Nueva York: Una ciudad en crisis por el coronavirus

A lo largo de su historia la ciudad de Nueva York ha sufrido grandes retos y desde el ataque terrorista al World Trade Center en septiembre 11 del 2001, la pandemia del coronavirus es sin duda el evento más impactante que vive la llamada Capital del Mundo.
A lo largo de su historia la ciudad de Nueva York ha sufrido grandes retos y desde el ataque terrorista al World Trade Center en septiembre 11 del 2001, la pandemia del coronavirus es sin duda el evento más impactante que vive la llamada Capital del Mundo.

A lo largo de su historia la ciudad de Nueva York ha sufrido grandes retos y desde el ataque terrorista al World Trade Center en septiembre 11 del 2001, la pandemia del coronavirus es sin duda el evento más impactante que vive la llamada Capital del Mundo.

Sin embargo, precisamente por haber enfrentado grandes retos, de una u otra forma los neoyorquinos tienen más recursos emocionales e intelectuales, para adaptarse y enfrentar la crisis.

Todos los aspectos de la vida de los neoyorquinos han cambiado, la ciudad se adapta a una nueva forma de funcionamiento, la cual se refleja a pequeña y gran escala, a continuación una perspectiva general de como funciona la ciudad en esta etapa de la pandemia que no ha logrado paralizarla y contra la cual se transforma a gran escala en
muchos de sus famosos escenarios internacionales.

ABASTECIMIENTO DE ALIMENTOS

El abastecimiento de alimentos no es un problema en la ciudad de Nueva York, que diariamente recibe despachos de productos de todo el país a todos los supermercados y tiendas de la ciudad, por lo cual en las calles con un notablemente reducido tráfico, se aprecian fundamentalmente camiones de comida realizando grandes entregas de
productos.

Las perchas vacías que se han observado continuamente no se debe al desabastecimiento, si no a la demanda agresiva por parte de los consumidores, que a medida de prevención se han abastecido para mantenerse dentro de sus hogares durante varias semanas, de acuerdo a las regulaciones existentes de prevención de contagio.

No existe desabastecimiento de productos, pero una gran demanda de ellos como prevención para no salir de casa durante el tiempo que la pandemia recrudece, que se prevé desde este fin de semana y los quince días ulteriores.

Sin embargo todos los negocios de venta de productos, continúan abiertos, al igual que muchos negocios de comida preparada, como restaurantes y cafeterías, que por disposición del gobierno estatal y local, solo realizan ventas para llevar o para entrega a domicilio.

Muchos supermercados al igual que las grandes empresas de alimentos, además de incrementar sus ventas, actualmente realizan grandes donaciones que se canalizan a centros de ayuda humanitaria y organizaciones religiosas, a través de las cuales llega a las personas necesitadas.

Los supermercados continúan operando y atendiendo la demanda de los neoyorquinos a pesar de que se ha complicado el ingreso, debido al distanciamiento social que exige la pandemia, por lo cual en casi todos ellos se aprecian largas filas de espera, y también se controla el número de personas que ingresan al interior, para evitar las aglomeraciones.

La mayoría da preferencia a personas de la tercera edad, pero no hay escasez de alimentos ni provisiones, incluyendo papel higiénico.

SISTEMA DE TRANSPORTE 

El transporte público y privado continúa operando en la ciudad para servir a los empleados de servicios fundamentales, en las áreas de salud, entrega y preparación de alimentos, atención en farmacias, incluso ferreterías, así como otras actividades fundamentalmente en términos de envíos de correo, paquetes, ventas online, etc..

Los autobuses públicos han cambiado su sistema operativo, muchas rutas principales no cobran pasaje.

Los autobuses de la ciudad de Nueva York continúan operando y han transformado su forma de operar. Actualmente se permite el ingreso de las personas por la puerta trasera, para evitar el contagio al conductor y en el interior solo se pueden utilizar los asientos traseros, respetando las reglas de distanciamiento social.

El uso del transporte público en la ciudad ha disminuido considerablemente, para evitar las aglomeraciones y el consecuente contagio, los neoyorquinos prefieren caminar o utilizar bicicletas, patines, patinetas, etc.

Servicios como CitiBike incluso han puesto a disposición de los empleados de los sistemas de salud y voluntarios, el uso gratuito por determinado tiempo de las bicicletas.

Los taxis continúan operando y los conductores utilizan mascarillas y guantes de protección, además la mayoría de taxis, -particularmente los taxis amarillos-, siempre han tenido una protección que separa al conductor de los pasajeros, quienes mayoritariamente pagan con tarjeta de crédito, así que no hay mayor contacto con el chofer.

Por la ciudad se ve circular muchas unidades de la policía, que se mantiene vigilando las aglomeraciones y la seguridad.

Miembros de la policía a caballo, realizan la inspección de parques.

