Haití: año nuevo, nuevo destino

Haití se presenta como una de las propuestas más novedosas para dar la bienvenida al nuevo año. El país caribeño dispone de una atractiva oferta para todo tipo de visitantes, ya que combina el turismo de sol y playa con la naturaleza, la aventura, los paisajes paradisíacos y los lugares históricos. En definitiva, un destino óptimo para empezar el 2015.

 

Uno de los parajes de Jacmel con un agua azul increíble.
Uno de los parajes de Jacmel con un agua azul increíble.

 

Por Jesús Sanchis

Fotos Ministerio de Turismo de Haití

 

El país caribeño sorprende con su variado patrimonio turístico que ofrece propuestas, tan singulares, como La Citadelle, la fortaleza más grande de América; la casa de Simón Bolívar en Jacmel (sur) y hasta tres parques naturales, además de rutas en bicicleta de montaña y a pie. Y todo eso sin contar sus hermosas playas.

"Somos un destino nuevo en el Caribe, un destino que ha sido poco explorado, por lo que ser los primeros en descubrirlo también aporta un valor añadido a visitar Haití para los turistas", dice la ministra haitiana de Turismo, Stéphanie Balmir Villedrouin.

 

Una vista de La Citadelle, la fortaleza más grande de América.
Una vista de La Citadelle, la fortaleza más grande de América.

 

HISTORIA Y MUCHO MÁS

Para los amantes de la historia, el pequeño país caribeño es un enclave único, escenario de la llegada de Cristóbal Colón a la isla de La Española (cuyo territorio comparten Haití y la República Dominicana) y también de la primera república negra del mundo, que logró su independencia, en 1804.

La fortaleza de La Citadelle Laferrière, el Palacio y la Capilla de Sans Souci, cerca de Cap Haitien (norte) son muestras de ese histórico pasado.

Pero no todo es historia en el norte de Haití. Por ejemplo, cerca de Cap Haitien, Labadie cuenta con un puerto de cruceros con playa privada para sus usuarios, además de interesantes hoteles y playas para el descanso en las proximidades.

"Nuestro país tiene mucho que ofrecer. Nuestra historia, nuestros monumentos y nuestra cultura, unidos a los parques naturales casi vírgenes, dotan a Haití de la materia prima necesaria para convertir una visita en algo único e irrepetible, que no se puede encontrar en ningún otro destino del Caribe", explica Balmir Villedrouin.

La naturaleza en Haití, un país bien conocido por sus paradisíacas playas, es exuberante y variada. El 50 % de su territorio es montañoso, con un desnivel medio del 40 %. Sus lomas y montañas acogen hermosas cascadas, cuevas y rincones paradisíacos. No en vano el país cuenta con tres parques naturales: el Parque Nacional Histórico, en el norte; el Parque Nacional Macaya, en el suroeste y el Parque Nacional La Visite, en el sur.

 

Una vista del salto de agua de Saut Mathurine, en el sur de Haití.
Una vista del salto de agua de Saut Mathurine, en el sur de Haití.

 

 

Y, POR SUPUESTO, PLAYAS

Hasta 1.700 kilómetros de costa atesora esta república antillana, donde se pueden encontrar playas de diferentes características y aspectos, aunque casi todas tienen en común la tranquilidad, la transparencia de sus aguas y la amabilidad de sus gentes, si bien las carreteras de acceso o las instalaciones de hostelería son mejorables en algunas de ellas.

La Cóte des Arcadins es el destino playero más cercano a Puerto Príncipe, situado a unos 45 minutos de la capital por la carretera Nacional 1, con hoteles y restaurantes donde se puede saborear pescado y marisco frescos acompañados de singularidades como la salsa picante de limón "pikliz".

En Jacmel (sur) la playa Raymond les Bains es "un rincón paradisíaco bordeado de cocoteros", según el Ministerio de Turismo, que lo describe también como un lugar "tranquilo y con mucho encanto que atrae a lugareños y visitantes". Y cerca de ella, por citar otro ejemplo entre las muchas playas, está la de Ti Mouillage, flanqueada por colinas, donde se puede nadar, pescar atún o disfrutar de un agradable baño, aunque con precauciones por las corrientes marinas.

Al margen de las playas, el país caribeño ofrece vistosas piscinas naturales y cascadas, como Saut d'Eau, en el departamento Centro, un lugar muy visitado y conocido por las celebraciones de ritos del culto vudú, además de Saut Mathurine, en Camp Perrin (sur) un espectacular salto de 30 metros de ancho y 27 de alto procedente del río Cavaillon.

Bassin Blue es un paraje del sudeste haitiano formado por cascadas y cuevas y que consta también de piscinas naturales de un cristalino azul turquesa.

 

Hotel Florita, en Jacmel.
Hotel Florita, en Jacmel.

 

VISTOSO CARNAVAL

Otro de los atractivos de Haití son su cultura y sus tradiciones, entre las que sobresale el carnaval, en particular el de Jacmel, una vez más lugar destacado para el turismo, en este caso por la vistosidad de sus disfraces y carrozas y por la alegría de sus músicas y bailes.

En este apartado merece una mención especial el vudú, un culto de origen africano seguido por algo más de la mitad de los cerca de diez millones de habitantes y caracterizado por rituales muy singulares que combinan magia, trance y danza, entre otras expresiones.

Un viaje a Haití debe comprender inexcusablemente un recorrido por los principales platos de su gastronomía, como el arroz nacional, el "banane pesé" (plátano verde frito), el "tchaka" (maíz con frijoles) y el "griot" (carne de cerdo aliñada y frita), entre otras especialidades.

El pescado, que se cocina con salsa o a la brasa, las langostas y el lambí (ermitaño de las caracolas gigantes) son otros de los productos típicos de la zona, rica en frutas tropicales, como los dulces mangos y piñas, los corosoles, las papayas y el "fique ti malice" (sabroso plátano).

La relación de productos "nacionales" la completan la cerveza y el ron local, además del café, que se toma sólo y con abundante azúcar y que puede servir de cierre a un sabroso almuerzo o cena en este paradisíaco y acogedor país.

 

PLANES DE RECONSTRUCCIÓN Y APOYO EXTRANJERO

Y es que, tras décadas de inestabilidad y un devastador terremoto que dejó 300.000 muertos y 1,5 millones de afectados, Haití se encuentra inmerso en la actualidad en ambiciosos planes de reconstrucción y busca el apoyo de la inversión extranjera para generar empleo y un crecimiento económico que ayuden al país a avanzar hacia su desarrollo.

"Haití ya dispone de una infraestructura turística lista para recibir a los visitantes. Empezando por la nueva terminal de llegadas del aeropuerto Toussaint Louverture de Puerto Príncipe, que es la mejor puerta de entrada a nuestro país, junto con Labadie, nuestro puerto de cruceros al norte del país", subraya la ministra.

Y junto a ello "existe una infraestructura hotelera en Puerto Príncipe, en la Cóte des Arcadins y en el norte y sur del país, donde playas, cascadas, paisajes de montaña y monumentos únicos, como La Citadelle están esperando a ser descubiertos por los turistas", resume entusiasta la titular de la cartera al invitar a visitar el país antillano.

Son, en definitiva, 27.750 kilómetros cuadrados de territorio por explorar y con una oferta tan variada y atractiva que no hay excusas para no dejarse seducir por el eslogan que el Gobierno haitiano ha lanzado para promover el turismo: "Haití, vive la experiencia".

 

 

Compartir
[fbcomments]