
Por Manolo García Oliva
IMPACTO
Audrey Hepburn, la inolvidable protagonista de “La princesa que quería vivir”, “Desayuno con diamantes” y “Mi bella dama”, pensó que lo dejaba todo bien atado respecto a sus bienes, antes de fallecer repentinamente hace 22 años de un cáncer de colón contando tan solo 63 años de edad.

Pues bien, transcurrido todo este tiempo sus dos hijos habidos de sus matrimonios con el actor Mel Ferrer y el psiquiatra italiano Andrea Dotti, se han ido a los moños .
Los hijos, Sean Ferrer y Luca Dotti nunca han estado de acuerdo como repartirse la vasta colección de objetos heredados por ellos, compuesta de joyas, sombreros, fotografías, pósters, guiones, elementos de attrezo de sus películas y vestuario y se hallan enfrascados en una dura batalla legal.

La herencia que permanece guardada en una compañía profesional de almacenaje dedicada a las bellas artes y otras colecciones privadas en la ciudad de Los Ángeles, mientras un juez decide su futuro para poderla respartir de modo equitativo.


























