
Antonio Torres
La gala de la 59 edición de los premios Grammy combinó la extravagancia y la elegancia de las destacadas personalidades que pasaron por su alfombra roja. El estilo de Adele, Beyoncé y Jennifer López se alternó con la excentricidad de Lady Gaga, Rihanna o Katy Perry.
Más allá de lo musical, la entrega de la 59 edición de los premios Grammy fue una pasarela que fusionó los estilos más excéntricos con la máxima elegancia. No hubo término medio en el Staples Center de Los Ángeles, donde se premió a la cantante británica Adele con cinco Grammy, uno de los momentos más destacados de la noche.

La cantante de Tottenham se convierte, a sus 28 años, en la primera artista que logra hacerse con la victoria en las tres categorías principales del evento por segunda vez, se llevó los trofeos a mejor álbum del año y mejor álbum vocal pop tradicional, ambos por "25", así como los de mejor grabación del año, mejor canción del año y mejor actuación pop en solitario, los tres por el célebre "Hello".
En el aspecto personal, Adele llamó la atención de los presentes por su elegante vestido verde firmado por Givenchy. Su gran rival, Beyoncé, también fue muy aclamada por el estilo de su vestido rojo de lentejuelas.

La elegancia también fue una nota destacada en la indumentaria de Jennifer Lépez, con un modelo violeta escotado y con la pierna izquierda al descubierto que llevaba el sello de Ralph & Russo.
El verde fue el color elegido por Celine Dion, otra de las estrellas destacadas por su elegancia en la alfombra roja de los Grammy. A la misma altura estuvo la modelo Heidi Klum, con un modelo mini, en tono plateado.

La mexicana Paulina Rubio lució un traje negro cargado de pedrería con trasparencias en la parte baja, mientras que la actriz y cantante Demi Lovato lució un sugerente escote con un modelo también cargado de pedrería.
Entre los músicos latinos destacaron los mexicanos Jessy & Joy, premiados con el gramófono al mejor disco de pop latino por "Un Besito Más". La protagonista femenina de este dúo de hermano, Joy, también destacó por su elegante vestido en tonos rojos y negros.
En el capítulo de extravagancias, Lady Gaga fue una de las más destacadas. La superestrella apareció con un modelo cargado de remates de cuero, con botas de tacones, dejando al aire parte de su torso y con una actitud muy roquera.

Por su parte, la célebre Katy Perry no dejó a nadie indiferente al elegir un conjunto de Tom Ford con la parte superior metálica y la mitad inferior con plumas.
También fue muy comentada la presencia de Rihanna, vestida de Armani Privé, luciendo un top naranja combinado con una falta negra y abombada.
Pero, para extravagancias, las que lució el artista conocido como Cee Lo Green, que acudió al Staples Center de Los Ángeles disfrazado y maquillado completamente de dorado como si fuera una especie de androide.

Y también llamó la atención de las redes sociales la cantante Joy Villa gracias a un vestido en apoyo al presidente de EE.UU., Donald Trump, y en el que se leía en grandes letras el lema del magnate, "Make America Great Again".
Una gala musical con un sello elegante y extravagante, un guiño que nunca puede faltar cuando de una alfombra roja se trata.



































