
En los últimos años, la falta de vivienda en la ciudad de Nueva York ha alcanzado los niveles más altos desde la Gran Depresión en la década de los años 30, provocando un acelerado incremento de mendicidad en las calles de una de las metrópolis más ricas del planeta.
Las autoridades locales, estatales e incluso federales se han visto obligadas a abordar la crisis, que según las estadísticas, ha rebasado el récord en un histórico fenómeno de gran impacto social. Los millones de turistas que llegan anualmente a la llamada “Capital del Mundo” encontrarán, especialmente en las zonas más populares para su visita, un sinnúmero de mendigos que viven en las calles y que son parte de un grupo social creciente al que se añaden más de 60.000 indigentes que se albergan cada noche en el sistema municipal de la ciudad. El libro en inglés “The Mole People” publicado en 1995 dio origen a un mito sobre que miles de desamparados viven en los túneles de la ciudad de Nueva York, pero es innegable la creciente presencia de mendigos que se instalan en las estaciones, especialmente durante el invierno para protegerse del frío, pero además duermen en las calles, en los parques o en otros espacios públicos y una gran cantidad utiliza los albergues municipales.

DERECHO A ALBERGUE
En 1970 lesiones y muertes entre los desamparados de Nueva York se incrementaron drásticamente. El sistema de refugios de emergencia era rudimentario y miles de hombres sin hogar se vieron obligados a recurrir a las calles. Entre los primeros recursos de acogida estuvo una prisión ubicada a 75 millas al norte de la ciudad en el Condado de Orange y el Refugio Municipal en Bowery, donde las condiciones eran deplorables y la tuberculosis y otras enfermedades contagiosas eran comunes. En 1979 se fundó la Coalición para los desamparados que presentó una demanda contra de la Ciudad y el Estado argumentando que la vivienda es un derecho constitucional. El demandante fue Robert Callahan, un veterano de la Guerra de Corea sin hogar, que había estado durmiendo en la calle. La Corte Suprema del Estado falló a favor y ordenó a la ciudad y al Estado dar albergue a todos los desamparados. En 1981 por decreto se consagró el derecho legal de refugio para personas sin hogar en la ciudad de Nueva York.

CAUSAS
Según especialistas, las cifras más altas de mendicidad en la historia de la ciudad, no son consecuencia únicamente de la crisis económica - en proceso de recuperación-, es un fenómeno muy particular cuyo principal detonante son los elevados precios de la vivienda y la dificultad para conseguirla, a esto se añaden factores como el incremento de problemas mentales entre la población, - uno de cada cinco neoyorquinos tiene problemas mentales-, las adicciones, principalmente al alcohol y o drogas, la falta de empleo, la violencia doméstica, el desalojo, condiciones de hacinamiento, condiciones de vivienda peligrosos, salarios bajos, crisis de salud, el aumento de la renta, una emergencia familiar o incluso la intimidación por parte del propietario. En Nueva York más de una cuarta parte de las familias buscan refugio directamente después de un desalojo, aproximadamente una quinta buscan refugio huyendo de la violencia doméstica y muchos otros buscan refugio después de residir en condiciones de hacinamiento o de mala calidad. Muchas familias buscan refugio luego de la pérdida de empleo o una pérdida de beneficios públicos.

VIVIENDA COSTOSA
La falta de vivienda no es ciertamente un fenómeno nuevo en Estados Unidos o en la ciudad de Nueva York, donde se remonta a la época colonial, pero la crisis actual inició a finales de 1970, con los cambios dramáticos en el sistema de vivienda de la ciudad, particularmente de vivienda barata para los pobres, así como las políticas de salud mental adoptadas por el gobierno estatal que datan de la década de 1950. La diferencia entre los ingresos y los gastos de vivienda ha crecido dramáticamente, según datos de la Oficina del Censo, la ciudad de Nueva York perdió el 39% de las unidades asequibles para familias que ganan menos de dos veces la línea de pobreza ($ 39,580 para una familia de tres). Muchos desamparados trabajan pero no logran hacer lo suficiente para pagar la renta. En el 2013, alrededor del 30% de las familias sin hogar en la ciudad de Nueva York se emplearon y el número de trabajadores residentes en refugios aumentó un 57% entre el 2010 y el 2013. Una porcentaje significativo de adultos solteros desamparados sufre una discapacidad y las ayudas por invalidez (actualidad de $ 750 / mes en Nueva York) no son suficientes para pagar la renta.

CIFRAS RÉCORD
El número de neoyorquinos sin hogar que duermen cada noche en los refugios municipales es ahora 91% más alto de lo que fue hace diez años. Las familias constituyen más de las tres cuartas partes de la población refugio para desamparados. En el transcurso del último año fiscal (FY 2015), más de 109.000 hombres mujeres y niños sin hogar durmieron en el sistema de albergue municipal de la ciudad de Nueva York. La investigación muestra que, en comparación con las familias sin hogar, los adultos solteros sin hogar tienen tasas mucho más altas de enfermedades mentales graves, trastornos de adicción y otros problemas de salud graves. Afroamericanos e hispanos neoyorquinos están desproporcionadamente afectados por la falta de vivienda. Aproximadamente el 58% de residentes de la ciudad de Nueva York sin hogar son afroamericanos, el 31% son latinos, 8% son blancos y menos del 1% son de origen asiático.

