ENTREVISTA EXCLUSIVA
El economista Julio José Prado, Ministro de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca de Ecuador, visitó Nueva York dentro del marco de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Este joven, talentoso y carismático ministro, quien posee un Doctorado en Administración y Economía en Lancaster University Management School de Reino Unido, una maestría en Negocios y dos licenciaturas en Ciencias en Administración de Empresas y Comercio Internacional (UDLA, Quito) y economía de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, llegó como parte de la delegación encabezada por el presidente Guillermo Lasso, en la cual participaron varios ministros de estado.
Reconocido por la revista "América Economía" como uno de los quince mejores profesores de la Escuela de Negocios de América Latina, es además ganador del concurso de investigación de doctorado en la Escuela de Administración de la Universidad de Lancaster.

Entrevistamos a este joven, energético, carismático y super activo ministro, quien nos impresionó por su sencillez, que contrasta con su marcada agudeza intelectual, su enfoque y dedicación, promoviendo la riqueza de uno de los países más biodiversos del planeta.

¿Cómo evalúa su visita a Nueva York?
- Dentro de la estrategia y la agenda de competitividad que nos hemos planteado desde mi ministerio, cumplimos una agenda altamente beneficiosa. En varias reuniones, de carácter político, como con empresarios, inversionistas y comerciantes, cada ministros buscó presentar el entorno actual para hacer negocios en Ecuador, atraer inversiones, demostrar las condiciones macroeconómicas favorables, de liquidez y crecimiento económico de Ecuador, muy favorables frente a toda la región.
En la agenda específica en temas de producción, inversiones y comercio exterior, mantuve reuniones con inversionistas; con empresas que promueven la exportación de productos ecuatorianos hacia ese importante mercado y finalmente mantuve reuniones que permitan avanzar los acuerdos comerciales, en general con varios países y particularmente con Estados Unidos.
¿Cómo va el trabajo de la Comunidad Andina (CAN), para enfrentar como bloque, los retos del competitivo mercado internacional?
- Ecuador acaba de entregar la Presidencia Pro Tempore de la Comunidad Andina, en la que hemos realizado un trabajo tremendamente intenso e importante, con gran cantidad de reuniones de las diferentes comisiones.
Dos ejemplos importantes de los efectos de esta gestión, que tienen impacto directo en los ciudadanos de la CAN son: primero, la implementación del roaming andino, que implica que cualquier llamada de telefonía celular que se realice dentro de los países de la CAN, tendrá precios locales, ya no se considerará llamada internacional. Este es un gran beneficio para quienes hacen turismo, viajan por negocios o comercio a escala andina.
El segundo fue bajar el costo de fletes dentro de la CAN, -un pedido puntual de Ecuador-, con el que se quitó uno de los costos impositivos que existía, que además debió ser una decisión tomada y aceptada por todos los países y así se hizo. Esto permitió, -en el peor momento del aumento de los costos de fletes a inicio de año-, dar un respiro a nuestros productores, exportadores e importadores.
Dentro del entorno internacional, la CAN trata de resolver problemas muy pragmáticos, puntuales de nuestros países, más allá del permanente contacto y trabajo conjunto de alto nivel político y diplomático que normalmente se mantienen en la CAN.
El tema ambiental sugiere priorizar el consumo local para evitar la contaminación del uso de combustibles para transporte, electricidad etc. ¿cuál es su apreciación al respecto?
- Para el gobierno del presidente Guillermo Lasso, son prioridad la conservación
ambiental, la mitigación del efecto invernadero y el cambio climático, pero sobre todo, buscar una transición ecológica que permita que las industrias y las diferentes cadenas productivas estén más conscientes y enfocadas en temas relacionados con la conservación ambiental y la agenda verde.
Hemos trabajado muy fuertemente en este tema. Creemos que en tiempos de post pandemia, uno de los factores más importantes que será una ventaja para las cadenas productivas ecuatorianas, será el concepto del nearshoring, que no es sino achicar las cadenas de abastecimiento, no depender tanto de las cadenas asiáticas, sino comenzar a buscar en nuestra propia región, cadenas productivas que pueden abastecer de productos a las diferentes industrias de Estados Unidos y también de Europa. Ahí hay una oportunidad importante y trabajamos intensamente para que nuestros productos tengan certificaciones, conciencia ambiental y social y todo el acceso al mercado internacional, con las mejores condiciones posibles.
Un ejemplo de esto es el esfuerzo único e histórico para la ampliación de la Reserva Marina de Galápagos, en la que tanto el sector ambiental como pesquero lograron un acuerdo sin precedentes, que permitió la creación de la reserva y caminar hacia una pesca sostenible, ya que el sector pesquero tiene un potencial enorme. Camarón, pesca, así como varios de la agroindustria, son productos con los que trabajamos fuertemente en la línea orgánica y sostenible.
Ecuador tradicionalmente ha sido productor y exportador de materia prima, ¿cómo va el tema de las industrias propias?
- Eso es cierto, pero ahora trabaja a profundidad en una estrategia de competitividad a nivel de valor agregado. Son iniciativas sectoriales de clúster industriales, la primera que se plantea en la historia productiva de Ecuador. Tenemos veinte iniciativas clúster implementadas y trabajando, tanto en temas agrícolas, manufactureros, de servicios, así como en temas transversales de logística, digitalización e inclusión. Todas buscan potenciar el valor agregado de nuestra industria, generar más colaboración estratégica para innovar, para emprender y potenciar nuestros productos a otro nivel. Todo esto a mediano plazo.
Para tener mayor valor agregado y riqueza de nuestros productos, es importante el acceso a mercados internacionales y a materias primas más económicas, para ello es indispensable tener acuerdos comerciales y esa es la otra parte de nuestra estrategia de competitividad. Trabajamos en tres frentes específicos: primero, abriendo mercados; segundo, generando valor agregado a nuestras materias primas, que sin duda tienen la capacidad de convertirse en productos de talla mundial y tercero, en una estrategia para bajar costos de producción y trabajar en calidad, trazabilidad y que esto se institucionalice a mediano y largo plazo, dentro de una Estrategia de Competitividad del país.
Es lo que estamos promoviendo. Creemos que nuestros productos tienen todo el potencial, natural como agregado, para llegar a los principales mercados del mundo y ofrecer calidad ecuatoriana a todos los consumidores.




























