A medida que se acerca el Día de San Valentín, la División de Protección al Consumidor del Departamento de Estado de Nueva York advierte a los neoyorquinos sobre las estafas románticas.
Estas ocurren cuando un delincuente utiliza una identidad falsa y un interés romántico para aprovecharse de las emociones y la confianza, manipular o robar a una víctima. En 2024, los neoyorquinos reportaron pérdidas de más de 25 millones de dólares en relación con estas estafas. Aunque las estafas románticas pueden afectar a cualquiera, algunos grupos son objetivos más comunes, como las personas de la tercera edad —y especialmente viudas, viudos y quienes se han divorciado recientemente—.
Estas estafas son especialmente frecuentes en línea, ya que los delincuentes pueden crear cuentas falsas en muchas plataformas para encontrar posibles víctimas.
“Las citas en línea se han vuelto extremadamente populares en la sociedad actual, facilitando más que nunca encontrar parejas potenciales”, declaró el Secretario de Estado Walter T. Mosley.
“Con el Día de San Valentín a la vuelta de la esquina, muchos neoyorquinos podrían recurrir a estas plataformas para encontrar a alguien especial con quien compartir la festividad. Sin embargo, encontrar el amor en línea a veces puede llevar a caer víctima de una estafa.
Antes de comenzar tu búsqueda en línea de tu alma gemela, asegúrate de leer nuestros consejos de la División de Protección al Consumidor para que puedas detectar las señales comunes de una estafa romántica y aprender a evitarlas.”
A partir del 19 de febrero de 2025, entrará en vigor una nueva ley estatal diseñada para combatir el fraude en las plataformas de citas en línea. Esta ley tiene como objetivo fortalecer las protecciones para los consumidores de Nueva York que hayan recibido y respondido a mensajes de miembros que han sido expulsados de una plataforma de citas en línea por fraude o por violar los términos de uso.
El sitio de citas en línea deberá compartir cierta información relacionada con la expulsión y proporcionar consejos para prevenir estafas a los consumidores afectados. Además, la ley exige que las plataformas de citas eliminen los datos de un usuario cuando finalice su membresía.
La División de Protección al Consumidor ofrece los siguientes consejos para ayudar a los neoyorquinos a reconocer y evitar las estafas románticas.
Señales comunes de una estafa romántica:
Perfiles falsos en línea:
Los estafadores crean la ilusión de alguien a quien te sentirías atraído y en quien confiarías. Elaboran perfiles en diversas plataformas en línea, incluyendo redes sociales, sitios de citas, aplicaciones de mensajería y sitios pornográficos.
Pueden buscar imágenes en internet para utilizar en sus perfiles y atraer a víctimas desprevenidas. También pueden crear “deepfakes”: imágenes o videos falsos muy convincentes, generados mediante inteligencia artificial o software de edición de fotos y videos.
Contacto inesperado:
Los estafadores pueden ponerse en contacto contigo en línea utilizando diversos métodos para obtener información sobre sus víctimas. Realizarán investigaciones en línea o emplearán la información disponible en tu perfil de redes sociales para aprovechar tus intereses y emociones, iniciar una conversación y construir una relación.
Construcción de confianza:
Los estafadores son pacientes y pueden comunicarse contigo durante semanas o incluso meses hasta ganarse tu confianza.
Indisponibilidad para reunirse en persona:
Es posible que te propongan un encuentro en persona, llegando incluso a ofrecerse a viajar para verte, pero luego alegan una emergencia de último minuto que impide concretar la cita.
Con frecuencia, explican que están trabajando en el extranjero, lo que sirve de pretexto para evitar reunirse en persona. Desconfía de quienes dicen querer encontrarse, pero constantemente presentan excusas para no hacerlo.
Solicitud de dinero:
Usualmente, comienzan pidiendo pequeñas sumas de dinero y, al devolverlas rápidamente, tratan de ganarse tu confianza. Con el tiempo, pueden solicitar una cantidad considerable de dinero, generalmente como préstamo, para transferencias destinadas a inversiones empresariales, propiedades, deudas, enfermedades y otros fines. Incluso pueden pedir dinero para el pasaje aéreo con el pretexto de visitarte. Una vez recibido el dinero, es común que el estafador solicite más o invente una nueva razón para pedir prestado dinero. Este patrón se repite hasta que la víctima empieza a sospechar, momento en el cual el estafador suele cortar todo contacto y desaparecer.
Inversión falsa en criptomonedas:
El FBI ha identificado una tendencia en la que los delincuentes presionan cada vez más a las víctimas para que inviertan en criptomonedas. La estafa comienza como una relación en línea, pero en lugar de pedir dinero en efectivo, el estafador convence a la víctima de invertir en criptomonedas.
Para demostrar los supuestos rendimientos, las víctimas son dirigidas a sitios web falsos que las engañan haciéndoles creer que estas oportunidades de inversión son legítimas. Una vez que la víctima realiza la compra, se le impide retirar su inversión y el estafador desaparece.
Responsabilidad:
Los estafadores pueden convertir a sus víctimas en criminales involuntarios, convenciéndolas de lavar y mover fondos fraudulentos, por lo que la víctima podría verse obligada a asumir responsabilidades tanto financieras como, potencialmente, penales.
Consejos para evitar las estafas románticas:
Si alguien que no has conocido en persona te pide dinero, asume que se trata de una estafa, incluso si afirma necesitarlo por una emergencia o un evento traumático. Nunca entregues ni prestes dinero a alguien a quien no hayas conocido personalmente. Recuerda que las tarjetas prepagadas, las tarjetas de regalo y las criptomonedas equivalen a enviar efectivo que no podrás recuperar. Si alguien solicita este tipo de pagos, desconfía.
No compartas información personal en línea, incluyendo datos de pago y bancarios, especialmente si no has conocido a la persona previamente.
Utiliza sitios de citas en línea de confianza, pero mantén siempre la cautela. Ten cuidado con aquellas interacciones en línea que rápidamente te piden abandonar la plataforma de citas o la red social para comunicarte directamente.
Sé precavido con las personas que conoces en línea y que afirman ser estadounidenses viviendo en el extranjero.
Programa una videollamada en vivo al inicio de la relación para asegurarte de que la persona es realmente quien dice ser en su perfil. Un video en vivo es mucho más difícil de falsificar que un video pregrabado o una llamada telefónica.
Investiga a cualquier persona que despierte tu interés. Haz preguntas, búscala en internet y verifica los detalles siempre que puedas.
Realiza una búsqueda inversa de la imagen del perfil. Si la imagen está asociada a otro nombre o a datos que no coinciden, es probable que se trate de una estafa.
Familiarízate con la configuración de privacidad de todas tus plataformas en línea y considera limitar el acceso a tu información personal, listas de contactos y ubicación.
Apaga o cubre tus cámaras web cuando no las estés utilizando.
No guardes secretos. Conversa con un amigo o familiar sobre tus interacciones en línea.



























