Nueva York lucha contra el odio

En marzo de este año en una estación de la linea G del tren subterráneo en Brooklyn, un postre con el rostro de la jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, fue cubierto con palabras de odio antisemitas y una esvástica.
En marzo de este año en una estación de la linea G del tren subterráneo en Brooklyn, un postre con el rostro de la jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, fue cubierto con palabras de odio antisemitas y una esvástica.

 

La Ciudad de Nueva York tiene una de las leyes más fuertes de los derechos humanos en toda la nación, la cual prohíbe la discriminación y el acoso en casi todos los ámbitos de la vida de la ciudad, lo cual contrasta con otros lugares, ya que a nivel nacional todavía hay estados que no tienen leyes contra crímenes de odio.

Sin embargo, la ciudad de Nueva York inició el 2019 con los reclamos del concejal Daniel Dromm, demócrata de Queens, pidiendo que se presenten cargos por delitos de odio contra Mohammed Hoque, propietario de una tienda de tatuajes y otros artículos en la avenida Roosevelt y calle 78, quien atacó verbal y físicamente a una pareja gay.

Desde hace ya varios meses la ciudad ha sufrido innumerables ataques a todo tipo de personas, pero las estadísticas del Depto. de Policía indican que la comunidad más agredida es la judía.

Los crímenes de odio son actos de violencia u hostilidad motivados, parcial, total o sustancialmente por una persona o grupo, debido a quiénes son o quién se cree que son.

Por ejemplo, puede haber sido abusado verbalmente por alguien en la calle porque está discapacitado o alguien pensó que era homosexual.

Estos delitos se cometen contra una determinada raza, religión, etnia, género, edad, discapacidad, origen, nacionalidad u orientación sexual.

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LEYES FEDERALES

La ley federal de delitos de odio se estableció en 1969 (18 USC § 245 (b) (2)) y se extiende a delitos motivados por raza, color, religión u origen nacional, real o percibido y solo mientras la víctima realiza una actividad protegida por el gobierno federal, como votar o ir a la escuela.

La Ley de estadísticas de delitos de odio, 28 U.S.C. § 534 (HCSA), aprobada en 1990 y modificada en 2009 por la Ley de Prevención de Crímenes de Odio de Matthew Shepard y James Byrd, Jr., requiere que el Fiscal General recopile datos sobre delitos cometidos por la raza, religión, discapacidad, orientación sexual de la víctima o etnia.

Esta ley se estableció por los asesinatos del afroamericano James Byrd Jr. (49) en junio de 1998, a manos de tres supremacistas blancos en Texas, quienes lo lincharon con un camión, su muerte impulsó la aprobación de una ley de crímenes de odio en Texas y posteriormente la Ley de Prevención de Crímenes de Odio de Matthew Shepard y James Byrd Jr., comúnmente conocida como la Ley Matthew Shepard, que se convirtió en ley federal en 2009.

Matthew Wayne Shepard (21) asesinado en octubre del 1998 en Colorado, era un universitario gay, que fue golpeado, torturado y abandonado, muriendo seis días después por las graves heridas en su cabeza.

En enero el concejal Daniel Dromm junto a las dos víctimas, Joseph Sokolowski, de 39 años y su esposo, Jeremy Valarezo, de 36, apoyados por varios oficiales electos, exigieron que la policía acuse al atacante Mohammed Toque, de un delito de odio.
En enero el concejal Daniel Dromm junto a las dos víctimas, Joseph Sokolowski, de 39 años y su esposo, Jeremy Valarezo, de 36, apoyados por varios oficiales electos, exigieron que la policía acuse al atacante Mohammed Toque, de un delito de odio.

 

LEYES ESTATALES

El gobernador republicano George Pataki firmó la primera ley de crímenes de odio de Nueva York en el año 2000. La legislación se aprobó fácilmente con el apoyo de demócratas y los republicanos.

Cometer un delito de odio en el Estado de Nueva York puede resultar en diez años de prisión.

Si el delito provoca la muerte o si incluye secuestro, intento de secuestro, agresión sexual agravada o intento de agresión sexual agravada, podría ser condenado a cadena perpetua.

La ley exige que todas las agencias policiales a nivel estatal, compilen estadísticas de delitos de odio y los delitos de odio en la ciudad de Nueva York son cada vez más comunes, solo en el 2016, la policía respondió a 376 delitos que se clasificaron como delitos de odio.

A nivel estatal, solo la discriminación a una persona por su género, raza, orientación sexual, religión, origen étnico, origen nacional, edad, color o discapacidad es ilegal, sin embargo es más grave que por esas mismas condiciones se cometan crímenes de odio, los cuales son delitos graves o violentos, basados en el prejuicio y es un delito aún si la presunción del atacante respecto a la víctima o las víctimas es correcta o incorrecta.

La ley estatal enumera docenas de delitos violentos que pueden ser acusados y procesados como delitos de odio, incluidos, entre otros: asalto, amenaza, robo o incendio premeditado en primer, segundo o tercer grado, homicidio, estrangulamiento o secuestro en primer o segundo grado, acecho en el primer, segundo, tercer o cuarto grado, violación o abuso sexual criminal en primer grado, asesinato en segundo grado, cualquier conspiración o cualquier intento de perpetrar cualquiera de los delitos enumerados.

