
Cuando las personas, especialmente los indocumentados, visitan los hospitales en la ciudad de Nueva York por algún impedimento o enfermedad, se ven obligados a atravesar por burocráticos procesos, y peor aún, muchos de ellos, según varios testimonios, son devueltos a sus hogares con su padecimiento o dolor.
Las políticas públicas en términos de salud, representan un factor muy importante en la ciudad de Nueva York, pero para enfrentar estos problemas sanitarios, es fundamental realizar acciones transversales de prevención y promoción de salud mediante la colaboración intersectorial.
Este 22 de junio de 2021 los neoyorquinos elegirán en las elecciones primarias a su próximo candidato a la alcaldía de la ciudad de Nueva York, y desde ya, todos están presentando sus propuestas y programas de gobierno para convencer a los electores.
La candidata a la alcaldía Kathryn García, quien se desempeñó como Comisionada de Saneamiento y luego Zar de alimentos durante la pandemia del COVID-19, anunció una propuesta de salud pública para mejorar sistémicamente los servicios y hacer “una ciudad de Nueva York más habitable”.
Según un estudio realizado por el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York, donde García laboró por muchos años. Se estima que un 22% de latinos en Nueva York, no tienen seguro médico. Estas cifras representan una de las tantas desigualdades que experimenta la ciudad.
“Todos los días, los neoyorquinos que acceden a los servicios sociales y de salud experimentan frustración y trámites burocráticos”, dijo Kathryn García, que de llegar a ser alcaldesa se compromete a hacer “todo lo posible para mejorar esta experiencia, porque un mejor acceso significa mejores resultados”.
La candidata demócrata explicó que su plan pretende invertir en sistemas coordinados para que los neoyorquinos tengan un acceso más rápido y fácil, con beneficios que ayuden a los residentes a mantenerse conectados a los servicios que necesitan.
Las políticas que pretende desarrollar García están constituidas en un sistema sanitario de atención primaria, reformándolas en pro de una cobertura universal.
Estudios demográficos de varias organizaciones y de la alcaldía municipal demostraron las disparidades raciales que ha dejado la pandemia, matando a más negros y latinos en la ciudad de Nueva York.
Esto no es más que un reflejo de las desigualdades sociales y sanitarias que históricamente han persistido en la ciudad, pero la pandemia del COVID-19, lo vino a remarcar aún más, por las faltas de atenciones médicas de algunas personas.
El alcalde Bill de Blasio en una de sus conferencias de prensa dijo que “hay claras desigualdades, claras disparidades en cómo esta enfermedad está afectando a la gente de nuestra ciudad”.
García, que conoce de primera mano los males que presenta el sistema de salud, dijo que, “para abordar la inequidad y las disparidades raciales de larga data en los resultados de salud que han sido exacerbados por COVID-19, necesitamos mejorar sistemáticamente las condiciones en las que las personas viven, trabajan y aprenden”.
También se comprometió a “no dejar a ningún neoyorquino sin acceso a una atención médica asequible y de calidad, cerrar la brecha de mortalidad materna, crear un sistema de atención médica unificado y coordinado en toda la ciudad, facilitar el acceso a los beneficios y servicios, abordar la creciente crisis de salud mental con compasión y urgencia, hacer que la opción más saludable y nutritiva sea la opción más fácil en todas las comunidades”.
Dentro de su plan de gobierno se encuentra también, el plan para reactivar la economía de la ciudad de Nueva York, que ha sido golpeada a raíz de la pandemia, su diseño está centrado en invertir en las pequeñas y medianas empresas, y al igual que su plan de salud, pretende eliminar la burocracia en esta área.
Joe Biden: “el mercado latino es un pilar de la economía estadounidense”



