El servicio de trenes y del ferry a Staten Island se ha reducido y lo conveniente es revisar los horarios por internet o teléfono.

Todos los condados de la ciudad y sus barrios tienen servicio postal, el cual está funcionando y los bancos continúan atendiendo mayoritariamente a través de cajeros automáticos.

Los autobuses de transporte público de la ciudad continúan operando, con cambios para la protección de los
pasajeros y los conductores.

SISTEMA HOSPITALARIO Y DE AUXILIO

A nivel estatal y de la ciudad ha existido una importante coordinación por lo cual el muy complejo sistema hospitalario, integrado por hospitales públicos administrados por la ciudad, por el gobierno estatal, otros privados, semi privados, de beneficencia, etc., se encuentran trabajando en forma coordinada, de tal manera que es posible transferir a los pacientes de hospitales que se están sobrepoblado, como el Elmhurst de Queens, a otros hospitales donde hay camas disponibles.

Igualmente los médicos y personal de salud, públicamente han indicado que al momento no hay carencia de implementos y la necesidad de respiradores artificiales para los pacientes graves, ha sido exitosamente solventada por el gobierno estatal, quien mantiene una reserva de implementos en sus bodegas en Nueva Jersey.

En la ciudad de Nueva York las iglesias de diferentes religiones, continúan siendo un importante canal de
distribución de ayuda para mendigos y desamparados, muchas de ellas continúan sus servicios diarios de
desayunos, almuerzos o entrega de víveres.

Por su parte el alcalde De Blasio junto al comisionado del Departamento de Bomberos Dan Nigro, el comisionado de gestión de emergencias de la ciudad de Nueva York Deanne Criswell y el administrador de la Región II de FEMA, Tom Von Essen, anunciaron esta semana, una asociación entre FEMA y la ciudad, para traer 250 ambulancias y
aproximadamente 500 paramédicos y expertos de emergencia a la ciudad de Nueva York, para aumentar la capacidad de transporte médico entre sitios médicos y para responder al número récord de llamadas médicas.

Las ambulancias tendrán personal completo, paramédicos y técnicos de emergencias médicas de todo el país.

La ciudad ha recibido 2.500 ventiladores del gobierno federal.

Hasta la fecha se han distribuido más de tres millones de máscaras, más de tres millones doscientas mil mascarillas, 64.470 de protectores corporales y un millón trescientos seis mil pares de guantes desechables a los hospitales.

HOSPITAL EN EL JACOB JAVITS

Este gigantesco y moderno centro de convenciones internacionales de 1.8 millones de pies cuadrados en la parte Oeste de Manhattan, al que millones de todo el mundo han acudido para eventos como el Fancy Food Show, el Show de Automóviles, el Show de Franquicias, el Show de Decoración de Interiores, etc., gracias al trabajo logístico
coordinado del gobierno estatal y del ejército nacional, se ha convertido en un hospital provisional para enfrentar la crisis hospitalaria.

Donde antes se ubicaban los comestibles, automóviles y accesorios más exóticos y caros de todos los continentes, ahora se han acondicionado mil camas, atendidas por trescientos veinte trabajadores federales.

Adicionalmente el Gobernador Cuomo anunció que otros hospitales provisionales se levantarán en los campus de las Universidades Estatales como Stony Brook y Westbury en Long Island, así como en el Centro de Convenciones en Westchester, al norte de la ciudad de Nueva York, cada uno de ellos albergará doscientas cincuenta camas, que
estarán administradas por FEMA.

El Gobernador mantiene conferencias de prensa televisadas diariamente, todos los días de la semana, para informar sobre la situación y responder a las preguntas de los medios.

El Gobernador del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo dio la bienvenida al Confort, el hospital flotante de la
Marina de los Estados Unidos, que llegó al oeste de Manhattan el lunes 30 de marzo para ayudar asistiendo a
pacientes no infectados del coronavirus, para que los hospitales se enfoquen en los contagiados.

HOSPITAL FLOTANTE EN EL HUDSON

El  lunes 30 de marzo, el imponente hospital flotante Confort, de la Marina de los Estados Unidos, ancló en el muelle 90 al Oeste de Manhattan.

La nave de doscientos setenta y dos metros de largo y cien pies de altura, -de la altura de un edificio de diez pisos y con un largo correspondiente a tres canchas de fútbol-, fue construida en San Diego en 1976 como tanquero

petrolero y fue adquirida por la Marina en 1987 para convertirlo en hospital, junto con otra nave hermana, Mercy, que se encuentra en la Costa Oeste del país asistiendo en la misma crisis del coronavirus.

Desde entonces ha viajado alrededor del mundo durante cuatro décadas y entre otros casos, asistió en el terremoto de Haití (2010) y en Nueva Orleans después del huracán Katrina (2005) estuvo disponible durante la Guerra de Irak (2003) para tratar a soldados heridos en combate.

