ENTREVISTA EXCLUSIVA

Desde Venezuela hasta Nueva York, el actor, director y creador Pablo Andrade ha dejado su huella dentro de la comunidad artística latinoamericana, y seguirá haciéndolo como nuevo director ejecutivo de HOLA.

La Organización Hispana de Actores Latinos ha estado apoyando a los actores latinos en Nueva York por más de 45 años, y ahora, se puso en buenas manos para que todos los artistas hispanos tengan la oportunidad de llegar a sus sueños.

Sin embargo, esta no es la primera tarea de Andrade como líder, como también es director artístico de la compañía teatral Corezon, creando producciones que han participado en festivales nacionalmente.

Después de haber aprendido de dos gran directores ganadores del Premio Tony, Thomas Kail y Jack Hofsiss, quien falleció hace unos años, el talento de Andrade como director lo llevo con Corezon a recibir varios premios con obras como “Seis” (FuerzaFEST, Teatro Circulo) y “Too Close” (Capital Fringe Festival).

Pablo Andrade dirigió y actuó en la obra “Seis”, con la cual ganó varios premios.

“Creo que no hay ninguna obra que haya dirigido, y que no me haya hecho crecer como ser humano y artista. Todos han contribuido para yo estar donde estoy ahora profesionalmente y espiritualmente”, compartió Andrade con Impacto Latino.

Además, Andrade es profesor de arte escénico, y ha compartido su conocimiento con sus estudiantes en HB Studio, NYU Tisch, Stella Adler, y Moment Work Institute.

Como actor, ha podido exponerse en obras de teatro como “La Tía Julia y el Escribidor” por Mario Vargas Llosa, que fue aclamada por el New York Times y el Washington Post.

Andrade en “La Tía Julia y el Escribidor”.

A través de su trayectoria, Andrade ha logrado varios reconocimientos, incluyendo el Premio ATI al Mejor Director de Monólogo (2020), el Premio Fuerza al Mejor Director (2017),  y el Premio Latin ACE como Mejor Actor Drama (2015).

Andrade ha recibido varios reconocimientos, incluyendo de ATI.
Andrade con sus estudiantes en HB Studio.

En una entrevista exclusiva, Andrade relató sus inicios en la industria, sus experiencias, y los próximos pasos para HOLA.

 

¿Qué te inspiró a entrar al mundo artístico?

- Yo siempre fui un niño muy tímido. De hecho, yo estudié ingeniería electrónica en la Universidad Simón Bolívar en Caracas antes de dedicarme a ser actor.

Decidí probar, en un momento de mucha valentía mia, un curso de actuación, porque me llamaba la atención el hecho artístico. Pero, nunca me imaginé que me iba gustar tanto.

Comencé a los diecinueve años, e inmediatamente me enamoré del teatro, porque comprendí que no tenía que ser extrovertido para ser actor. No se trata de ponerte una máscara y hacer payasadas, sino todo lo contrario: quitarte la máscara y dejarte ver.

 

¿Como profesor, cómo te sientes al ser parte de moldear los talentos de actores?

- Me siento bendecido por un lado, y por otro lado, siento que tengo una gran responsabilidad. Tengo la suerte de poder hacerlo, yo soy muy apasionado en dar clases.

Fue algo que descubrí una vez que era actor profesional, y ya era director. Yo creo que es porque también estudié muchísimo. Siempre, en Venezuela, estaba tomando clases, y cuando vine, vine a estudiar [en HB Studio] y [el Hagen Institute].

Los momentos más hermosos que he tenido han sido en un salón de clase, donde los actores rompen esas barreras y ocurre un milagro escénico. Me llamaba mucho la atención a la hora de poder guiar a los actores para poder conseguir esos tipos de revelaciones, que son muy importantes para nuestras carreras y para poder convertirnos verdaderamente en artistas.

 

¿Cómo fue la experiencia trabajando con Jack Hofsiss y Thomas Kail?

- Jack fue mi primer maestro de dirección aquí en Estados Unidos. Él era un grandísimo director y ser humano. Dejó un hueco profundo y fuerte de llenar para mi y para todos sus estudiantes. Esa experiencia con él en su clase de dirección me dio ánimos de que yo también podría hacer esto.

[Luego], la Fundación Directores de Escenario y Coreógrafos tenían un programa donde tuve la fortuna de ser seleccionado para ser mentorado por Thomas Kail en una de sus producciones en el Public Theater. Fue una gran revelación para mí trabajar con un director que admiro tanto, ver su proceso desde el primer ensayo hasta los previews, y de cómo se manejaba con los actores.

 

Cuéntanos más sobre tu misión en tu organización Corezon.

- Es una compañía de teatro y audiovisuales que parte de la necesidad de primero hacer conocer más de la cultura hispanoiberoamericana en Nueva York, pero también un sitio donde queremos estar al servicio de la comunidad. Nuestra misión es llevar producciones de alto nivel tocando temas de justicia social desde el punto de vista hispano, y además, contribuir a la educación artística.

 

¿Qué planes tienes ahora que fuiste nombrado director ejecutivo de HOLA?

- Yo formo parte de un equipo de artistas de mucho talento, muy determinados a construir la comunidad de artistas hispanos en Nueva York y en Estados Unidos. Estamos organizando y llevando a cabo un plan de rescate de la organización para lograr que todos los actores hispanos tengan un sitio, una institución que les apoye, como ha venido haciéndolo.

No es un proceso de un día para el otro, pero ya tenemos muchísimos servicios que estamos ofreciendo a nuestros miembros. Nuestra membresía la hemos bajado de precio, y tenemos clases gratis para los actores. Estamos invitando a todos los actores hispanos a que se hagan miembros si ya no lo son, y que regresen si en algún momento lo fueron. Ahora, estamos recuperando la institución y haciéndola muchísimo más abierta, inclusiva, y eficiente por lo que nos merecemos los actores hispanos.

 

¿Qué consejos darías a artistas emergentes durante este tiempo?

- El máximo consejo es seguir siempre formándote, leyendo, viendo los que la ciudad de Nueva York tiene para ofrecer en inglés y en español, leer los periódicos en español, apoyar a la comunidad latina y nuestro idioma, y estar siempre preparándose.

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