FAMILIAS Y NIÑOS
La mayoría de desamparados en Nueva York son familias y corresponden al 80% de todos los residentes de los albergues, el 40% son niños. La investigación y la experiencia muestran que sólo un pequeño porcentaje de adultos de las familias sin hogar sufren trastornos mentales graves y/o adicción. Para los adultos solteros sin hogar, las tasas de trastornos mentales enfermedad y adicción son más altas: alrededor de un tercio de los adultos solteros sin hogar en refugios y alrededor de dos tercios de los adultos sin hogar que duermen en las calles o en otros espacios públicos. En el 2005 durante la administración Bloomberg se eliminó la asistencia federal de vivienda para las familias y el número de familias buscando refugio aumentó. Entre las familias buscando albergue hay un porcentaje de familias de comunidades de Nueva Jersey o Long Island.

INDIGENTES LATINOS
Según las estadísticas, en Estados Unidos 1 de cada 20 latinos es pobre y a nivel nacional se calcula existe un promedio de 600.000 indigentes. En Nueva York de la población en los albergues el 31.7% son latinoamericanos, es decir que junto con los afroamericanos, los latinos son casi tres cuartas partes de la población de desamparados en la ciudad. Según el reporte de la Coalición para los Desamparados, de los mendigos en los albergues en Nueva York se han obtenido cifras alarmantes que muestran una considerable población de familias hispanas. Estas cifras no incluyen otro tipo de albergues para violencia doméstica, enfermos de SIDA, albergues juveniles y de desastres.

NO QUIEREN ALBERGUES
El derecho a la vivienda fue un paso importante para garantizar la seguridad de las personas sin hogar, pero los refugios municipales son lugares muy difíciles, son espacios reducidos, con muchas reglas y regulaciones, que puede ser confusas. Casi todos los refugios municipales para adultos solteros sin hogar tienen los dormitorios de estilo cuartel, con un máximo de 100 camas en una habitación individual y hay necesidades de personas sin hogar con enfermedades mentales graves como trastorno de estrés postraumático o trastornos del estado de ánimo. Los problemas mentales entre los indigentes se ha incrementado y esto produce un incremento de violencia dentro de los albergues. Los estudios muestran que la gran mayoría de desamparados en las calles son personas con una enfermedad mental u otros problemas de salud graves y muchos se rehusan a ir a los albergues. En los últimos días un mendigo mató a otro con el cual compartía el albergue y hubo el caso en Staten Island de la madre y sus niños que fueron asesinados.
CÓDIGO AZUL
Con la ola de frío golpeando a Nueva York particularmente a mediados de febrero, las autoridades locales emitieron una advertencia de código azul, cientos indigentes fueron ubicados en hospitales para protegerlos de temperaturas congelantes, dos de ellos en contra de su voluntad. El Código Azul es una medida del Departamento de Servicios para Desamparados de la ciudad para las noches de invierno, cuando hay temperatura por debajo de 32 grados Fahrenheit o condiciones de frío por debajo de 0 grados o una acumulación de nieve de más de 6 pulgadas o tormentas de hielo o lluvia helada. Esta política consiste en ubicar a los desamparados que se encuentran a la intemperie y ubicarlos en lugares seguros, pero solo provisionalmente hasta que mejore el clima, por lo cual no constituye una solución permanente para reducir los mendigos.
MEDIDAS TOMADAS
A principios de este año el Gobernador Cuomo emitió una orden ejecutiva pidiendo la policía remover a las personas sin hogar de las calles en un clima bajo cero. Abogados y activistas de derechos civiles indicaron que es técnicamente ilegal retirar por la fuerza a una persona de la calle, siempre y cuando no está bloqueando el tráfico de peatones o las entradas de los edificios. Sin embargo según la Ley de Higiene Mental del Estado de Nueva York, un oficial de policía tiene el mandato de entrevistar a la persona y determinar su capacidad mental antes de intervenir con la fuerza. Adicionalmente el Gobernador Cuomo anunció un programa estatal para acabar con la discriminación en el arrendamiento o venta de viviendas, por el cual agentes encubiertos y entrenados, se hacen pasar por inquilinos o compradores potenciales de vivienda para descubrir si existe discriminación entre los vendedores y arrendadores. Así se determinará si los agentes de bienes raíces, arrendadores y propietarios violan la ley federal “Fair Housing Act" y las leyes estatales de Derechos Humanos, discriminando a las personas por su raza, sexo, origen nacional, orientación sexual o discapacidad.
POSIBLES SOLUCIONES
María Brosnahan, Presidente y Directora Ejecutiva de la Coalición para los Sin Techo, Inc. una organización sin fines de lucro registrada, que ha recibido una calificación "A" del Instituto Americano de Filantropía, es una de las defensoras de los derechos de los desamparados en Nueva York. Esta entidad ha propuesto varias soluciones a las autoridades locales y estatales.
De Acuerdo a la Coalición la solución está en manos del gobierno de la ciudad, los defensores de los mendigos le han pedido al alcalde que incremente anualmente el número de departamentos para desamparados de 750 a 2500. Además le piden que se dedique el 10% de nuevas viviendas para los desamparados y que se incrementen más programas de subsidios.
El problema si bien ha llamado la atención del Presidente Obama, -quien a finales del 2009 anunció un plan para enfrentar el problema de los veteranos sin vivienda como prioridad nacional urgente-, no ha sido afrontado directamente por los candidatos a la presidencia durante sus debates públicos y es un tema de innegable impacto social y económico que enfrenta la nación entera.


























