
La Autoridad Metropolitana de Transporte de la ciudad de Nueva York está estudiando la posibilidad de crear un software de Inteligencia Artificial para verificar cuantos usuarios del metro usan mascarillas faciales y cuantos la usan de manera correcta.
El uso extendido de mascarillas faciales en lugares públicos podría evitar ser contagiado por el virus.
Así mismo, evitar contagiar a los demás propagando el virus, en el caso de estar contagiado. Al cubrir la boca y la nariz durante la tos o el estornudo se evita la propagación de gérmenes y virus.
La tecnología del software de Inteligencia Artificial se está utilizando actualmente en la ciudad de París, Francia.
Consiste en el reconocimiento facial para identificar a los pasajeros que no llevan mascarillas. El uso de mascarillas en el transporte público de este país es obligatorio.
El software se encarga de monitorear que pasajeros llevan mascarillas y quienes no. Todo esto, con el fin de prevenir una mayor propagación del virus.
Antes de la puesta en funcionamiento de este sistema la empresa Paris Match, realizó un estudio de cuantos pasajeros llevaban mascarillas, llegando a la conclusión que solo el 70 por ciento la usaba.

Cabe destacar que este sistema de reconocimiento facial no realizaba multas.
Los únicos capacitados son los vigilantes autorizados que pueden imponer sanciones.
Posiblemente en la ciudad de Nueva York que recientemente inicio su Fase 2, si lo pudiera realizar, que las autoridades de metro sean responsables de realizar alguna multa o llamado de atención a las personas que no usen las mascarillas al momento de ingresar a la estación.
La propuesta del software en Nueva York consiste en una serie de ideas presentadas en un informe de un consultor privado que podría ayudar a las autoridades de tránsito a medir el nivel de cumplimiento de uso de mascarillas en estaciones de metro.
Las propuesta incluye una lista de varias herramientas de alta tecnología como controles de temperatura de escáner térmico que se ha adoptado en Canadá, así como lámparas ultravioletas y robots que China ha desplegado en autobuses para matar los virus en las superficies.
El encargado de comunicaciones externas de la MTA Andrei Berman, a través de un comunicado expresó,Estamos explorando la viabilidad de una amplia gama de herramientas y enfoques para ayudar a mantener seguros a nuestros empleados y clientes.
Refiriéndose a la Inteligencia Artificial dijo,La IA es una de esas herramientas y continuaremos investigando si pudiera ser eficaz y, de ser así, cómo podría implementarse de manera adecuada para continuar garantizando que se sigan las mejores prácticas de salud pública, para la seguridad de nuestros clientes y empleados.
Este sistema podría causar problemas o inconformidad con los indocumentados de la ciudad, ya que al ser enfocados por un sistema inteligente de cámaras sus rostros quedaran expuestos, su identidad podría también ser utilizada y almacenada.

Las autoridades de la MTA tendrían que ser específicos con este tipo de personas que también son usuarios frecuentes del transporte público.
El director ejecutivo de la Compañía de Transporte Tri-Estatal Nick Sifuentes, que lucha por una red de transporte equitativa y segura que brinde opciones y respalde las economías de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, se refirió a este tema diciendo,Tenemos que hacer malabarismos con las preocupaciones legítimas de privacidad y las preocupaciones sobre la seguridad pública y la salud pública.
Según Sifuentes, la MTA necesita priorizar la aplicación de las mascarillas, sobre la tecnología posiblemente más costosa y poco confiable como los escaneos de temperatura.
El objetivo es el 100% de cumplimiento de la máscara, por ello, en su informe recomiendan que la MTA use su actual sistema de circuito cerrado de cámaras para rastrear manualmente el uso de mascarillas por parte de los pasajeros, pero también agregó, que la instalación del software de Inteligencia Artificial probablemente, sería más rentable y eficiente.
El desafío para la MTA es grande y debe realizar las gestiones adecuadas, mientras el número de usuarios del transporte público siga aumentando en el transcurso de los días, a medida que Nueva York esté preparado para iniciar su Fase 3 de reapertura económica.



























