¿Has escuchado la frase “si las paredes hablaran”? En el caso de las paredes de estas cuatro casas ubicadas en el Bronx las paredes sí están llenas de historias muy antiguas.
La historia de El Bronx desde 1748 y hasta el siglo XIX se plasma entre las paredes de estas casas que fueron convertidas en museos con el fin de preservar algo de la historia de este municipio.
La Cabaña de Edgar Allan Poe: Edgar Allan Poe fue uno de los grandes escritores estadounidenses, quién también laboró como editor y crítico de literatura. Conocido en especial por su poesía e historias cortas generalmente de misterio. Esta cabaña en El Bronx fue la última morada del autor; fue construida en 1812 pero Poe y su esposa Virginia, llegaron a ocuparla en 1846 con la esperanza de que el ambiente tranquilo ayudara a Virgina a tratar su tuberculosis, sin embargo ella murió en 1847 y Poe dos años después. Esta casa esta abierta para realizar visitas guiadas, aunque pequeña, es encantadora, y si se es fan de las obras de Poe es una visita obligatoria.

Mansión Bartow-Pell: En 1836 Robert Barlow y su esposa adquirieron parte de una propiedad que había sido de la familia Peli desde 1654. Aquí construyeron una espectacular mansión de tres pisos la cuál luego pasaría a sus hijos, quienes la vendieron en 1888 a la ciudad de Nueva York con el fin de que se integrara al Parque de la Bahía Pelham; la casa fueen 1914 por el Club Internacional de Jardinería. En 1914 se convirtió en la sede del Club Internacional de Jardinería. Fue en 1946 que se convirtió en museo, un lugar hermoso y lleno de historia.

Casa Valentine-Varian: Esta casa fue donada por uno de los hijos de William F. Beller a la Sociedad Histórica del Condado de El Bronx. Un lugar emblemático, la casa de dos pisos y estilo gregoriano fue construida con piedra de las tierras de Isaac Valentine. La casa fue comprada en 1792 por Isaac Varian, y se mantuvo en su familia por varias generaciones hasta que en 1905 William Beller la adquirió, pasando así a manos de su hijo quien la donó.

Casa Van Cortlandt: Esta es considerada la casa más antigua de El Bronx y la primera residencia histórica convertida en museo en la ciudad de Nueva York. Las propiedades fueron adquiridas en 1694 por Jacobus van Cortlandt y desarrolló en ellos una plantación de trigo, fue en 1748 que su hijo inició la construcción de la casa. Fue ocupada durante la Guerra de Independencia por tropas británicas y tropas aliadas de manera sucesiva. Los herederos de la edificación vendieron la casa a la ciudad para que se desarrollara el Parque Van Cortlandt y desde 1897 la misma funciona como museo.


