La Ciudad de Nueva York tiene una de las leyes más fuertes de los derechos humanos en toda la nación, la cual prohíbe la discriminación y el acoso.
La Ciudad de Nueva York tiene una de las leyes más fuertes de los derechos humanos en toda la nación, la cual prohíbe la discriminación y el acoso.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Ataques verbales no son crimen de odio. Si alguien habla despectivamente pero no pone a nadie en un temor razonable de daño, no se ha cometido ningún delito y, de hecho, la Primera Enmienda de la Constitución protege el discurso como libertad de expresión.

Toda persona tiene derecho a expresar sus gustos, disgustos y opiniones, no importa cuán ofensivo estas expresiones pueden ser para los demás.

En última instancia, la expresión ofensiva o de odio sigue siendo sólo habla y está protegida.

Cuando una persona dice a otra un nombre insultante, es sólo un nombre y no un delito, incluso si el nombre es de odio y ofensivo, este tipo de insultos está protegido como libertad de expresión, pero si le llama con un nombre de odio debido a su identidad y también le agrede, el asalto es un delito y la motivación hace que el acto sea también un crimen de odio.

Crímenes de odio también puede aplicarse a otros delitos, como daños en propiedad ajena, graffiti, como pintar esvásticas o insultos raciales en la propiedad pública o privada, profanación de cementerios asociados a determinados grupos religiosos o raciales.

Crímenes de odio reales se consideran una amenaza genuina para toda la comunidad, por lo que el sistema de justicia penal en Nueva York procesa agresivamente estos crímenes.

Según reportes del Depto. de Policía de la ciudad, en este año el número de crímenes de odio se ha incrementado en 74%.
Según reportes del Depto. de Policía de la ciudad, en este año el número de crímenes de odio se ha incrementado en 74%.

ESTADÍSTICAS

Según reportes del Depto. de Policía de la ciudad, en este año el número de crímenes de odio se ha incrementado en sesenta y cuatro por ciento, particularmente ataques contra judíos.

De lo que va del año se han registrado ciento ochenta y cuatro crímenes de odio, de los cuales ciento diez fueron ataques contra judíos. Hasta el 2 de junio se reportaron ciento ochenta y cuatro crimen de odio, en comparación con ciento doce reportados en el 2018.

Adicionalmente hubo dieciocho ataques por la orientación sexual de la víctima, en comparación a quince en el 2018 y dieciocho contra víctimas negras, en comparación con catorce para el mismo periodo del año anterior, también se reportaron once crimen de odio contra víctimas de la raza blanca, en contraste con tres en el 2018. Las autoridades indicaron que se arrestaron setenta y cinco personas relacionadas a estos crímenes.

Según el alcalde y el comisionado de la policía, el incremento de los crímenes de odio en la ciudad de Nueva York ocurre en una etapa en que, a nivel general, el crimen ha disminuido en un seis por ciento.

Detenciones por crímenes de odio también han aumentado este año.

NUEVA OFICINA DE CRIMENES DE ODIO

La medida más directa que la alcaldía ha tomado para frenar el incremento de crímenes de odio en la ciudad, es la creación de una oficina dedicada a prevenirlos.

En junio el alcalde anunció que adelantaría la apertura de la Oficina de Prevención de Delitos de Odio, para abordar el aumento de incidentes.

Esta oficina coordinará con varias agencias de la ciudad, incluida la policía, Comisión de Derechos Humanos, Depto. de Educación, la Oficina de Asuntos de Inmigrantes de la Alcaldía y las Fiscalías de Distrito, para crear nuevas estrategias y educar al público, ayudar a las víctimas de delitos de odio.

El martes 3 el alcalde anunció el nombramiento de Deborah Lauter como la nueva Directora Ejecutiva de la Oficina para Prevención de Crímenes de Odio, por sus siglas en inglés (OPHC) y mantuvo una rueda de prensa con la nueva funcionaria.

Esta nueva oficina es parte de la Oficina de Justicia Penal de la Alcaldía. Su objetivo es la prevención de crímenes de odio, impulsada por la comunidad para hacer frente a prejuicios que alimentan los crímenes y el fomento de la reconciliación y curación de las víctimas.

La OPHC apoyará la capacitación de la policía y mejorará la coordinación en la denuncia de delitos de odio, trabajando con grupos afectados para asegurarse de que las víctimas se presenten.

Actualmente el Depto. de Policía monitorea grupos de odio en línea y tiene registros computarizados, en un sistema conocido como Compstat. Adicionalmente tiene una unidad especial para tratar casos de crímenes motivados por odio, Hate Crime Task Force. Se puede reporta un crimen de odio como cualquier otro delito.

Si el delito ocurrió en el pasado, llame a uno de los 123 precintos de policía en toda la ciudad, encuentre su precinto local llamando al 311, el estatus migratorio no impide que las personas informen sobre crímenes de odio y reciban servicios esenciales.

Para informar de un crimen de odio en curso o cualquier emergencia, llame al 911
Información del contacto
Departamento de Policía de Nueva York
Hate Crime Task Force
19 ½ Pitt Street 3ª Planta
Nueva York, NY 10002
Teléfono: 1-888-440-odio
Email: [email protected]

Subinspector Marcos Molinari
Hate Crime Task Force

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