
El escritor cubano Leonardo Padura, nacido en 1955 y graduado en licenciatura hispanoamericana de la Universidad de La Habana, ganador entre muchos galardones literarios como el Premio Nacional de Literatura de Cuba 2012, del Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015 en España, así como creador del personaje detectivesco de Mario Conde, acaba de estrenar un nuevo libro titulado: “El hombre que amaba los perros”.
Como en sus anteriores trabajos, Padura se centra en su temática favorita, el “thriller”, y donde el perspicaz personaje del inspector Conde, esta vez se centra en él asesinato del líder bolchevique León Trotski acaecido en 1940, y donde las hordas estalinistas, le mataron en su casa de la Ciudad de México.
Este personaje de ficción (Conde), creado por el escritor habanero nacido en el popular barrio de Mantilla, es la figura central en varias de sus novelas (“Vientos de La Habana”, “Pasado perfecto”, “Máscaras” y “Paisaje de otoño”), la primera convertida en un largometraje en la coproducción hispano-cubana de Félix Vicarret, protagonizada por Jorge Perugorría, Juana Acosta y Carlos Enrique Almirante y que conjuntamente con las 3 restantes integrarán una miniserie de televisión a transmitirse en fecha próxima en Latinoamérica, Cuba y España.

“El hombre que amaba los perros”, es una novela de desarrollo rápido, movido y con mucha emoción la cual reconstruye los hechos acaecidos en su época además parte de las vidas de León Trotski y su verdugo el español Ramón Mercader, novela que ya ha sido traducida a 10 idiomas y sus derechos al cine ya han sido vendidos.
Leonardo Padura, se documentó durante varios años para realizar dicha obra visitando por vez primera la casa de él líder ruso en 1983, y posteriormente varias veces después de la caída del muro de Berlín, sosteniendo entrevistas con el nieto del Ejército Rojo, Esteban Volkov Bronstein alias Steva, como le llamaba su abuelo. Precisamente en esa época con la reunificación alemana y la desaparición de la Cortina de Hierro, al abrirse los archivos de Moscú, Padura pudo de primera mano, ver todo lo que se ocultaba referente al hecho, y en ese libro se encuentran enumerados todos los hechos que esclarecieron ese pedazo de historia.

Ramón Mercader, asesino de Trotski, vivió entre 1974 a 1978 en La Habana, después de haber cumplido larga condena carcelaria protegido por los servicios soviéticos bajo el nombre de Ramón López, como correspondía a los grandes espías de la historia.
Alguna vez en una entrevista se le preguntó al escritor por qué no podía dejar La Habana, Padura respondió: “Soy una persona conversadora. La Habana en un lugar donde siempre se puede sostener una conversación con un extranjero en una parada de guaguas”.




























