La lucha se agudiza

EDITORIAL

La inflación en Estados Unidos alcanzó un máximo el verano pasado, desde hace cuarenta años y sin duda el elemento más impactante fue la pandemia, que determinó un punto de inflexión en la economía nacional y mundial.

El inicio de la historia del movimiento obrero en Estados Unidos se consolida con el primer desfile realizado por el Día del Trabajo en 1882 en la ciudad de Nueva York, que mantiene el liderazgo nacional en las causas a favor de la justicia e igualdad social y que debido a la actuales condiciones mantiene vivo el activismo de los trabajadores, que enfrentan nuevos retos.

Por ley, los neoyorquinos tienen el derecho constitucional de participar en actividades de protesta pacífica en aceras, calles y parques públicos. Esto incluye el derecho a distribuir volantes o folletos; el derecho a celebrar conferencias de prensa, manifestaciones y mítines; y el derecho a marchar en aceras públicas y vías públicas, pero al mismo tiempo, la ciudad impone restricciones y en algunos casos, requiere un permiso para garantizar que las manifestaciones mantengan el orden, no tengan un impacto negativo en el vecindario y eviten que las personas sufran daños.

Adicionalmente, los trabajadores de la ciudad de Nueva York están cubiertos por muchas leyes laborales y de empleo, independientemente de su estatus migratorio. Se estima que el diez por ciento de la fuerza laboral de la ciudad de Nueva York no tiene estatus migratorio, pero goza de protecciones debido a las fuertes leyes anti-discriminacion y de respeto al trabajo como motor de progreso de la ciudad.

Cientos de miles de trabajadores en todo Estados Unidos se enfrentan a las corporaciones y están organizándose para mejorar las condiciones de trabajo en nuevas industrias, desde energía limpia, cannabis, hasta videojuegos y los inmigrantes no son una excepción. En la ciudad de Nueva York los inmigrantes de industrias como la limpieza y las entregas a domicilio también son parte del movimiento que promueve mejoras en las condiciones laborales y de vida de los trabajadores.

La Federación Americana del Trabajo y el Congreso de Organizaciones Industriales, por sus siglas en inglés (AFL-CIO) está más activa reforzando el movimiento laboral, como una vía para mejorar la vida de los trabajadores. Es una federación democrática conformada por sesenta sindicatos nacionales e internacionales, que representan a 12.5 millones de trabajadores, ha dicho en estos días: “Elon Musk no fabrica autos, Jeff Bezos no entrega paquetes de Amazon, Howard Schultz no hace bebidas de Starbucks. Los ricos no crean valor. Los trabajadores lo hacen.”

En Nueva York existe una lucha permanente de la gente contra las empresas que toman ventaja de los trabajadores y los sindicatos están defendiendo que existan mejores salarios, mejores condiciones de vida y luchando contra las injusticias. El movimiento sindical está comprometido con el avance de la justicia económica, social y racial. Incluso la industria legalizada del cannabis tiene su propio sindicato, la cual representa a más de diez mil trabajadores de veintitrés estados de la Unión Americana.

Entre otras cosas ese movimiento sindical está cobrando fuerza porque lidera la lucha para reducir la brecha salarial para las mujeres. Un contrato sindical puede garantizar la igualdad salarial, la seguridad de la jubilación y políticas que ayuden a equilibrar el trabajo y la familia, incluida la licencia remunerada para las mujeres. Las mujeres que trabajan a tiempo completo, durante todo el año, ganan solo 84 centavos por cada dólar ganado por un hombre blanco. Todas las mujeres que trabajan, incluidas las que tienen trabajos a tiempo parcial y estacionales, ganan solo 77 centavos por cada dólar ganado por un hombre blanco.

Es 2023 e incluso con los mismos antecedentes, educación, habilidades, mismas horas y en los mismos trabajos, persiste una brecha salarial de género. Todas las mujeres merecen igual salario por igual trabajo. La igualdad es lo que representan los sindicatos y es la forma en que ayudamos a cerrar la brecha salarial.

En marzo y abril, se impulsa la lucha de los trabajadores, no solo por el incendio de la fábrica Triángulo que en Manhattan cobró la vida de centenar y medio de mujeres, mayoritariamente inmigrantes hace más de un siglo, además porque se celebran los nacimientos de dos líderes muy importantes en Estados Unidos. El 31 de marzo se conmemoró el Día de César Chavez , honrando el nacimiento del gran líder obrero y el 10 de abril el nacimiento de Dolores Huerta, quien a sus noventa y tres años continúa impulsando la causa por los derechos de los trabajadores.

Esta es una lucha nacional por lograr un balance, para proteger el progreso igualitario de la sociedad, en donde un grupo no acumule riqueza mediante la explotación o el abuso de otro grupo, la pérdida de ese balance es la que promueve diferencias que terminan por explotar en diferentes formas de violencia.

El movimiento obrero adicionalmente aboga por los derechos de las personas trans, indicando que sus derechos son Derechos Humanos. Varias figuras públicas como el actor Mark Ruffalo se han unido al pedido de los trabajadores demandando pagos justos, seguridad y su derecho a organizarse.

La ola migratoria a Estados Unidos no ha hecho otra cosa que alimentar la labor del movimiento obrero, porque no existe un trabajador más explotado y abusado que aquel que no tiene estatus migratorio en este país.

Con los cientos de miles de nuevos inmigrantes, esta lucha va a tener muchos nuevos capítulos que terminaran por presionar a la clase política a un punto en el cual finalmente, establezca nuevos lineamientos para mantener el prestigio de Estados Unidos como defensor de los Derechos Humanos y las libertades civiles.

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