La Rumba: El ritmo de oro del cine mexicano

Luis Aceves Castañeda, Maritoña y  Ángel Infante en Piña madura, 1950
Luis Aceves Castañeda, Maritoña y  Ángel Infante en Piña madura, 1950

Durante la época de oro del cine mexicano (1936-1959), para ser exactos a principios de la década de los años 40, surge un subgénero dentro de ese tiempo dorado, llamado el Cine de las Rumberas, y cuyos máximos exponentes de este movimiento artístico eran vedettes que bailaban el ritmo popular de la época: LA RUMBA.

Este ritmo es un género de música tradicional originario de Cuba y África y cuya popularidad comienza en 1930.

Por supuesto con la expansión de la industria cinematográfica mexicana definitivamente que el séptimo arte de la tierra de Juárez le abre las puertas a dicho ritmo, y comienza la búsqueda de exponentes femeninos que representaran dicho género musical.

Afiche de La vida intima de Marco Antonio y Cleopatra, con Maria Atonieta y Luis Sandrini, 1946
Afiche de La vida intima de Marco Antonio y Cleopatra, con María Antonieta y Luis Sandrini, 1946

Y es de la mano del actor y cineasta español afincado en Cuba, Juan Orol que surge la primera de las cinco que se encargarían de mover las caderas y todo su cuerpo y nace María Antonieta Pons, la primera y precursora.

Maritoña como era conocida por sus íntimos, nace en La Habana, el 11 de junio de 1922, comienza sus actuaciones en centros nocturnos habaneros formando pareja de baile con Orol, que se convertiría casi de inmediato en su primer esposo.

Él la induce a intervenir en un papel de reparto en la primera película sonora del incipiente cine cubano: “La serpiente roja”, donde intervienen Aníbal de Mar como
como el detective chino Chan Li Po, debuta Pituka de Foronda hermana de los Rojo, Gustavo y Rubén y Carlos Badías.

Portada de la revista mexicana Cinema, con l_a imagen de María Antonieta Pons.
Portada de la revista mexicana Cinema, con la imagen de María Antonieta Pons.

A esta siguió “Siboney” también de 1938, en coproducción con México. De ahí hay un periodo de tiempo donde no interviene en cine, dedicándose a giras con su marido por centros nocturnos de Nueva York y Chicago.

La Pons regresa a México con Orol y comienza a filmaren 1942, “La última aventura de Chaflán”, a la que sigue “Noches de ronda”, vehículo para Ramón Armengod y Susana Guízar, que María Antonieta hace suyo. Se divorcia de Orol, y ahí conoce al actor y director español Ramón Pereda quien se convierte es su segundo esposo además del productor de sus películas.

Publicidad de La niña Popoff, 1952.
Publicidad de La niña Popoff, 1952.

“Fue un tiempo inolvidable”, recalca la actriz y bailarina, después de haber intervenido en unos 50 títulos y haber sido la precursora y la más duradera de las rumberas del cine mexicano.

A la muerte de Pereda y su retiro en 1965, contrae nupcias con Benjamín Álvarez, que quien se convirtió en su viudo a su fallecimiento el 20 de agosto de 2004.
María Antonieta Pons, procreó con Pereda una hija llamada María Guadalupe Pereda Pons.

Un cuerpo de mujer fue otro de las cintas taquilleras de la Pons en 1949
Un cuerpo de mujer fue otro de las cintas taquilleras de la Pons en 1949.

En una entrevista realizada en 1948, la actriz definió su estilo de bailar de la siguiente manera:

“Es verdad que hay gente que se mueve al ritmo determinado de una melodía, pero no es lo mismo menearse, provocando morbosidad, que sentir y vivir lo que se baila, olvidándose de todo lo demás, porque, aunque el baile en si encierra cierta provocación, ésta debe quedar dominada por el único propósito de transmitir el sentimiento a través de la interpretación”.

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