Por Carmen Martín.
Una edición más, la gala de los Óscar se convierte en la alfombra más glamurosa del mundo en la que se ven los estilismos más trabajados, los que optan al premio de "Mejor vestida", y este año ha recaído en Charlize Theron.
¡Moda! y acción. Charlize Theron, Margot Robbie, Julianne Moore, Cate Blanchett, Jennifer Garner, August Getty, Kate Winslet, Emily Blunt o Jennifer Lawrence, son algunas de las actrices que han optado al "Óscar a la mejor vestida" durante la 88 edición de los Premios de la Academia Hollywood.

Aprovechan los 150 metros de paseo por la alfombra roja para mostrar su estilismos, sus "look" y, si pueden, dar una lección de elegancia, pero no todas lo consiguen.
Entre todos los estilismo ha sobresalido el de la actriz sudafricana Charlize Theron, que acudió a la gala de la 88 edición de los premios de la Academia de Hollywood con un diseño minimalista rojo, de escote más que generoso.
A juzgar por lo visto, lo que está claro es que se imponen los escotes, tanto en el pecho como en la espalda, así como los cabellos cuidadosamente peinados o con efecto mojado.
Si en ediciones anteriores brilló el lujo, la suntuosidad y el buen gusto, este año no fue así, pasara a la historia como un alfombra roja anodina, en la que ha brillado la mencionada Theron.
La actriz sudafricana, con el pelo recogido en un moño bajo, apareció con un vestido largo rojo con finos tirantes y escote poderoso que rozaba el ombligo, firmado por Dior.
Completaba su estilismo con fabulosos pendientes, anillos y un collar largo cuajado de brillantes de Harry Winston, valorado en más de 3,5 millones de dólares .
Si Theron apostó por mostrar piel al descubierto, la rubia Jennifer Lawrence prefirió hacerlo mediante unas falsas transparencias de Dior, concretamente un vestido de encaje negro con volumen en la falda.
Sobria y magnífica, elegante, Charlotte Ramplig, que estaba nominada por primera vez a la mejor actriz, por "45 años", acudió a la gala con un monacal vestido de cuello a la caja ribeteado de pedrería y manga larga.
Uno de los primeros vestidos que ha sorprendido a la puerta del Dolby Theatre de Los Ángeles fue el modelo de Alicia Vikander, que se llevó el Óscar a la mejor actriz de reparto por "The Danish Girl" ("La chica danesa"), con un vestido amarillo escarchado con hilo de plata y abullonado en la parte inferior de la firma Louis Vuitton.




ESCOTES Y APERTURAS
Otro de los grandes escotes de la noche lo lució Olivia Wilde que acudió a la gala con un Valentino blanco de Alta Costura, plisado con la espalda al descubierto y una gargantilla como único complemento.
Sensual resultó la apertura lateral que exhibió Raquel McAdams, con un vestido de tirantes verde musgo, al igual que el diseño firmado por Ricardo Tisci para Givenchy de la joven Rooney Mara, un vestido joya en gris piedra y cuello a la caja que mostraba la piel a través de una coqueta apertura en su parte delantera.
Más explosivo resultó el escote de la colombiana Sofía Vergara que lució con un -poco acertado- vestido largo de escote palabra de honor, coloreado en azul noche y adornado con lentejuelas y cristales.
La mayoría de las actrices no acuden a una gala sin pasar por el tamiz de su estilista, pero no siempre la experta acierta. Prueba de ellos ha sido las propuestas que ha lucido Jennifer Garner o Kerry Whasington que han querido imitar a Angelina Jolie luciendo pierna, pero no lo han conseguido.
También generoso fue el escote de la india Priyanka Chopa que apostó por un inmaculado diseño de encaje de Zuhair Murad en color blanco.
Cate Blachett ha seducido, pero no ha cautivado, con un vestido de Armani Privé cubierto de flores.
Más colorista es la propuesta de Naomi Watts que llegó envuelta en una vestido de lentejuelas en tonos morados de Armani, mientras Daisy Ridley prefirió un Chanel con escote en "uve" y tirantes cuajado de flores.





LAS PEOR VESTIDAS.
Las estrellas más brillantes del firmamento del séptimo arte han acudido a la llamada de los Premios Óscar 2016 con sus mejores galas, con la intención de no entrar en la lista de las peor vestidas. Pero algunas no lo han conseguido.
Desafortunado ha sido el metálico y negro vestido de Kate Winslet, así como el vestido asimétrico en degrade morado de Heidi Klum, de Marchesa.
Paradogicamente, la diseñadora de vestuario Sandy Powell, que llegaba con dos nominaciones, no acertó con un traje de chaqueta verde que hacía un guiño o a la estética de David Bowie. Whoppi Goldberg, de negro, o Patricia Arquette, de azul, tampoco acertaron.
Entre los hombre fue difícil de superar la elegancia de Eddie Redmayne, nominado a mejor actor, que acudió a la cita con una chaqueta de terciopelo negro a juego con unos zapatos tipo "slipper".
La 88 edición de los premios Óscar, en la que se ha echado de menos a Jennifer López, Angelina Jolie ó Penélope Cruz, pasará a la historia como una de las alfombras rojas más anodinas.





























