En el año 2012 el entonces presidente Barak Obama firmó la Consideración de Acción Diferida para los llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) y en el 2014 firmó la Acción Diferida para Padres de Ciudadanos y Residentes Legales (DAPA por sus siglas en inglés), desde entonces ha habido ciertos Estados que han brindado su apoyo a las medidas.
Estos estados apoyan las medidas por que reconocen el aporte laboral, económico y cultural que los inmigrantes aportan a sus comunidades. Entre ellos tenemos:
California
Connecticut
Delaware
Illinois
Iowa
Maryland
Massachusetts
Nueva York
Nuevo México
Oregón
Rhode Island
Vermont
Washington
Washington
D.C.
Otros estados que han mostrado respaldo a los inmigrantes indocumentados permitiéndoles solicitar licencias de conducir son:
Colorado
Connecticut
Nevada
Utah
Entre todos estos Estados, hay dos que destacan por sus políticas en pro de los inmigrantes tanto legales como indocumentados: Washington y California.
El estado de Washington permite a los inmigrantes indocumentados solicitar una licencia de conducir, los estudiantes indocumentados que puedan pagar la matricula estatal pueden asistir a los colegios y universidades estatales, asimismo los estudiantes indocumentados pueden recibir asistencia financiera del estado para asistir a los colegios y universidades estatales. De igual manera existen una serie de beneficios estatales para los inmigrantes legales que no son ciudadanos.
California otorga licencias de conducir a los inmigrantes indocumentados, a los estudiantes indocumentados les permiten asistir a los colegios y universidades estatales, y para aquellos inmigrantes indocumentados que cumplan con los requisitos, la ley le permite pertenecer al colegio de abogados.
Con la nueva administración de Donald Trump que ha prometido hacer deportaciones masivas e incrementar los centros de detención y el número de agentes de control fronterizo así como interrumpir el flujo de fondos federales a las ciudades pro-inmigrantes, el apoyo hacia los inmigrantes indocumentados por parte de estos estados se ha vuelto incierto, creando ansiedad entre la población inmigrante, aunque algunos estados California, Connecticut, Vermont y Rhode Island operan casi de manera independiente frente a las entidades federales y han expresado que no cederán ante las demandas del nuevo presidente.



























