Gaza
HRW analizó materiales y fotografías de restos del ataque -proporcionados por el dueño del hotel- y determinó mediante el código numérico que identificaba el armamento que éste estaba fabricado por una empresa estadounidense que confecciona componentes para sistemas de guiado de municiones, incluido el empleado en este ataque israelí.

Human Rights Watch denunció este lunes que una investigación llevada a cabo por la organización demuestra que materiales bélicos de procedencia estadounidense se habrían usado en un ataque israelí que tuvo lugar el 25 de octubre en la ciudad libanesa de Hasbaya y que mató a tres periodistas e hirió a cuatro más en el hotel donde residían.

Este ataque comportaría que los Estados Unidos "podrían estar participando en crímenes de guerra", según la organización humanitaria, la cual detectó el uso de paquete de "munición de ataque directo conjunto" (JDAM en inglés) fabricado por la empresa estadounidense Boeing y facturado por una empresa del mismo país llamada Woodard.

El JDAM se coloca en las bombas lanzadas desde el aire y permite guiarlas hasta un objetivo utilizando coordenadas de satélite, lo que hace que el "arma tenga una precisión (que se desvía) pocos metros", explicó en un comunicado la organización.

HRW analizó materiales y fotografías de restos del ataque -proporcionados por el dueño del hotel- y determinó mediante el código numérico que identificaba el armamento que éste estaba fabricado por una empresa estadounidense que confecciona componentes para sistemas de guiado de municiones, incluido el empleado en este ataque israelí.

En este sentido, el investigador senior de crisis, conflictos y armas de HRW, Richard Weir, denunció que "el uso por parte de Israel de armas estadounidenses para atacar y matar a periodistas lejos de cualquier objetivo militar es un evento terrible tanto para Estados Unidos como para Israel".

"Los anteriores ataques mortales del Ejército israelí contra periodistas sin ninguna consecuencia dan pocas esperanzas de que se rindan cuentas en esta o en futuras violaciones contra los medios de comunicación", se lamentó el investigador.

En referencia a lo anterior, HRW recordó que ya había documentado anteriormente el "uso ilegal por parte del ejército israelí de "armas equipadas por Estados Unidos" en un ataque en marzo en el que murieron "siete trabajadores humanitarios en el sur del Líbano".

Por estas razones, la organización urgió no solo a Estados Unidos, también a los otros principales aliados de Israel -Reino Unido, Canadá y Alemania-, a "suspender su asistencia militar y la venta de armas, dado el riesgo real de que se utilicen para cometer graves abusos" en los conflictos en Gaza y Líbano.

Además, instaron a "retirar las armas ya vendidas, siempre que sea posible, y detener todos los servicios de apoyo al material bélico no retornable" debido "al historial de Israel de violaciones generalizadas de las leyes de guerra y falta de rendición de cuentas".

"A medida que aumentan las pruebas del uso ilegal de armas estadounidenses por parte de Israel, incluso en aparentes crímenes de guerra, los estadounidenses deben decidir si detendrán la venta de armas a Israel o se arriesgarán a ser declarados cómplices legales de graves violaciones", declaró Weir.

Las hostilidades entre Israel y Hizbulá (grupo chií libanés) comenzaron el 8 de octubre de 2023, cuando éste grupo inició ataques con cohetes, drones y misiles "en solidaridad" con los palestinos en la Franja de Gaza.

A finales de septiembre de este año el conflicto escaló cuando Israel intensificó sus bombardeos y ataques en territorio del Líbano, que han causado miles de muertos, mientras que el 1 de octubre emprendió una invasión terrestre en el sur del país. EFE

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