
Por Fernando Campos
IMPACTO
El cantante Lope Balaguer, quien a través de una larga carrera fue uno de los cantantes más exitosos de su natal República Dominicana, falleció a los 89 años en su residencia de Santo Domingo, el jueves 29 de enero cerca de las 5:00 de la tarde, rodeado de su esposa, Miriam de López, y varios de sus hijos.
El artista, que era oriundo de Santiago de los Caballeros, ciudad en la que debutó cuando apenas era un adolescente, tenía vínculos familiares con el ex-presidente Joaquín Balaguer, pero nunca se involucró en la política de su país, ya que siempre decía que su vida era el canto.
A mediados de los años 40, la emisora radial La Voz del Yuna le extendió un contrato, comenzando así sus actuaciones a manera regular con la Superorquesta San José, en su época una de las agrupaciones musicales más conocidas de la tierra quisqueyana.
Proclamado como “El Tenor de la Juventud” por una revista local, y llamado también “El Cantantazo,” José Manuel López Balaguer decidió viajar a Cuba, plaza que era en aquel entonces de vital importancia para los cantantes con aspiración para proyectarse en Latinoamérica.
En Cuba, bien puede decirse que logró superar sus expectaciones. Fue entonces cuando adoptó el nombre artístico de Lope Balaguer. Su próximo paso fue viajar a Puerto Rico, donde grabó con Luis Benjamín un álbum que reafirmó su creciente popularidad.
Cuando regresó a la República Dominicana, Lope firmó contrato como artista exclusivo de La Voz del Yuna, donde situó en los primeros puestos de popularidad números como “Nunca Te lo He Dicho,” de Papa Molina; “Ni Pie Ni Pisá,” de Luis Kalaff; y “Arenas del Desierto,” de Héctor Cabral y Rafael Colón.
En las décadas siguientes, los éxitos de Lope Balaguer no disminuyeron, y se le oía cantar “Sígueme,” del Dr. Manuel Troncoso; “Entonces Me Casaré por Ti,” de Rafael Solano; “Un Día Inolvidable,” de Pedro Vilar; y “De Carne o Hierro,” de Fernando Arias.



























