Música en el metro de Nueva York

Por Ruth E. Hernández Beltrán

Violinistas clásicos, saxofonistas, guitarristas, conjuntos de jazz y de blues, cantantes de ópera y de música popular, grupos folklóricos, incluso "break dance".

Nueva York.- Las populares estaciones del metro de Nueva York, escenario de un sinfín de películas, son también una plataforma cotidiana para decenas de artistas que  pueden mostrar su trabajo ante el más variado público de todas partes del mundo.

El metro de Nueva York, que conecta los cinco barrios de la ciudad (Manhattan, Bronx, Queens, Brooklyn y Staten Island) y que comenzó a operar en 1904,  transporta 5,5 millones de personas todos los días, citadinos y visitantes, que encuentran en éste el medio perfecto para ir a sus centros de empleo, estudios, o simplemente para conocer y pasear por la Gran Manzana.

En medio del ajetreado ir y venir que caracteriza la ciudad, hay quienes se detienen para disfrutar del espectáculo en el metro, atraídos por los talentosos artistas que participan del programa “Música bajo Nueva York” que en la década de 1980 puso en marcha la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), administradora del complejo sistema, que con sus 25 líneas y 468 estaciones lo convierten en uno de los más grandes del mundo.

 

EL SUBTERRÁNEO, UNA GRAN EXPERIENCIA CULTURAL.

 

La Autoridad Metropolitana de Transporte realiza audiciones anuales para seleccionar a los grupos que tocarán en las estaciones de metro.

Cada año, la MTA realiza un día de audiciones en la estación de Grand Central, donde un grupo de jueces, entre ellos conocidas figuras del espectáculo e instituciones culturales, eligen a los artistas que se sumarán al programa. “Es un esfuerzo por atraer a artistas que reflejen la cultura y la diversidad de la gente que vive en Nueva York”, de acuerdo a los representantes de la MTA.

Los elegidos asisten a una reunión donde se les orienta sobre el programa y el reglamento que rige al sistema de tránsito. La MTA cuenta además con otros programas de artes visuales y escénicas y tiene el objetivo de aumentar el atractivo de las instalaciones para los clientes. 

Violinistas clásicos, saxofonistas, guitarristas, conjuntos de jazz y de blues, cantantes de ópera y de música popular, grupos folklóricos, incluso “break dance y otros bailarines componen el más de un centenar de artistas de diversos grupos étnicos, entre ellos latinos, que participan del programa y que ofrecen más de 150 actuaciones semanales en 25 estaciones a través de la ciudad.

Diversas melodías se apoderan muchas veces de los pasillos de paradas grandes como la también famosa Union Square en Manhattan, lo que brinda la oportunidad al usuario de disfrutar de los espectáculos por los 2,25 dólares que cuesta el viaje, muy lejos de los altos precios que pagarían en un teatro.

No sorprende a los neoyorquinos que en una estación ingrese en el vagón un pasajero acompañado por un teclado o una guitarra para interpretar alguna canción, ni que se escuche un narcocorrido mexicano.

Tan variados son los grupos étnicos como la edad de los artistas que ofrecen su espectáculo y que se llevan a casa mucho más que los aplausos y la admiración de sus “fanáticos”.

Otra forma de generar ingresos es la venta de discos, que aunque no está autorizada, es una práctica común entre muchos de estos artistas que graban su música de forma independiente y la ofrecen al público por entre diez y doce dólares.  

 

UN SERRUCHO COMO INSTRUMENTO.

 

Moses Josiah es de Guyana y tiene 82 años. Se estableció en Nueva York en 1968 pero siete años antes ya se había presentado en un programa de televisión en esta ciudad interpretando música con un serrucho de los que se usan tradicionalmente para cortar madera.

Moses Josiah es de Guyana y tiene 82 años. Se estableció en Nueva York en 1968 pero siete años antes ya se había presentado en un programa de televisión en esta ciudad interpretando música con un serrucho de los que se usan tradicionalmente para cortar madera.

“No lo uso para eso, lo utilizo para mi música y le doy gracias a Dios por ello”, dice el artista, que ya lleva más de catorce años participando en “Música bajo Nueva York” en la estación de Times Square, donde durante tres horas interpreta melodías religiosas, pero también canciones románticas. “Somos una familia musical”,  comenta al hablar de sus cuatro hijas que cantan y de uno de sus cuatro hijos varones que toca el teclado.

El artista aprendió a tocar este particular instrumento leyendo artículos sobre el tema y ya ha grabado dos discos. “No gano mucho dinero en propinas, pero disfruto tocando y haciendo que la gente se sienta feliz”, cuenta.

“Aguaclara”, un grupo de música andina integrado por artistas de Chile, Ecuador, Perú y Nueva York, toca tres o cuatro veces a la semana en las estaciones de Union Square, Times Square o en la estación de Roosevelt Avenue, en el barrio de Queens, de gran población latina y hogar de las comunidades colombianas y ecuatorianas.

“Estamos en el programa desde 1995 y hemos tocado también en escenarios grandes” de la ciudad, comenta Ángel, director del grupo, quien dice que a la gente “le gusta la música andina, especialmente el sonido de los vientos. Es mágico para ellos”.

Pero no sólo de música disfrutan los usuarios del metro. Muchos se toman su tiempo para disfrutar de grupos de jóvenes que demuestran su talento con el baile, por ejemplo el famoso “break dance” que nació en las calles de esta ciudad y que fue creado por afroamericanos y latinos. Entre ellos figura “Breakatronz”, que actúa en Times Square desde hace dos años con “Música bajo Nueva York”.

“Bailo desde que tengo nueve años. Con esto pagué mis estudios universitarios de contabilidad”, comenta “Paranoia”, como prefiere que le llamen. Según  el joven, el grupo baila en Times Square de viernes a sábado y pueden llevarse a casa entre 100 y 400 dólares por cada miembro del grupo.

Compartir
[fbcomments]