La urgente necesidad de latinos en procesos políticos de Nueva York

EDITORIAL

En una verdadera democracia, una de las principales características de la representación política, radica en la participación ciudadana.

Sin embargo, en la ciudad de Nueva York, vemos poca participación política, porque existe muy poca representatividad entre candidatos políticos y quienes determinan el voto.

El ejercicio del poder político es el resultado de varios factores que, simultáneamente, afectan la estabilidad social y la gobernabilidad, o en su defecto, la apatía hacia los procesos de participación.

En cada proceso electoral en la ciudad de Nueva York, después de anunciar a los ganadores, en paralelo, los titulares de los medios de comunicación, destacan la poca participación del electorado.

A pesar de mantener un sistema democrático sólido, la poca participación se debe a varios factores, uno de ellos, y que podría calificar como el principal, es la poca o mínima representación de candidatos políticos, acorde a los intereses de la comunidad.

Si la ciudad de Nueva York es considerada la más diversa de Estados Unidos, lo lógico sería que exista mayor participación de esas comunidades en los procesos políticos, en los cuales sus coetáneos se sientan identificados.

Se trata entonces, de determinar la relación entre democracia y procesos participativos, para que haya mayor participación de los ciudadanos, y así, convertirnos los electores, no solo en máquinas electoreras, sino también, en verdaderos agentes de cambio.

Aunque es importante destacar que, poco a poco la ciudad de Nueva York se está convirtiendo en modelo de democracia participativa a nivel nacional, fomentando la inclusión ciudadana de todos sus sectores en las decisiones de gobierno.

En las elecciones locales de este 2021, hemos visto mayor participación de candidatos latinos, quienes, a su vez, representan la mayor cantidad de votantes, después de los blancos.

Es un indicio de que la comunidad latina está adquiriendo mayor conciencia en la exigencia de sus demandas, ya sean, puntuales o colectivas, a raíz de la ineficiencia o desinterés de los servidores públicos hacia nuestra comunidad.

La presencia de latinos en los procesos electorales de la ciudad de Nueva York, traerá repercusiones significativas que contribuirán al proceso de participación, en el que, la comunidad latina tenía muy poco interés.

A veces este desinterés de los latinos en la política neoyorquina, se torna en el orden político actual, que muchos vemos ajenos a nuestra realidad social, donde predomina el temor, la desinformación, el desinterés o quizás el desconocimiento.

Ahora bien, al interior de este proceso de elecciones locales que se avecina en la ciudad de Nueva York, la urgente necesidad de que los latinos asistan a los recintos electorales es el inicio de un episodio que podría ser histórico al legitimar ese mismo orden político basado en el consentimiento individual, según su percepción ideológica o interés
político.

Estamos a menos de 4 semanas para las elecciones primarias el próximo 22 de junio, y en este corto periodo las campañas políticas de los candidatos latinos, tienen que convertirse en la principal herramienta para convencer a sus electores que sus programas y proyectos son los idóneos para el desarrollo de nuestra comunidad y los neoyorquinos en general.

Dentro de ese abanico de posibilidades o de candidatos, su labor se basa en que estos, brinden la suficiente información en base a sus propuestas, sobre qué candidato desean los latinos que lo represente.

Elegir al candidato ideal es una decisión muy importante, estará en juego que políticas públicas nos van a regir durante los próximos años, y que acciones tendrán o no, mayor impacto dentro de nuestra comunidad.

La importancia de un modelo representativo en la ciudad de Nueva York, se enmarca en que todos se sientan identificados con los candidatos políticos, para, por un lado, articular y agregar intereses y, por otro, regular y resolver los conflictos que demanda la ciudadanía.

Al tomar buenas decisiones, los neoyorquinos consideramos el problema, antes de llegar a una conclusión válida, lo que significa que se han examinado todas las alternativas y que la elección ha sido correcta.

Este proceso jurídico electoral garantiza el ejercicio efectivo del poder y ejerce en los ciudadanos un poder inédito que creará un precedente de coerción individual y colectivo en la ciudad de Nueva York.

Dicho pensamiento lógico de participación ciudadana aumentará la confianza en la capacidad para juzgar y controlar situaciones que se experimentan en los cinco Condados, que anteriormente se ocultaba en la efectividad de las coacciones múltiples, cotidianas e insidiosas de algunos políticos.

Entonces, aquí es donde radica la importancia de tener mayor presencia de políticos latinos dentro de las instituciones públicas, para velar por los intereses de su comunidad.

Esto también, se convertirá en una acción imprescindible para crear conciencia en la comunidad latina, y que ellos se vean incluidos en los procesos de cambio, mediante la creación de proyectos en el que sean los ciudadanos quienes dictan sus principales prioridades.

Para crear un cambio y generar conciencia de mayor participación de latinos, tanto en procesos electorales como en aspiraciones a cargos públicos, es un paso trascendental en el que se conjugan los términos de la democracia como tal.

Entonces en esta línea de pensamiento moderno de participación ciudadana, los intereses y demandas de la comunidad latina aparecen como la cuestión central de un proceso social que brindará mayores oportunidades que nos guíen hacia un desarrollo tan urgente, como necesario.

De este modo entonces, dentro de la comunidad latina en la ciudad de Nueva York, poder, política y participación ya no serán términos que se verán alejados de nuestra realidad, sino que se articularán en un hilo conductor a efectos de verdaderos cambios.

¿Cómo funciona el voto por orden de preferencia en la ciudad de Nueva York?

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