El Confort tiene capacidad de mil camas, quinientas para casos de gravedad media, cuatrocientas para casos intermedios, veinte para recuperación de cirugías, y ochenta para cuidados intensivos.

Además cuenta con doce quirófanos, tiene pista de aterrizaje para helicópteros y está equipado con una clínica dental, plantas productoras de oxigeno, laboratorio optométrico, refrigerador para cinco mil unidades de sangre, entre otras cosas puede albergar a dos mil personas a bordo y producir trescientos mil galones de agua dulce
diariamente, tiene laboratorio satelital, una área para esterilización, depósito con suplementos medios, farmacia, equipos para radiografías, laboratorio, lavandería y morgue.

La nave está bajo el mando del General James McConville, un veterano de las guerras de Irak y Afganistán, quien dijo: “estamos en guerra contra una amenaza invisible”.

Los miembros de personal médico del Confort, quienes no bajarán a la ciudad, se enfocarán en atender a pacientes que no tienen coronavirus y trabajarán en coordinación con el hospital del Javits Center, donde se atenderá a pacientes sin coronavirus, para ayudar a que los hospitales de la ciudad se enfoquen en los contagiados.

HOSPITAL EN CENTRAL PARK

Probablemente el parque más famoso a nivel internacional, artificialmente establecido en 1853 y que constituye el corazón de la Gran Manzana, en términos de espacio natural por su dimensión de setecientos setenta y cinco acres de tierra, es un espacio gigantesco donde se realizan innumerables atracciones y actividades recreativas y culturales durante todo el año, desde el martes 31 de marzo alberga a un hospital provisional con más de una docena de carpas especialmente equipadas en la calle 99 y Quinta Avenida, para ayudar a la ciudad a procesar a los infectados por el coronavirus.

En la parte Este del Parque Central, el Hospital Monte Sinaí, - en cooperación con Samaritan’s Purse, una organización humanitaria cristiana y agencias intergubernamentales como FEMA-, levantó con ayuda de voluntarios, este hospital provisional con capacidad de sesenta y ocho camas con unidades de ayuda respiratoria, para asistir a pacientes graves de coronavirus, quienes recibirán ayuda gratuita.

Franklin Graham, Presidente de Samaritan’s Purse entre dijo: “Esto es lo que hace nuestra organización, nosotros respondemos a las crisis para ayudar a la gente en el nombre de Jesús. Por favor oren por nuestro equipo y por cada persona alrededor del mundo afectada por este virus”.

Esta organización abrió un hospital similar en Cremona, Italia para ayudar con la pandemia del Covid-19.

La Agencia Federal de Manejo de Emergencias, FEMA y la Guardia Nacional convirtieron al centro de Convenciones más grande de la ciudad, el Jacob K. Javits en un gigantesco hospital, para ayudar a descongestionar a los hospitales locales durante la pandemia provocada por el COVID-19.

HOSPITAL EN FLUSHING

El martes 31 de marzo el alcalde De Blasio inauguró la construcción de un hospital provisional con capacidad para trescientos cincuenta camas en el Centro Nacional de Tenis Billie Jean King de la Asociación de Tenis de Estados Unidos, localizado en el parque Flushing Meadows en Corona, condado de Queens, uno de los más afectados por el coronavirus en la ciudad de Nueva York.

El centro, que es hogar del internacionalmente famoso torneo de tenis U.S. Open Grand Slam, es el recinto de tenis más grande a nivel mundial. Adicionalmente el Estadio Louis Armstrong, parte del complejo deportivo, servirá para empacar diariamente veinticinco mil comidas para los profesionales y staff médico del hospital.

Este hospital comenzará sus operaciones el próximo martes 7 de abril y fundamentalmente ayudará a aliviar el flujo de pacientes al Hospital Elmhurst.

En la calle 99 y Quinta Avenida de Manhattan, al interior del Central Park y frente al Hospital Monte Sinaí, esta
entidad levantó un hospital provisional con ayuda de la organización humanitaria Samaritan’s Purse y FEMA, donde se atenderá a casos graves de coronavirus.

El alcalde informó que se han añadido mil enfermeras y que mil más se añadirán al sistema hospitalario de la ciudad en las próximas semanas, adicionalmente indicó que ha solicitado al gobierno federal mil enfermeras más, tres mil terapistas respiratorios y ciento cincuenta doctores.

Según el informe del alcalde de Nueva York, hasta el martes 31 e marzo la ciudad contabilizó 41.771 contagiados y 1.096 fallecidos por coronavirus. En Queens 13.869 casos; 11.160 casos en Brooklyn, 7.814 caos en el Bronx, 6.539 en Manhattan y 2.354 en Staten Island.

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