
IMPACTO LATINO
Mientras en la Unión Europea las amputaciones en las mascotas no serán permitidas y serán sancionadas, en Nueva York, la ciudad con mayor población canina del mundo, no existen leyes de protección para las mascotas.
A decir de los congresistas europeos: ”En las sociedades normales, cuando un perro se hiere la cola o las orejas, se le cura”, “los perros no son cosas, no son regalos ni accesorios de moda, ni son complementos estéticos a la virilidad de nadie”.
El Congreso español ha prohibido sin excepciones, la amputación de la cola de los perros, rechazando incluso la excepción en la que se pedía excluir a cachorros de razas relacionadas con la caza. El Congreso ha aprobado por unanimidad la ley y no se permitirán intervenciones quirúrgicas que no sean por salud.
CONVENIO DE PROTECCIÓN
El Congreso español aseguró la prohibición de la amputación de la cola de los perros, como el último trámite de la ratificación del Convenio Europeo de Protección de Animales de Compañía que, en su artículo 10, prohíbe las operaciones quirúrgicas a mascotas cuyo objeto sea modificar la apariencia de un animal (estéticas) y en particular: el corte de cola, corte de orejas, sección de cuerdas vocales y extirpación de uñas y dientes.
AMPUTACIONES ILEGALES
Ante la votación decisiva del pleno del Congreso, se rechazó cualquier enmienda para rechazar toda reserva y excepción, basándose en datos sin fundamento legal que justifican que "la amputación evita heridas al perro durante la práctica de la caza”, lo cual no está avalado por la comunidad científica. El texto original del convenio europeo prevé en uno de sus artículos que se permitirán las amputaciones que se deban a intervenciones quirúrgicas por razones de salud y siempre que estén prescritas por un veterinario.
MÁS PROTECCIONES
Adicionalmente se ha propuesto una ley marco, de carácter nacional, de manera que todas las policías, las protectoras y los veterinarios de cualquier comunidad autónoma, puedan leer los chips de todos los perros, vivan donde vivan. Esta norma también busca prohibir la presencia de animales en vitrinas y escaparates, para evitar las compras por impulso; así como un registro de infractores para que éstos no puedan volver a convivir o trabajar con un animal, entre otras medidas.
En Nueva York los perros producen millones de dólares en ventas, servicios profesionales y trabajos informales inclusive, sin que exista un marco legal que los proteja apropiadamente, del abuso, la explotación, las mutilaciones y el maltrato.



























