ENTREVISTA EXCLUSIVA

El director JJ Perry y el actor Marko Zaror han ofrecido al público una perspectiva romántica de las películas de acción con su estreno más reciente, “The Killer’s Game”.
También protagonizada por Dave Bautista y Sofia Boutella, la historia sigue al sicario Joe Flood, a quien le diagnostican una enfermedad terminal mientras pelea para salvar al amor de su vida de unos asesinos.
Antes de formar parte del camino de este proyecto, JJ Perry creó su legado por 25 años como coordinador de acción y director de segunda unidad, con estrellas como Jason Statham, Keanu Reeves, Gerard Butler, Hugh Jackman, y muchos más.
Además, ha colaborado con directores legendarios como Spike Lee y Ang Lee, y ha sido nominado para prestigiosos premios, incluyendo en los SAG Awards y Taurus World Stunt Awards.
Como director, debutó con la película número uno en Netflix, “Day Shift”, seguida por “Afterburn”, trabajando con actores como Jamie Foxx, Snoop Dogg, Dave Franco, Samuel L. Jackson y Olga Kurylenko.
Por otro lado, la estrella de artes marciales y coreógrafo de lucha, Marko Zaror, comenzó su carrera en Chile por influencias familiares y su amor por Bruce Lee.
Pronto después, se mudó a México para dedicarse al modelaje y la actuación localmente, más tarde llevándolo a Los Ángeles para convertirse en doble de acción de iconos como Dwayne Johnson, por lo que ganó un World Stunt Award.
Ahora, Zaror es reconocido por sus diversos papeles en trabajos frente a la cámara como, “Machete Kills”, “Undisputed 3”, “From Dusk Till Dawn”, “John Wick 4”, “Fist of The Condor”, entre otros.

En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Perry y Zaror compartieron más detalles sobre sus trayectorias y su último proyecto juntos, “The Killer’s Game”.
¿Qué los inspiró originalmente a entrar en este mundo del cine, y cómo sienten que han evolucionado a lo largo de los años?
Marko Zaror: Para mí, todo empezó como artista marcial, y el cine era una forma de expresarme como ser humano. Cuando era joven, nunca pensé en eso. Pensé que iba a enseñar. Al final, quieres aprender, tener tu camino, experimentar, pero luego quieres compartir eso. No siempre puedes soñar.
En mi caso, al ser un latino chileno, no es muy común pensar que vas a estar haciendo películas de acción. Pero, evolucionó a eso, y la vida me dio la oportunidad de poder compartir mi arte y lo que me apasiona a través del cine.
JJ Perry: Cuando estaba en la escuela secundaria, trabajé en dos películas antes de unirme al ejército, “Pray for Death” y “They Still Call Me Bruce”. Pero, ya había jurado unirme al ejército porque estaba en el programa de atletas líderes de taekwondo. Llegué a Corea. Hice todo.
Después de que nos desplegaran, me mudé a Fort Ord, California. Fui a Los Ángeles, estuve peleando en torneos, y conocí a algunos chicos que eran especialistas en escenas de riesgo.
Chris Cornell, quien lamentablemente falleció hace unos años, me hizo hacer una audición para una película de Van Damme llamada “Lionheart”. Entonces, manejé hasta allí, hice una audición para esa película, Van Damme estaba allí, y me dieron el papel.
Vi a otras personas haciendo audiciones en Hollywood. No eran muy buenos en artes marciales. Estaban buscando luchadores. Cuando se acabó mi tiempo, me mudé a Los Ángeles, y así fue como sucedió. Estaba muy agradecido y nunca esperé tener éxito, pero aquí estamos hablando de mi segunda película.
Cuéntanos un poco sobre el proceso de creación detrás de “The Killer& Game”.
JP: El guión ya existía desde hace mucho tiempo. El libro se había publicado hacía unos 25 años. Recibí el guión hace 12 años cuando buscaban un coordinador de acción, y luego hace tres años cuando buscaban un director de segunda unidad. Después, Andrew Lazar vino a echar un vistazo a mi película, “Day Shift”, cuando estaba en la sala de edición, y me ofreció el trabajo de director.
Después, me senté con el guionista James Coyne. Pude trabajar con Lionsgate. Me permitieron hacer algunas reescrituras, ponerlo en Budapest, y allí fue donde escribí todos estos personajes que tenía en mi cabeza. Luego, llegamos a Budapest, y lo filmamos en 42 días. Estoy muy satisfecho con el resultado.
¿Cómo describirías el desarrollo de tu personaje en la película, y cómo fue la experiencia?
MZ: Lo describiría como un desafío totalmente nuevo para mí. JJ tenía una idea muy clara que quería mezclar la música y el baile con la coreografía, con las artes marciales.
Entonces, para mí fue primero investigar y entender cuál era la razón por la que este personaje ocupaba la música para bailar. Allí tuve que entrar en desarrollar toda una historia en el pasado para que se justificara el hecho de por qué yo ponía música para asesinar a mis víctimas. Fue una historia de amor que se me ocurrió, que matan a mi amor.
Entonces, este baile se transforma en un baile de pasión, de venganza, que es dedicado al amor que perdí. Con esa información, encuentro cuál es el baile que más se adecua a esto. Cuando vi el flamenco, lo encontré muy cinemático, de posturas muy fijas, dramático, y eso me empezó a hacer mucho sentido.
¿Cuáles son las tres palabras que describen mejor la película?
MZ: Amor. Definitivamente es un romance. Violento.
JP: Comedia romántica, que los destroza.






























