Por Antonio Torres

Miles de mariposas amarillas como las que revoloteaban alrededor de Mauricio Babilonia en "Cien años de soledad" no faltaron en el último adiós a Gabriel García Márquez, un entrañable homenaje celebrado en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana presidido por una urna de madera que contenía sus cenizas. "Gabo, te veré en el cielo", decía la pancarta que portaba uno de sus seguidores.
El Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana, donde son homenajeadas las grandes figuras del país, como Octavio Paz y Carlos Fuentes, quedó inundado de flores amarillas, las favoritas de Gabo, y de mariposas de papel del mismo color "protagonistas" de su obra cumbre "Cien años de soledad".
Un homenaje presidido por los mandatarios de México y Colombia, Enrique Peña Nieto y Juan Manuel Santos, y que contó con la música clásica de la solemnidad del momento mezclada con compases del vallenato de un conjunto de música colombiana que se hizo presente en el palacio para dejar constancia de la pasión que el escritor tenía por ese género del caribe colombiano y por el baile.

"GABO, TE VERÉ EN EL CIELO".
En el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes destacaba una corona de flores enviada por el expresidente cubano Fidel Castro con la leyenda: "Al amigo entrañable".
Un acto que se alargó durante más de cinco horas y en el que miles de ciudadanos tuvieron ocasiones de desfilar dentro del palacio para despedirse de autor, portando flores que dejaron a los pies de la escalinata, libros del autor colombiano y algunos otros presentes que entregaron a los familiares del escritor.
Durante la larga espera a las afueras del Palacio, admiradores del escritor leyeron fragmentos de "Cien años de Soledad" mientras se escuchaban vallenatos frente al imponente recinto.
En un ambiente festivo, los admiradores mexicanos, colombianos y de otras nacionalidades, recordaron las obras favoritas del Nobel de literatura y dijeron sentirse orgullosos de un escritor que les llevó a otras latitudes. Un hombre de avanzada edad portaba una pequeña pancarta en el que se leía: "Gabo, te veré en el cielo".
La viuda de Gabriel García Márquez, Mercedes Barcha, y sus hijos Gonzalo y Rodrigo agradecieron los gestos de admiración y cariño expresados hacia el escritor colombiano, fallecido el pasado 17 de abril a los 87 años en Ciudad de México.
"Ante todo queremos agradecer los innumerables y cariñosísimos gestos de admiración y afecto por Gabo, en particular en Colombia y en México, su patria y su casa", indicaron los familiares del autor de "Cien años de soledad" en un comunicado difundido por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) de México.
Los familiares señalaron que "Gabo" recibió "excelentes cuidados" en el hospital del Instituto Nacional de Nutrición donde el ganador del Premio Nobel de Literatura 1982 estuvo internado del 31 de marzo al 8 de abril pasado.
"Los buenos amigos y familiares que nos han acompañado en estos días son demasiados para nombrar personalmente, pero sin ellos hubiera sido todo muy doloroso. Muchos vinieron del extranjero para estar con nosotros. Mil gracias", dijeron.
García Márquez, que siempre conservó su nacionalidad colombiana, vivió en México desde 1961. El presidente mexicano, Peña Nieto describió a Gabo como un "grande" de la literatura cuya obra quedará como un valioso legado para las futuras generaciones. "Sus palabras y libros sobrevivirán los límites de la efímera vida humana", dijo.
Por su parte, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, le recordó como el hombre que "escribió sobre el poder mas grande y mas influyente de todos, que es el poder del amor".






































