ENTREVISTA EXCLUSIVA

Criada entre Carolina, Puerto Rico, y Nueva York, la cantautora Natalis ha desarrollado un innovador sonido bilingüe que fusiona la salsa, el reggaetón, el R&B y el pop bajo su distintivo estilo, TropiSoul.
A lo largo de su trayectoria, ha alcanzado importantes logros que han marcado su carrera, entre ellos una nominación al GRAMMY como corista de Kanye West, Mejor Canción Tropical en los Hollywood Independent Music Awards, colaboraciones de coro con iconos como J. Cole y Mariah Carey, más de 550 millones de reproducciones a nivel mundial, cinco apariciones en las listas de Billboard, y colocaciones musicales en producciones de HBO, Netflix, NBC, Peacock, y más.
Su impacto en la industria también se extiende más allá del escenario, formando parte de la Academia de la Grabación como Gobernadora del Capítulo de Nueva York y desempeñándose como Vicepresidenta de RAMPD (Artistas de Grabación y Profesionales de la Música con Discapacidades).
Más recientemente, Natalis se presentó en el Desfile Nacional Puertorriqueño de la Ciudad de Nueva York, y continúa promocionando su álbum debut, “VIVA”, una producción que refleja su esencia de empoderamiento y evolución artística.
En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Natalis compartió más detalles sobre su trayectoria y sus proyectos actuales.
¿Qué te inspiró a convertirte en artista?
-Creo que la primera pieza fue cuando me pidieron que fuera a hacer coros para un proyecto. No tenía muchos detalles. Cuando llegué al estudio, J. Cole estaba allí trabajando en uno de sus álbumes más épicos, “Born Sinner”. El haber dicho que sí hizo que terminara participando en seis temas de ese álbum.
El segundo momento clave fue cuando recibí las placas por mis contribuciones a esos proyectos. Yo trabajaba en una escuela en Bushwick y las placas llegaron a mi trabajo. Estaba en mi oficina abriéndolas cuando uno de los niños que siempre iba a verme entró y me dijo, “¿Qué haces aquí?
Tú deberías estar allá afuera”. Durante la pandemia, cuando el mundo nos obligó a mirar hacia dentro, después de hacer una búsqueda profunda dentro de mí, encontré la composición y la música.
¿Cómo influyeron tanto Nueva York como Puerto Rico en la artista que eres hoy?
-Viviendo en Nueva York, mi papá, cuando estaba presente, era DJ, percusionista y pianista en bandas locales de salsa cuando la salsa empezaba a hacerse popular en la ciudad de Nueva York.
Así que en mi casa siempre sonaba una gran variedad de música. Desde muy pequeña, estuve expuesta a muchísimos sonidos. Luego, haber crecido en Puerto Rico le añadió ese toque hispano. Aprendí a hablar español en Puerto Rico. A mi abuela le encantaba el bolero. Tenía una tía que estaba obsesionada con los mariachis. Yo diría que así es como esos dos mundos se unen.
¿Cómo desarrollaste tu mezcla única de TropiSoul?
-Quería crear algo que representara de dónde vengo de una manera muy auténtica. Hay músicos que tocan salsa estilo Nueva York, otros que tocan salsa estilo Cali o cubana. Así que encontrar a los músicos adecuados también fue clave. Yo sabía que quería mantener ese sonido muy neoyorquino y también sabía que, vocalmente, quería ofrecer algo diferente a lo que normalmente se escucha en la salsa.
¿Cómo ha evolucionado tu trayectoria artística a lo largo de los años?
-Siempre me vi un poco reflejada en Elena Rose, quien comenzó escribiendo para otros artistas y luego poco a poco comenzó a destacar como artista. Como dije antes, se trata de decir que sí y abrirse al camino, sea cual sea. En mi caso, el mundo del sync llegó de forma muy natural, y he utilizado ese trabajo para seguir desarrollando mi confianza como compositora, artista e intérprete. Todo lo que ganaba con mis proyectos de sync lo invertía en mi álbum.
¿Qué inspiró la creación de tu álbum, “VIVA”?
-La inspiración realmente vino de la pandemia y de haber pasado por un problema de salud. Tengo lupus. Llegó un momento en el que la vida realmente me estaba presionando a decidir cómo quería vivir el resto de mi vida. La primera palabra que me vino a la mente fue “viva”.
Quiero vivir mi propósito. Me atreví a decir: “Voy a hacer un álbum de salsa”. Me encontré con varios obstáculos en el camino. Incluso tuve que descartar un álbum completo y empezar desde cero. Pero, al final logré crear algo de lo que me siento muy orgullosa.
¿Qué desafíos has enfrentado en tu carrera?
-El lupus siempre será un desafío porque me impone limitaciones con las que tengo que aprender a convivir constantemente. Pero, musicalmente, existe una manera muy tradicional y arraigada de pensar cuando se trata de hacer salsa. Muchas veces me encontré con mucha resistencia.
Así que este álbum también me enseñó a mantenerme fiel a lo que escucho y a lo que veo porque, al final del día, en la música no hay una manera correcta o incorrecta.
¿Qué significó para ti formar parte del Desfile Puertorriqueño de Nueva York?
-Cantar mi canción “Barrio” en el desfile fue mi propia forma de protestar. La canción trata sobre honrar los lugares de donde venimos y cuidar de nuestros mayores. Hay muchas cosas sucediendo en Puerto Rico en este momento: desplazamientos de familias, problemas eléctricos y falta de agua. Para mí era importante sembrar esa semilla, animar a la gente a volver a sus raíces y a preocuparse, porque quizás ahí encuentren algo que los inspire a ayudar.
¿Tienes proyectos futuros en camino?
-Durante el resto del año voy a estar enfocada en seguir promoviendo el álbum. El próximo sencillo se llama “Triple Amenaza”. Es un doble sentido donde tres cantautores se unen para crear un éxito. Pero, la letra está disfrazada de una pareja que entra a un club a bailar salsa, ve a otra chica y quiere invitarla. Tiene mucho juego de palabras. Quiero fomentar una fluidez sexual, especialmente dentro de la música tropical. Siento que siempre ha sido el hombre quien lidera y la mujer quien sigue. Me gusta explorar formas no tradicionales de relacionarnos entre nosotros mientras disfrutamos de la música.





























