
Por Fernando Campos
IMPACTO LATIN NEWS
El cantante Ismael Miranda, quien actualmente está celebrando sus 47 años en los escenarios y estudios de grabación, fue entrevistado en su natal Puerto Rico, y al hacer un recuento de su hoja de créditos dijo que a pesar de que su carrera no ha sido nada fácil se siente complacido porque siempre ha podido contar con el respaldo del público.
“A lo largo de mi carrera, el reto más grande es mantenerme activo, pero gracias a Dios soy uno de los salseros que más trabaja,” dijo Miranda, quien tiene más de 80 producciones discográficas en su historial artístico, así como ocho discos de oro, uno de platino y varias nominaciones para los premios Grammy.
Una de esas nominaciones fue para el álbum “Tequila y Ron,” en homenaje a José Alfredo Jiménez, conceptuado por muchos como una modalidad totalmente diferente de la música salsa.
Entre los álbumes que en años recientes lo han mantenido en un primer plano de popularidad se encuentran “Yo Vengo con Todo,” “De Regreso al Son,” y “El Francotirador.”
Nacido en Aguada, Puerto Rico un 20 de febrero, Miranda se crió en la Calle 13 de la zona este de Nueva York, y fue precisamente en esta gran ciudad donde se inició como cantante.
“Al principio,” recuerda, “cantaba en inglés, porque era un fanático del rock.” Pero su consagración definitiva no se dio hasta que a los 19 años se convirtió en el cantante más joven de Fania.
Sobre su entrada al legendario sello, que le permitió viajar por numerosas plazas internacionales, dice que ocurrió cuando se presentó para una audición para incorporarse a la orquesta de Larry Harlow.
“Allí me encontré con Ismael Rivera, que también aspiraba formar parte de esa orquesta, que en aquellos momentos estaba en pleno apogeo. Yo me dije: Perdí la oportunidad. Él es una estrella y yo no soy nadie. Sin embargo, me dijo Rivera: Yo ya soy un viejo; aprovecha la oportunidad. Tú eres joven y tienes muchas ganas.”
No hay duda de que aquellos eran otros tiempos.


























