
Por Manolo García Oliva
IMPACTO LATINO
Miriam Colón, baluarte insustituible del teatro, la televisión y el cine, figura cimera del movimiento teatral moderno de Nueva York, y amiga de todos los que pedían guía o ayuda para poder encontrar un sitial en nuestra urbe, falleció a la edad de 80 años víctima de complicaciones pulmonares el día 3 de marzo. Natural de Ponce, Puerto Rico, se trasladó con su familia a Nueva York, donde de inmediato fue aceptada en el afamado Actors Studio por el cofundador de dicha institución el notable director, Elia Kazan, después de cumplir una sola audición. Combinando sus estudios dramáticos con actuaciones en teatro, televisión y cine, tanto en español como en inglés y alternó con figuras de la talla, José Ferrer, Raúl Juliá, Sharon Sharon Stone, Gena Rowlands, Marlon Brando, John Cassavettes, Rafael Campos, Karl Malden, Meryl Streep, Harrison Ford, Lee Marvin, Al Pacino, Ángela Molina, Jorge Perugorría, Glenn Close, Antonio Banderas, Shirley MacLaine, Óscar Colón, Perry King, María Conchita Alonso, Matt Damon, Penélope Cruz, Rubén Blades y Elizabeth Peña, compañeros con los cuales compartió experiencias y labores en su casi medio centenar de películas y 250 programas de televisión en series tales como “Alfred Hitchcock Presents”, “Bonanza” y “Gunsmoke.

Pero siempre el teatro fue su principal gusto y es durante una representación de la obra clásica de René Marqués el 9 de diciembre de 1954 “La carreta” en el “Hunts Point Palace”, y en la cual intervendría posteriormente junto Raúl Juliá y Lucy Boscana en 1966, que decide formar el primer grupo de teatro hispano, llamado “Nuevo Círculo Dramático”, con la ayuda del director de la pieza Roberto Rodríguez Suárez.
Eran años algo complicados y tendrían que pasar unos cuantos más para que Miriam Colón se diera a la ardua tarea de crear el Teatro Rodante Puertorriqueño en 1967. Pero esto no era el único obstáculo que Miriam enfrentaba, y después de crear este grupo su principal objetivo fue encontrar la fórmula para no continuar dando tumbos sin local propio, hasta que la ciudad de Nueva York le otorga es espacio que dicha agrupación teatral posee al oeste de la calle 47 en Manhattan. El ciclo se había completado y el TPR era una realidad debido al incansable trabajo de esta dinámica mujer, activista y actriz a tiempo completo.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS
Miriam Colón recibió numerosos premios a lo largo de su fructífera carrera, pero destacan el “Obbie” otorgado en 1993 por su trayectoria en el teatro; el “Raúl Juliá HOLA Founders Award” del año 2000 de la Hispanic Organization of Latin Actors, HOLA; el Premio Extraordinario ACE por Distinción y Mérito en 2009; Premio Federico García Lorca de la Universidad de Granada y en 2015 la Medalla Nacional de las Artes, otorgada en la Casa Blanca en Washington D.C., por el presidente Barack Obama.

ESTE CRONISTA RECUERDA Y AGRADECE…
…que en 1970 laborando en el diario “El Tiempo” de la calle 14, cuando Miriam Colón escuchó que este periodista perdería la página que por algunos meses había estado publicando en dicho rotativo a favor del teatro hispano que renacía en nuestra ciudad, se personó en las oficinas del “Publisher” Einar O. Peterson, a reclamar que esto no debía suceder, ya que era el único medio publicitario que el movimiento teatral poseía y que era definitivamente una acción injusta. Todo quedó igual y la página continuó publicándose hasta principios del año 1972. Un gracias a la distancia, querida Miriam y nunca te olvidaremos.
Nuestro más sentido pésame a toda la familia de Miriam Colón Valle y muy en especial al amigo el actor Fred Valle, su viudo y a Rosalba Rolón, directora del “Teatro Pregones”, y codirectora del TPR.





























