Quito cuna de la Libertad
La capital ecuatoriana recuerda su historia y rescata sus sabores

Por Ximena Hidalgo-Ayala IMPACTO LATIN NEWS
Oficialmente las Fiestas de Quito como se las conoce actualmente inician a mediados del siglo XX, en la década de los años cincuenta en la famosa Radio Quito con una presentación del Dúo Benitez y Valencia acompañado con la guitarra de “El Pollo” Ortiz y del director del periódico Ultimas Noticias, César Larrea, quienes convocaron al pueblo quiteño frente al atrio de La Catedral en la Plaza Grande. Si bien la ciudad fue fundada por los conquistadores españoles el 6 de diciembre de 1534 sobre las ruinas de la milenaria ciudad, la celebración se origina como una exaltación a la riqueza cultural de la ciudad expresada en sus poetas, compositores, pintores, escultores y a su vocación libertaria que le ganó el título de “Luz de América”.

CIUDAD MILENARIA
A decir del reconocido historiador Dr. Jorge Salvador-Lara, quien fue hasta su fallecimiento cronista vitalicio del Distrito Metropolitano de Quito: “Hace bien nuestra ciudad en conservar con orgullo el nombre de Quito: recuerda no solamente a Quitumbe, el primer fundador, sino también a Quito, el último de sus caciques, que dio la vida combatiendo por la independencia de su pueblo y marcando así el comienzo de una vocación libertaria irrenunciable y permanente, que constituye la médula del ser nacional ecuatoriano”.


EJE NACIONAL
Desde su fundador mitológico Quitumbe hace aproximadamente 3.500 años, la zona de Quitu y su comarca, que incluye los valles de Chillos y Tumbaco, fueron el asentamiento de los Quitus, cuyas evidencias arqueológicas de contacto con otros grupos incluye en el Carchi a la cultura El Angel, se proyecta hacia el sur con la cultura Tuncahuán en el Chimborazo y con las culturas Pujilí y Píllaro denominadas Protopanzaleo. El hábitat de los Quitus comprendía la zona de Cumbayá, Tumbaco, Puembo, Pifo y Yaruquí, se prolongaba por Cayambe hacia Caranqui al norte en la actual provincia de Imbabura; por Chillogallo hacia Santo Domingo de los Tsáchilas y por el sur hacia la región Panzaleo-Puruhá.
INCORPORACION AL INCARIO
Según los historiadores Pachacútec Inga Yupangui antes de la mitad del siglo XV inició la movilización al norte del Cuzco. Por varias razones debía incorporar el Chinchasuyo a su imperio. Salvador Lara explica: “razones político-económicas, el afán de expansión y la noticia de la riqueza y poderío del Quito; razones dinásticas, pues la tradición custodiada por los quipocamayo-cuna señalaba un origen común para los incas y los quitos, Quitumbe; motivaciones religiosas: llegar a la región ecuatorial, la tierra del Padre Sol, tierra sagrada para los incas, que se reputaban hijos del astro-dios y avanzar a las costas de Manabí, desde donde el mítico Viracocha se había hecho a la mar”. Y añade: “El recuerdo de la resistencia de las tribus ecuatoriales a los incas es una gesta de heroísmo y gloria para el Reino de Quito”. Quito con el tiempo se convirtió en el cuartel general de Huayna-Capac, en ella estableció su corte imperial y fue refundada como cabeza del reino en el Chinchasuyu, de ella partiría el gran camino al Cuzco, el célebre Ingañán o Cápacñán. Piedras multi-angulares del palacio del Inca son parte de la fachada del “Palacio de Carondelet”, actual casa de gobierno ecuatoriano.
CIUDAD MILENARIA Y TIANGUEZ
Por consenso de los especialistas, la zona de Quito era en la antigüedad un punto de intercambio, un puerto de llegada, actualmente lo sigue siendo, no solo de provincianos nacionales, sino de una gran ola migratoria internacional. Según estudios especializados de Frank Salomon: “Una de las características del área es la actividad especializada del tráfico mercantil. Se distinguen dos formas de circulación de bienes: mercados fijos, llamados tianguez por los españoles y mediante la red de mercaderes “mindala” que se movilizaban a territorios vecinos para obtener bienes. El tianguez principal estaba ubicado en Quito y operaba por trueque, así estaban asociados con los Yumbos tanto de las montañas selváticas vecinas como del Litoral, con las que intercambiaban algodón, sal y ají. Eran mediadores, no productores y fueron quienes distribuyeron los productos originarios de la región por el resto del continente.
LOS BARRIOS QUITEÑOS
Desde la época colonial los barrios de Quito han sido las unidades organizativas fundamentales, así su participación en la Proclamación de Independencia fue fundamental, de lo cual da testimonio el acta declaratoria respectiva y la masacre a los líderes del movimiento independentista el 2 de agosto de 1810 es en la historia latinoamericana uno de los hechos más recordados y el detonador de la declaratoria de guerra a muerte del Libertador Bolivar.
Basándose en esa tradición organizativa de Quito, la cadena televisiva Ecuavisa con la participación del Proyecto Rescate de los Sabores Tradicionales del Ecuador dirigido por el Chef Carlos Gallardo, realizó en el 2013 un concurso en el cual participaron cinco barrios populares, cada uno preparando diferentes platos, el barrio de San Diego, preparó “tripa mishki con mote” y “morocho” con “empanadas de viento”; La Ronda, preparó el “locro de queso” y “espumilla”; el barrio Venecia I (Quitumbe), preparó “papas con cuero” y “pristiños con miel”; la Ciudadela México se encargó de preparar “seco de chivo” y “come y bebe de frutas”; finalmente el barrio San Isidro del Inca preparó “encebollado” y “ceviche de chochos”.
EL SABOR DE LOS QUITEÑOS
A decir de los especialistas las recetas populares quiteñas son parte del Patrimonio Cultural Alimenticio de la nación, una expresión del universo de saberes, afectaos, relaciones y de importancia simbólica determinante en el mantenimiento de la unidad e identidad de la milenaria capital ecuatoriana. La Escuela de Gastronomía de la UDLA con su Decano, Carlos Gallardo, propuso la lista de 10 platos concursantes, seis de sal y cuatro de dulce, cada uno preparado por un cocinero de los cinco barrios invitados, todo con el objetivo de rescatar el patrimonio culinario vivo de la capital.
“El Sabor de los Quiteños” fue el concurso realizado con motivo de la celebración del trigésimo quinto aniversario de declaración de la UNESCO proclamando a la capital ecuatoriana Patrimonio Cultural de la Humanidad. En el concurso y por votación popular, los quiteños seleccionaron el plato de sal y de dulce más popular.
Invitamos a nuestros lectores a unirse a las celebraciones visitando un restaurante ecuatoriano y saboreando las populares “Papas con Cuero” y de postre un “morocho” calientito con su “empanada de viento”. ¡¡¡Viva Quito!!!



























