
Este miércoles los Centros para el Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) y la agencia de Salud y Servicios Humanos (HHS), anunciaron que el programa federal de vacunas contra el COVID-19 ya no obligará a los estados a compartir información personal de quienes reciban la vacuna.
La noticia fue calificada como un triunfo para Andrew Cuomo, autoridades políticas y organizaciones proinmigrantes de la ciudad de Nueva York, que el pasado 1 de diciembre de 2020 con la firma del gobernador y 52 organizaciones exigieron a los CDC y HHS, apoyo para las comunidades desatendidas, y protección para los inmigrantes indocumentados en el programa federal de distribución de vacunas
“Sería injusto y discriminatorio”, dijo el gobernador Cuomo en la carta. Los inmigrantes e indocumentados prácticamente quedarían en el limbo porque como expresaron muchos de ellos, “preferían no ponerse la vacuna, antes de brindar sus datos o alguna información personal” para que después fueran utilizados en su contra por alguna institución como ICE y luego ser deportados.
La comunidad inmigrante e indocumentada, también recibe esta noticia como un triunfo.
Manuel Rosas, un inmigrante de origen mexicano que trabaja como repartidor de comida en un restaurante de comida mexicana, dijo no tener conocimiento de la noticia, “pero qué bueno que ya hagan algo por nosotros, mira cómo nos andamos exponiendo, aguantando frío y todo, a pesar de eso nunca dejamos de trabajar”, expresó Rosas mientras entregaba una orden de tacos.
La organización Coalición de Inmigración de Nueva York, emitieron una declaración sobre la decisión de los CDC y el HHS, agradeciendo que escucharon el llamado no solo de ellos, sino, de miles de inmigrantes que ha sobrellevado esta crisis sanitaria, sin haber recibido ningún tipo de alivio económico o ayuda federal.
“Estamos encantados que hayan escuchado nuestro llamado y hayan eliminado las barreras innecesarias a esta vacuna que salva vidas. En Nueva York, los inmigrantes que han servido al frente de esta pandemia ya no tendrán que elegir entre su privacidad, la salud y seguridad de sus familias”, subraya el comunicado de la Coalición.
El gobernador Cuomo desde que envió la carta, insistió en la importancia que los indocumentados reciban la vacuna ya que, si no se “llegan a poner la vacuna, comprometen su salud y todo el programa. Una vez más, el programa solo funciona si se alcanza una buena maza de la población", agregó
Andrew Cuomo, aclaró que estará pendiente de la respuesta que vaya a dar la FDA sobre la autorización de las vacunas, para luego dar paso al plan de distribución que ha venido desarrollando con autoridades políticas y los Departamentos de Salud del estado y las ciudades de Nueva York.
“El esfuerzo de distribución de vacunas del estado se enfocará en combatir el escepticismo, incluirá el alcance a las comunidades negras, marrones y pobres, así como la distribución y administración expeditas. Nueva York podría recibir su asignación inicial de 170.000 vacunas tan pronto como este fin de semana y espera más asignaciones en las próximas semanas”, dijo Cuomo en su conferencia de prensa del miércoles.
Por su parte, las autoridades de la ciudad de Nueva York anunciaron un plan de distribución de vacunas y garantizarán que será distribuida equitativamente, especialmente a las comunidades menos favorecidas y más afectadas por la pandemia.
Carlos Menchaca, como presidente del Comité de Inmigración del Concejo Municipal de la ciudad, detalló que los indocumentados siguen siendo los más afectados por el virus, quienes experimentan una mayor incidencia de pobreza, condiciones de vivienda superpobladas y una alta concentración en trabajos donde el distanciamiento social es difícil, exponiendo a los inmigrantes a un mayor riesgo de infección.
“Si nuestros vecinos indocumentados son disuadidos de participar en el programa de vacunación, pondría en peligro tanto su salud como la eficacia de todo el programa de vacunación. El acuerdo de hoy es un triunfo para todos los neoyorquinos para garantizar que los datos confidenciales se mantengan privados y seguros, así como recordar a nuestros vecinos indocumentados que pueden sentirse seguros de que su vacuna no es una invitación para que ICE llame a su puerta”, dijo el concejal Menchaca.
Nueva York espera tener primeras dosis de vacuna contra el COVID-19 el 15 de diciembre



























