
Conocida como “la parroquia que nunca duerme”, San Hugo de Lincoln, en Long Island, tiene una nutrida feligresía latinoamericana, la cual celebró con gran algarabía a Nuestra Señora de Guadalupe.

A las tres y media de la madrugada del martes 12 de diciembre,en la iglesia de San Hugo de Lincoln en Huntington, los fieles iniciaron el rezo del Santo Rosario y al culminar el mismo, el Rev. Fidel Cruz, sacerdote católico de esta parroquia, que se encuentra dentro de la Diócesis de Rockville Centre y a la que pertenecen aproximadamente 5.625 familias, anunció el inicio de la Serenata en honor a la Virgen de Guadalupe en su Día.
San Hugo de Lincoln, fue un sacerdote, obispo y santo francés, que desarrolló su vida y obra religiosa en Inglaterra y es patrono de los enfermos, particularmente de los niños. San Hugo de Lincoln, cuando era monje fue invitado a Inglaterra por el rey Enrique II y en 1186 llegó a convertirse en obispo de Lincoln, en la costa este de esa nación, donde se dedicó a reconstruir su catedral, que había sido destruida por un terremoto. La reconstrucción demoró cien años, San Hugo, quien falleció en 1200, fue enterrado cerca del Altar Mayor y su fiesta se celebra el 17 de noviembre.
SAN HUGO EN LONG ISLAND
La historia cuenta que, en 1907 se estableció como una misión de la parroquia de San Patricio en una capilla construida en una propiedad donada en memoria de Hugh McLaughlin y por ello se estableció como santo patrón a San Hugo. La parroquia se estableció oficialmente en 1913 y la primera escuela se construyó en 1925.
Inicialmente los servicios religiosos se realizaban en el sótano, -más grande que la capilla-, hasta 1952 cuando se completó la nueva iglesia. La escuela actual se completó en 1956, durante una época de gran crecimiento de la población católica en el área , culiando St. Hugh, -por su nombre en inglés-, creció a siete mil familias e inició la formación de nuevas parroquias, entre ellas Santa Elizabeth al sur, San Francisco al este y la parroquia del Santo Nombre de Jesús, al oeste.
En 1986 la iglesia de la parroquia fue destruida por un incendio y en su restauración fue parte el Ing. Aldo Bravo, profesional de origen ecuatoriano que es de los primeros latinoamericanos en radicarse en el área, hace casi medio siglo. Sus hijos estudiaron en la Escuela Catolica de San Hugo y él mismo fue muy activo en los servicios religiosos, leyendo las lecturas de las misas en ingles y en castellano, e incluso ayudando a repartir la comunión.
San Hugo actualmente tiene una feligresía muy diversa y ofrece servicios en inglés y en castellano, además de tener miembros multigeneracionales, acoge a inmigrantes y refugiados que han llegado más recientemente, incluyendo a quienes han emigrado de áreas en conflicto, la parroquia oficialmente expresa: “Respetamos y celebramos nuestra diversidad étnica y lingüística en celebraciones ocasionales y en servicios de adoración multilingües en días especiales”.
Tanto el Consejo Pastoral como el Consejo parroquial de San Hugo, el cual está integrado por líderes de la comunidad de habla hispana, son bilingües. Entre los sacerdotes principales, está el Rev. Smith, que incluso oficia las misas en castellano y el pastor asociado es el sacerdote de origen mexicano Rev. Fidel Cruz, los dos presentes en las celebraciones en honor a la Virgen de Guadalupe.

El Rev. Cruz, luciendo un hermoso poncho con la imagen de la Virgen Guadalupana, reflexionó sobre la historia y significado de la advocación, que si bien es de origen mexicano, es muy querida por la feligresía de San Hugo, en la cual los mexicanos son un porcentaje minoritario.
Los elegantes mariachis dedicaron a la Virgen un concierto durante una hora, en que la audiencia, mayoritariamente centroamericana, se deleitó, aplaudió y permanentemente ingresó a la iglesia a depositar ramos florales a los pies de la hermosa imagen de la Guadalupana.

Finalmente el Rev. Cruz cerró la serenata con varias oraciones a la Virgen, agradeciéndole, solicitando principalmente protección para los migrantes, además por los afectados en la pandemia que aún sienten sus consecuencias, por los afectados debido a desastres naturales, por la paz en el mundo y para que bendiga y proteja a todos quienes madrugaron a expresar su fe y su devoción en un dia tan especial.
La fe y devoción por la Virgen Maria rompe frontera y unifica a los latinoamericanos, que estuvieron presentes y que son mayoritariamente de El Salvador, Honduras, Colombia, Ecuador, Chile, Perú y como dijo el Padre Cruz, “hay dos mexicanos".
Oración por los Migrantes
Rosa fresca del Tepeyac, florecida en el crudo invierno del Anáhuac, semilla de Evangelio en este nuevo mundo. Madre, salud y regazo de quienes a ti se acogen, Mujer peregrina llena de Dios, presurosa en las montañas de Judea y presente en las colinas y veredas de nuestra vida, atiende nuestras súplicas. Te pedimos que vengas al encuentro de quienes han emprendido jornadas hacia la vida y habiendo dejado tierra, familia y hogar, corren presurosos y desconcertados hacia el encuentro de una vida más digna.

Señora nuestra, intercede ante tu hijo para que la vida llena de incertidumbre de los migrantes y los refugiados, se vea protegida por la providencia amorosa del verdadero Dios, por quien se vive. Que tu corazón maternal alcance del Omnipotente, la protección de quienes experimentan desolación, abandono y peligro.

Que en medio de las dificultades, tu mensaje de amor y comprensión resuene en el corazón de quienes sufren las duras pruebas de la migración y del exilio y que tus palabras confiadas, resuenen en nuestros corazones lastimados, como signo de esperanza: ¿No estoy yo aquí que soy tu madre?
México se llena de gratitud para venerar a su "madrecita", la Virgen de Guadalupe



























