
su perrito Hachi, se trasladan desde Connecticut a Brooklyn, para participar en los eventos culturales y comunitarios,
como parte del grupo de danzantes tradicionales mexicanos Moras de San Pedro, Benito Juarez.
Muy educados y vestidos de forma impecable conocimos a los cuanto hijos de Doña Margarita Damaso, una ejemplar madre mexicana, inmigrante, radicada actualmente en Connecticut, quien durante muchos años vivió en Brooklyn.
Doña Margarita Damaso y su esposo Francisco Martínez, son oriundos del mismo pueblo en el Estado de Puebla, quienes formaron una pareja hace diecisiete años.
El esposo emigró primero y Doña Margarita lo siguió por y con amor. Desde el primer momento llegaron a Brooklyn, al área de Park Slope, donde vivieron hasta hace cuatro años, cuando decidieron mudarse a Connecticut.
Cuando Margarita llegó a Brooklyn, nunca se imaginó que en dos años la familia iba a crecer en forma significativa.
Se embarazó y faltando diez días para el parto, se enteró de que iba a ser mamá de mellizos, una niña y un niño, al siguiente año dio a luz a otra pareja de mellizos, también niño y niña.
Sus cuatro hijos, Brandon, Alondra, Oliver y Heidi, nacieron en dos partos diferentes, los dos mayores tienen catorce años y los dos menores tienen trece años, todos nacieron en el Lutheran Hospital de Brooklyn, son ciudadanos estadounidenses de nacimiento, hablan inglés, pero son bien mexicanos, de corazón y de cultura, hablan español, de lo cual su madre está orgullosa.
Además de inculcarles valores humanos y morales, Margarita les ha inculcado el amor a sus raíces mexicanas, estimulando su participación en los grupos de danzas tradicionales, para que mantengan su cultura y sus tradiciones.
La familia Martinez participa en las Moras de San Pedro, Benito Juárez, que es uno de los dos grupos de danzas tradicionales de Atlixco, Puebla, que se formaron en Brooklyn hace cuatro años y que los dirige la señora Petra Martinez.
Desde Connecticut se traslada a Nueva York para participar en los diferentes eventos culturales, sociales, cívicos, etc., que ahora ya han vuelto a reactivarse paulatinamente.
Para ellos es motivo de mucha alegría retornar a su querido barrio en Brooklyn y así los conocimos, liderados por una fabulosa y valiente mamá, que con su abnegación, su dedicación y cariño, tiene como prioridad a sus hijos.

a sus raíces culturales y a su identidad mexicana, además de inculcarles valores de respeto e integridad. Una madre
latina ejemplar.
¿Cómo reaccionó cuándo se enteró que iba a tener mellizos?
-¡Imagínese, bendito Dios!, yo no sabía hasta que se me fui ha hacer el ultrasonido, yo ya casi completaba los nueve meses de embarazo, los tuve por cesárea.
¿Cómo fue la noticia con la segunda pareja de mellizos?
-Igualmente, me enteré que eran mellizos cuando me hicieron el ultrasonido.
¿En alguna de las familias de usted o de su esposo hay mellizos?
-Sí, en las dos familias, mi bisabuela tuvo cuatro hijos en un solo embarazo, fueron cuatro varones, pero como los tuvo con una partera, murieron al nacer. También por el lado de mi esposo, su tía tuvo dos gemelas, niñas.
¿Cuál ha sido la parte más difícil de ser madre de cuatro niños, casi de la misma edad?
-Cuando eran más pequeñitos sí fue bien difícil, especialmente cuando tenía que asistir a citas y estaba en el segundo embarazo, fue muy difícil, con los dos chiquitos y la barriga de los otros dos en camino, eso fue lo más difícil.
¿No hubo problemas económicos?
-Sí, sufrimos económicamente, porque estábamos recién iniciando, éramos recién llegados y en esa época mi esposo no tenía trabajo, especialmente durante el invierno, en tiempos de nieve, nosotros caminábamos con sandalias porque no teníamos para comprar zapatos.
Ahora todo ha mejorado, mi esposo trabaja como soldador y yo trabajo como ama de casa, porque la educación de mis hijos es lo más importante.
¿Desde cuándo participan en los grupos de danzas mexicanas?
-Desde que iniciamos, hace cuatro años, bailamos en Las Moras, que junto a los Guisos, son los grupos de baile tradicionales de Atlixco Puebla, les conocimos precisamente en Brooklyn.
¿Cómo fue esa transición de Brooklyn a New Heaven?
-Nosotros nos mudamos inicialmente a Hartford, Connecticut, donde vivimos un año, pero no nos gustó, es más frío, en cuanto al calor humano. Entonces nos volvimos a mudar, esta vez a New Heaven y nos encantó, comenzamos a buscar y nos consiguieron una casita donde estamos muy felices y hay espacio para que Hachi corra.
¿Cuán fácil es conseguir productos mexicanos en Connecticut?
-En Connecticut hay mercados mexicanos que traen todos los productos desde México, también hay una carnicería, claro que todo es un poquito más costoso que en Brooklyn, pero en términos generales la vida en Connecticut es más económica que en Nueva York.
Me imagino que cocina muy rico.
-Cocino de todo un poquito, no hago comidas sofisticadas, pero hago comidas muy nutritivas, en mi casa nunca faltan unos ricos frijolitos.
¿Cuál cree que es el valor más importante que ha transmitido a sus hijos?
-Que respeten a sus mayores, que se den a respetar ellos mismos, para que no sean señalados por la gente por ser maleducados, por decir mala palabras o que falten el respeto a alguien, eso yo no lo voy a pasar por alto.
Para doña Margarita Damaso, una ejemplar mujer, madre, inmigrante, nuestra felicitación durante la celebración internacional del Día de las Madres y a través de su hermosa historia, nuestro homenaje a todas las madres latinoamericanas, que luchando contra toda adversidad, ejercen la más hermosa y difícil de las misiones, ser mamá.



























