Por Gustavo Suárez Ojeda
IMPACTO

La muerte no tiene lugar definido, no tiene día, no tiene hora, tarde o temprano aparece sin anunciarse y no es bien recibida pero al final tenemos que aceptar que llega sin previo aviso, en pocas palabras es la visita que no toca el timbre.
En este mes se llevó a tres queridos amigos que el público extrañará sin lugar a dudas.
Primero fue el actor Polo Ortín con una extraordinaria trayectoria de 80 años. Polo no solo destacó en el teatro sino también en más de 50 películas así como en telenovelas, desgraciadamente luego de dos operaciones a corazón abierto murió de un paro respiratorio.
Una semana después el público recibió el sensible fallecimiento de Evita Muñoz “Chachita” luego de una neumonía y una recaída dijo su familia, muriendo también de un paro respiratorio.

No bien nos reponíamos de la pena de haber perdido a dos destacados actores, el primero con 88 años de edad y Evita de 79, cuando México se estremece de nuevo con la inesperada muerte del más querido cantautor Juan Gabriel, víctima de un infarto fulminante en su residencia de Santa Mónica California cuando desayunaba al lado de su hijo Iván quien declaró que luego de un ataque de tos sobrevino el deceso, pues su corazón paró repentinamente luego que Juan Gabriel estaba prácticamente feliz y contento después de haber ofrecido el que fuera su último concierto donde se despidió entre grandes aplausos y ovaciones la noche anterior a su deceso.
En la Ciudad de México, en provincia y en los diarios más importantes del mundo incluyendo a los Presidentes Barak Obama de la Unión Americana y Enrique Peña Nieto, dieron cuenta del fallecimiento del prolífico cantautor Juan Gabriel, Obama dio sus condolencias a la familia de “Juanga” diciendo que el artista traspaso fronteras como pocos latinos.

Por su parte Peña Nieto dio órdenes para que el cuerpo del cantante fuera despedido por el público mexicano en el Palacio de Bellas Artes, mientras decenas de mariachis en la Plaza Garibaldi le rendían un respetuoso homenaje.
México y la comunidad latina en el mundo están de luto, juntos cantaremos por mucho tiempo “Amor Eterno”.
Alberto Aguilera Valadez fue cremado y sus cenizas reposaran finalmente en su residencia ubicada en Cd. Juárez Chihuahua.
Las pocas horas que paso en Bellas Artes donde concurrieron miles de admiradores de todo el continente incluyendo la República Mexicana, provocaron un gran caos con larguísimas filas de fans quienes con llanto y “Vivas” despedían a Juan Gabriel.
El sobrino del cantante, Antonio Aguilera recordó y comparó este sentido adiós con los de Michael Jackson y John Lennon decanos de la música considerándolos también como grandes talentos.
Una de sus amigas que más frecuentaba además de ser su comadre, es la actriz y también cantante Lucía Méndez quien aseguró que Juan Gabriel siempre fue muy cariñoso con ella, hoy, mañana y siempre le recordaremos de igual manera agregando también que nos ha dejado un inmenso legado musical.
Por su lado Queta Jiménez hermana de Flor Silvestre y conocida como “La Prieta Linda” quien por cierto acaba de celebrar sus 90 años, comentó que hace aproximadamente dos meses y medio atrás habló con él, indicándole este que no se encontraba bien de salud y que sabía que el cantautor no dejo testamento alguno de sus bienes y su fortuna la cual oscila en alrededor de 30 millones de dólares y que como siempre sucede en estos casos, a Juan Gabriel le saldrán como a Pedro Infante familiares o íntimos amigos en busca de parte de su cuantiosa herencia.
Nuestro querido Alberto Aguilera Valadez murió a la edad de 66 años el día posterior a su último concierto que ofreció ante más de 17 mil personas.
Para finalizar les contaré dos anécdotas que tuve con este ídolo musical mexicano, una fue en el teatro de los Insurgentes de la Ciudad de México cuando me encontraba parado justo enfrente al espejo del baño peinándome, me saludo muy amablemente y me pidió el peine para arreglar su cabello, cruzamos algunas palabras y se retiró, la segunda fue en la Gran Vía José Antonio ubicada en Madrid España, donde coincidimos en la primicia de la primera película de la también cantante Isabel Pantoja, hasta donde llegó como invitada especial una de las hijas de los reyes de España Sofía y Juan Carlos, el público inclinó la cabeza a su paso a excepción de Juan Gabriel y un servidor que no lo hicimos no por falta de respeto sino porque nosotros como mexicanos consideramos que no era necesario.
Como periodista de espectáculos tuve el placer de haber gozado en varias ocasiones de sus espectaculares shows, donde siempre puso muy en alto a nuestro lindo y querido México, al igual que Jorge Negrete cuando cantaba…“Si muero lejos de ti que digan que estoy dormido y que me traigan aquí”.
A los artistas los tenemos hoy y mañana no, todos lamentamos lo que ha pasado en estos días trastornando el medio del espectáculo.
Descansen en paz amigos míos.
Hasta la próxima y recuerda que también hablaré de ti.
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