ENTREVISTA EXCLUSIVA
Los presentadores Iván Ruiz y Laura Guzmán son reconocidos como el dúo dinámico de la televisión dominicana.

Ruiz ha celebrado una carrera multifacética de 37 años, como comunicador, productor, creador de varios programas exitosos, director de RTVD, y fundador de una agencia publicitaria.

Por otro lado, Guzmán tiene una especialidad única de combinar su pasión por el derecho y las comunicaciones, comenzando en el canal Teleantillas y ahora con su propio show, “Frontal”.

Con la misión de entretener e informar a la diáspora dominicana de los Estados Unidos, el dúo ayuda a los demás a través de sus programas, servicio comunitario, y acciones inspiradoras.

La amada pareja recientemente formó parte del Desfile del Día Dominicano de Nueva York en la carroza de Televisión Dominicana, conectándose con su emocionante público.
En una entrevista exclusiva con Impacto Latino, Ruiz y Guzman compartieron sus más a fondo sus perspectivas impactantes, historias personales, y evoluciones profesionales.
Cuéntanos sobre sus inicios en la industria del entretenimiento.
Ivan Ruiz: Inicié en 1986 de la mano del más importante productor de la televisión dominicana, Yaqui Núñez del Risco, en un proyecto que se llamó “Viva la Vida”. Me dieron a cargo la parte juvenil, “Paso a la Juventud”. Luego, emprendí mi proyecto solo, “Siempre Joven”, que llenó toda una época en la juventud de los años 90.
Fui director de Producción de Color Visión, el canal más importante en vivo allí. Formé mi agencia publicitaria, Neuronas Creativas. Me desenvuelvo entre la producción de televisión, la publicidad, el marketing, y la estrategia.
Laura Guzman: Yo soy abogada de carrera. En mi adolescencia, tuve la oportunidad de trabajar con el expresidente de la República, Leonel Fernández. Allí descubrí que tenía una pasión por la comunicación, en la parte de manejo de estrategias de comunicación institucional y corporativa.
Trabajé para instituciones coordinando la parte de comunicación institucional, y allí nació mi presente proyecto, Frontal. Fusionó mis conocimientos jurídicos y sociales con la comunicación, siendo la productora y presentadora de este programa sobre análisis de temas sociales y del acontecer noticioso.
¿Qué desafíos han enfrentado?
IR: Ahora hay una bebé nueva. Yo digo que soy papá abuelo, pero me encanta la experiencia de experimentar en esta etapa de mi vida más maduro. Se ajusta a lo que tengo en este momento, que es producir dos programas, la agencia publicitaria, más el desafío de dirigir la televisión pública en la República Dominicana. Pero, se logra cuando cuando tienes un enfoque de hacia dónde quieres ir.
LG: A veces, dicen que es complicado cuando trabajas con tu pareja, pero para nosotros, es una experiencia maravillosa. Tengo la oportunidad de aprender muchísimo de mi esposo, y fusionarlo con mis conocimientos. Él es la parte creativa y práctica. Yo soy la organizadora, la metódica. Para hacer televisión y producirla, es una pasión. Ya no le llamamos trabajo.
Cuéntanos más sobre su trabajo comunitario a través de sus plataformas.
IR: Siempre he visto el poder que tiene el medio. Es como un vehículo para uno transmitir valores, pero también para uno poder canalizar ayudas. Es un canal para uno poder ir en la búsqueda de esperanza, de resolver situaciones a mucha gente, y así lo hacemos desde hace más de diez años. Nosotros, junto al Dr. Cruz Jiminian, un filántropo en la República Dominicana, hemos entregado una cantidad infinita de casas, de asuntos de salud, nos han ayudado a salvar muchas vidas, y nos concentramos mucho en los niños.
LG: Es muy especial conectar con esta sensibilidad humana, y me he conectado de una manera muy particular. La gente me ve a mí como la primera dama, solicitando ayudas sociales, y yo trato de canalizarlas también a través del programa.
¿Cómo fue la experiencia de participar en la Parada Dominicana de Nueva York?
LG: Logramos esperar tres horas a que la carroza avanzara, porque había un retraso. Pero, fue algo lindísimo. Para mí, con esta representación del programa “Frontal”, estamos muy agradecidos con Televisión Dominicana, la empresa que nos invitó.
IR: [Disfrutamos de] la calidez de la gente, y de mi gente de Televisión Dominicana, el canal que transmite nuestros tres programas. Laura fue la animadora e hizo un magnífico trabajo. Yo creo que hicimos un dúo dinámico. Nos abrazamos del alma de la gente. Nos llamó mucho la atención la cantidad de jóvenes que se expresaban y que ven nuestro programa. La experiencia fue muy gratificante, y siento que nos acercó mucho más a la diáspora, la comunidad dominicana.
¿Cómo sientes que podemos seguir elevando a los latinos a través de las artes?
IR: Tenemos que estar unidos. No podemos nunca dejar de tener en foco nuestra identidad. El día que te olvidaste de quién eres, también te van a olvidar los otros de quién eres.
Uno puede elevarse cuando está convencido de hacia donde uno va y que no importan los obstáculos. Es saber levantarte, pero tener ese enfoque de que nada ni nadie te distraiga. Hay que hacer cosas que tengan una esencia, que tengan sustancia, porque lo demás es pasajero. Las artes tienen que tener una raíz y una razón de ser.
LG: Los latinos han sobrepasado muchas barreras, pero todavía faltan muchas por superar. En el caso de nosotros los dominicanos, hemos tenido buenísimas representaciones, como Zoe Saldaña. Es un tema de trabajar en hacer las cosas en excelencia, para que la gente pueda conocer nuestras historias de sacrificio.
¿Qué consejos darían a artistas emergentes?
IR: Lo primero es prepararse, mirar todo el espectro, saber lo que quieres, y creer en lo que haces. Las artes son algo que tienes que sentir. Puedes aprender y perfeccionar, pero si tú no tienes algo por dentro que te impulsa a lograr las cosas, no vas a llegar muy lejos. Permaneces con disciplina y tener esa capacidad de que tienes que aguantar a veces puñetazos, y no dejarte noquear.
LG: Lamentablemente, a nosotros nos ha tocado ver personas que se les sube el ego, pero tienen que reconocer y tener la humildad de que su talento se lo han entregado con un propósito.
Es actitud por encima de la aptitud con fe, y echarle ganas. Es también tener un criterio de no mediocridad, en realmente hacer las cosas con excelencia.




























