría financiera, que es clave para ayudarlos a continuar. Además de las opciones a nivel de gobierno local y de los recursos dispuestos para el efecto por el gobierno federal, nuevas opciones surgen en el horizonte.

UNA ALTERNATIVA EFECTIVA

Acción es una organización que se ha especializado en ofrecer programas de ayuda financiera para servir a pequeñas empresas, que no pueden aprovechar los programas más grandes.

Acción ofrece una serie de recursos de asistencia financiera para pequeñas empresas, incluyendo alivio crítico a través del programa de protección de cheques de pago, programa de ayuda por el Covid-19,  aplazamientos de pago de préstamos, micro-préstamos de la SBA, préstamos de la SBA PPP perdonables, reiniciar el capital a través del programa de préstamos a plazos de Nueva York, reiniciar el capital a través del programa Miami RISE y cientos de subvenciones desembolsadas en asociación con LISC.etc.

Acción se ha convertido en un protector efectivo para hacer la diferencia entre el desastre y la esperanza. Sus esfuerzos ya han salvado a 1.557 propietarios de pequeñas empresas de la ruina financiera.

NUEVO PROGRAMA DE PRÉSTAMOS

Acción está administrando el nuevo fondo de préstamos a plazo, New York Forward Loan Fund y se enorgullece de ser uno de los cinco prestamistas elegidos por el Estado de Nueva York para administrar las aplicaciones para este fondo de préstamo de alivio específicamente establecido para ayuda por el Covid-19.

El fondo de cien millones de dólares está diseñado para apoyar a las pequeñas empresas en el Estado de Nueva York, que no han recibido fondos de socorro en casos de desastre como el Programa de Protección de Cheques de Pago o el Préstamo de Socorro por Desastres por Lesiones Económicas de la SBA.

Hasta el momento Acción ha otorgado préstamos de $364.000 a diez dueños de negocios en todo el estado de Nueva York, son préstamos a bajo interés y sin comisiones, que desempeñarán un papel fundamental en el plan de recuperación para pequeñas empresas a medida que Nueva York comienza a reabrir.

PROTECCIÓN CHEQUES DE PAGO

Los programas de ayuda crítica de Accion han incluido una asociación a través de uno de los programas públicos más visibles y buscados a nivel nacional, el Programa de Protección de Cheques de Pago de la SBA, o PPP.

Accion fue aprobada para procesar y ofrecer préstamos PPP en abril. El éxito del programa se basa en la promesa de una condonación completa del préstamo para prestatarios que usan los fondos para mantener a sus empleados en la nómina.

Desde su lanzamiento, Accion ha aprobado a 388 negocios, por más de $4.4 millones a través del programa, salvando a más de quinientos cincuenta empleos, muchos en las comunidades más afectadas por la pandemia.

PROGRAMA DE AYUDA COVID-19

Acción se asoció con LISC para apoyar este programa de subsidios para ayuda a pequeñas empresas, que otorga subsidios de cinco a diez mil dólares a empresarios elegibles que necesitan ayuda financiera debido al impacto de Covid-19, para que puedan acceder a capital mediante el paquete de solicitud de subvención.

Gracias a los esfuerzos de Acción, LISC ha recibido más de doscientas mil solicitudes y más de quinientos empresarios han recibido subvenciones. El 97% de los beneficiarios tienen menos de quince empleados, más del 95% son personas de color y más del 90% operan negocios que pueden definirse como angustiados.

A medida que el programa continúa, LISC estima que el programa permitirá que 1.500 propietarios de negocios accedan a quince millones en dólares de subvenciones.

Para conocer los programas de Acción y obtener más información sobre cómo apoyar a los pequeños negocios, visite su sitio web y sígale en Twitter, Facebook e Instagram https://us.accion.org/new-york-forward-loan-fund-nyflf/

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