
El alcalde Nueva York, Eric Adams reiteró esta semana su compromiso político y moral de continuar ayudando a los miles de migrantes que están llegando a la ciudad, un fenómeno que todo indica que apenas comienza y que está poniendo al límite del borde todo tipo de respuestas.
Adams junto al comisionado de Manejo de Emergencias de la ciudad de Nueva York (NYCEM), Zach Iscol, y el comisionado de la Oficina de Asuntos de Inmigrantes (MOIA) de la ciudad de Nueva York, Manuel Castro, anunciaron la apertura del Centro de Navegación de recursos para solicitantes de asilo de la ciudad de Nueva York.
Adams hizo las declaraciones en la celebración del Ayuntamiento por el inicio del Mes de la Herencia Hispana, del 15 de septiembre al 15 de octubre.
Durante el acto, Adams aprovechó para agradecer a la comunidad latina por el respaldo que le dieron para llegar a ese puesto, que ocupa desde el pasado enero.
Este primer centro que responde a las urgentes necesidades de los nuevos inmigrantes de información y acogida llamado Centro de Navegación ya está funcionando en la sede central de la Cruz Roja en Manhattan.
Será operado por Caridades Católicas NY y apoyará a las personas y familias que hayan llegado a la Gran Manzana.
En este centro los inmigrantes recién llegados a la ciudad recibirán ayuda gratuita y confidencial, principalmente los inmigrantes venezolanos y centroamericanos, que han huido de sus países debido a la profunda crisis política y económica que atraviesan.
Una de las medidas de apoyo del Centro de Navegación es que podrán acceder a servicios y recursos para integrarse a la ciudad de Nueva York.
“La Ciudad y las organizaciones comunitarias, hemos estado trabajando las 24 horas para brindar asistencia a más de 11,000 personas que vinieron en los últimos meses. Este centro de navegación de recursos ofrece vías para obtener atención médica, educación y servicios legales de inmigración”, especificó el alcalde.
Algunas agencias gubernamentales de la ciudad de Nueva York y organizaciones comunitarias brindarán apoyo en este centro, para brindar ayuda a los inmigrantes que requieran atención médica, seguros de salud, matrícula escolar, consejería en salud mental y servicios legales.
El compromiso histórico y moral de esta ciudad de acoger a inmigrantes hará que se vaya eliminando paulatinamente esta crisis actual con medidas como esta, ya que se espera que en un futuro existan las aperturas de centros como este.
Así lo indicó Comisionado de inmigración, Manuel Castro, quien destacó que a lo largo de la historia de la Gran Manzana ha recibido inmigrantes que, a cambio, han hecho de esta la ciudad más grandiosa del mundo.
“Continuamos honrando este legado, reuniéndonos con estas familias que han atravesado un arduo viaje”, dijo Manuel Castro.
Desde esta primavera, la ciudad ha experimentado un aumento en la cantidad de personas que buscan asilo, provenientes de estados fronterizos.
Muchos han ingresado al sistema de albergues de la ciudad, mientras que otros han encontrado vivienda a través de familiares, amigos o patrocinadores.
Además, los grupos comunitarios han ayudado a las personas a volver a enviar boletos a sus destinos finales fuera de la ciudad de Nueva York.
La ciudad estima que más de 11.600 solicitantes de asilo han pasado por el proceso de admisión en los últimos meses y más de 8.500 solicitantes de asilo, en su mayoría familias con niños, se encuentran actualmente en el sistema de albergues de la ciudad.
Los servicios en el Centro de Navegación de Recursos para Solicitantes de Asilo son gratuitos, completamente confidenciales y proporcionados por contratistas profesionales confiables y agencias de la ciudad que están obligadas por ley a mantener la confidencialidad de la información.
Para proteger la confidencialidad del inmigrante, los miembros de los medios de comunicación no podrán ingresar a las instalaciones.
“Caridades Católicas se enorgullece de estar una vez más en el corazón de un acogedor Nueva York, ahora sirviendo a miles de personas que buscan asilo en Venezuela y otros países. Estamos comprometidos con nuestros vecinos más nuevos, ayudándolos a convertirse en contribuyentes de la vitalidad y la economía de la ciudad de Nueva York”, dijo monseñor Kevin Sullivan.


























