En una ceremonia emotiva que irradiaba el típico folclore y la danza de República Dominicana, autoridades electas, familiares y miembros de la comunidad, nombraron una calle en el Alto Manhattan en honor a la destacada folclorista Normandía Maldonado.
La iniciativa fue creada por el concejal Ydanis Rodríguez, con la finalidad de mantener viva la memoria y el legado de una mujer que trabajó con “compasión y optimismo” en favor de la diáspora dominicana y otras nacionalidades.
Entre la intersección de las calles 167st y Ámsterdam Avenue en el Alto Manhattan, la Sra. Normandía tendrá su propia calle, por la que seguramente, muchas veces transitó.
“Celebrar las vidas de aquellos que han contribuido tanto a nuestra comunidad es la forma en que los inmortalizamos. Es fundamental que enseñemos a las generaciones futuras sobre su historia y su cultura para que se sientan orgullosos de quiénes son”, dijo el concejal Ydanis Rodríguez, durante su discurso.

Normandía Maldonado, nació en 1929 en Santiago, República Dominicana, desde temprana edad demostró su amor por las artes y el trabajo comunitario, formando parte del Coro "José Ovidio García" dirigido por Margarita Espaillat en República Dominicana,
Su legado y trayectoria comunitaria es inconfundible, fundó el Centro Cultural Ballet Quisqueya en 1967. Un año antes, cofundó el Club Cívico y Cultural Juan Pablo Duarte, Inc., actualmente conocido como Instituto Duartiano de los Estados Unidos, Inc., que se erige como el segundo más antiguo en Nueva York. En 1983, se convirtió en miembro fundador del comité de Desfile y Festival Dominicano, Inc., conocido hoy como Dominican Day Parade, Inc.
A lo largo de los años, la Sra. Maldonado recibió muchos premios y reconocimientos por su arduo trabajo en la comunidad de Washington Heights de parte de funcionarios electos.

Falleció el 7 de febrero de 2018. Le sobreviven sus hijos, hermanas, hermano, nietos, sobrinas y sobrinos, quienes también hicieron presencia en la actividad.
Sin lugar a dudas, Normandía Maldonado se erige como una de las activistas y líderes comunitarias más consumadas entre el pueblo dominicano en los Estados Unidos y la ciudad de Nueva York, y es esa misma trayectoria que la hace merecedora de este y muchos otros reconocimientos.
El congresista Espaillat durante su discurso recordó cómo su madre era “muy cercana” a Sra. Maldonado a la que “siempre vamos a recordar”, agregó.
Sus hijos y familiares mantienen en su memoria como trabajó fuertemente para enaltecer la “cultura dominicana”.

El trabajo de Maldonado tuvo mucha influencia en cada uno de los habitantes del Alto Manhattan, especialmente su hijo, Eudhes S. Budhai, quien continúa realizando el mismo trabajo educando a los demás como superintendente de una escuela, para que los menos favorecidos puedan alcanzar sus logros, “que era lo que más deseaba”.
“El egoísmo no es algo que debe estar en mi mente, sino que, ayudar a otros y colaborar con otros, se llega mucho más alto y ayuda a abrir puertas para los demás”, recuerda Eudhes S. Budhai a su madre.
Según explicó Budhai a Impacto Latino, la Sra. Normandía Maldonado, nunca pensaba en “sí misma, sino siempre en los demás”, y en cómo ayudarlos.
“La semilla que ella sembró, la vemos ahora como después de tantos consejos y enseñanzas, muchas personas mantienen viva en su memoria que gracias a mi madre ahora son unos grandes profesionales”, dijo Eudhes S. Budhai.




























