Golosinas latinas para el verano en Nueva York con gran popularidad y acogida en Jackson Heights

CHOLADOS, CHAMOYADAS, HELADOS Y GRANIZADOS

El cholado colombiano con su combinación de frutas frescas picadas es el postre emblema para combatir los calurosos días de verano en Nueva York con el toque caleño lleno de color y dulzura.
El cholado colombiano con su combinación de frutas frescas picadas es el postre emblema para combatir los calurosos días de verano en Nueva York con el toque caleño lleno de color y dulzura.

El verano en Nueva York es una maravillosa oportunidad porque en él resaltar los vivos colores y audaces sabores de la cocina latinoamericana, particularmente en cuanto a postres o golosinas frías se refiere.

Uno de los mejores lugares para encontrar el colorido abanico de sabores latinos es Jackson Heights, en donde el paladar puede descubrir combinaciones infinitas e inesperadas con precios muy populares y otras más elaboradas y complejas, resaltando frutos propias de nuestros países como la lúcuma, tamarindo, pitaya, palta o aguacate, lulo o naranjilla, maracuyá o parcha. Una oportunidad para aprender, porque solo conociendo se puede valorar la riqueza natural y cultural de Latinoamérica.

La chamoyada mexicana es una inusual combinación que se caracteriza por sus intensos sabores salados, dulces, ácidos y sobretodo picantes, muy popular en Puebla.
La chamoyada mexicana es una inusual combinación que se caracteriza por sus intensos sabores salados, dulces, ácidos y sobretodo picantes, muy popular en Puebla.

CHAMOYADA MEXICANA

Esta exótica golosina mexicana de gran popularidad en Puebla toma su nombre del chamoy, una salsa de color rojo intenso de un singular sabor conocido actualmente como “umami” dulce, picante, ácido, salado, todo simultáneamente, que es la base de la chamoyada, sobre la cual se coloca una “nieve”, que consiste en helado de frutas sin ningún tipo de lácteo, en variedad de sabores como limón, guayaba, tamarindo, tamarindo con chile, mango, mango con chile, coco, piña, mora,  pitaya, jícama, sandía, etc., etc., sobre el cual se coloca fruta seca (fruta deshidratada) como mangos o albaricoques deshidratados o “confitados con chile” o en lugar de la nieve de sabores puede usarse hielo raspado, al que se añade polvo de chile y trozos de fruta. Las diversas creaciones han dado paso a variedades como la mangonada, la piña loca, el pepino loco, etc. Un ingrediente distintivo de la chamoyada es la barra de tamarindo picante, que es el toque final y característico, como nos indican Bernardo y Juanito de Nieves Tía Mimi, en el 89-14 de la avenida Roosevelt. Precios varían de $8 a $14.

 

CHOLADO COLOMBIANO

La colorida combinación de hielo raspado y frutas frescas para calmar el calor del verano neoyorquino es el cholado colombiano original del Valle del Cauca, de la mágica ciudad de Jamundí fundada a principios del siglo XVI, localizada cerca de Cali en donde el cholado se popularizó, debido entre otras cosas a las elevadas temperaturas y gran actividad social y comercial. Sobre el raspado de hielo o granizado con jarabe de maracuyá y mora, se añade mucha fruta fresca picada como manzana, melón, banana, piña, kiwi, uvas, fresas, papaya, para endulzar le añaden leche condensada, un pequeño toque de crema, coco rallado y al final una suculenta y roja cereza, no falta el detalle final, como un waffer de vainilla. Existen varias versiones y recetas dependiendo de la región, sin embargo la favorita nuestra es la que ofrece La Casa de los Antojitos, en el  81-08 sobre la 37 Ave. en Jackson Heights, uno de los lugares más populares entre la comunidad latina del área por su gran variedad de panes, postres, golosinas y los famosos almuerzos. Precios varían de $6 a $14.

La exótica lúcuma se puede saborear en Nueva York en diferentes versiones y en los numerosos restaurantes peruanos que florecen, se la puede degustar en elegantes y sofisticadas versiones y presentaciones, la favorita a nivel popular para la temporada veraniega es esta refrescante y económica, conocida como chupete.
La exótica lúcuma se puede saborear en Nueva York en diferentes versiones y en los numerosos restaurantes peruanos que florecen, se la puede degustar en elegantes y sofisticadas versiones y presentaciones, la favorita a nivel popular para la temporada veraniega es esta refrescante y económica, conocida como chupete.

LÚCUMA PERUANA

La lúcuma es una fruta muy versátil y muy rica en vitaminas y betacaroteno, que se produce en los Andes sudamericanos, en base a la cual se puede preparar una larga lista de postres y golosinas de exquisito sabor y contenido nutricional como helados, flanes, paletas, milkshakes, arroz con leche sabor a lúcuma, mousse, etc., incluso los chupetes o paletas los cuales además de sus sabores tradicionales de coco, mora, lulo o naranjilla, tienen a la lúcuma peruana como nos lo muestran con orgullo en La Casa de los Antojitos, donde además tienen los helados, que se diferencian por incluir entre sus ingredientes la crema de leche. Perú, con la segunda gastronomía más grande del planeta tiene una enorme lista de postres, en la cual los chupetes o paletas, la “cremolada” y los helados incluyen sabores como la palta o aguacate, el helado de papa y combinaciones de helados de fruta con el ají, chile o picante que es genéticamente originario de los Andes sudamericanos, según estudios de laboratorio.

 

GRANIZADO

Es el rey de las golosinas frías y el más popular en toda Latinoamérica. En cada país tiene un nombre diferente, aunque mayoritariamente se lo llama granizado y consiste en hielo picado, raspado o triturado, al que se le añade jugos, concentrados o sumos de variados sabores de frutas o incluso de bebidas populares como la Coca Cola. Se lo conoce además con nombres como raspado, raspadilla, yunyun, piragua, guayado o minuta, dependiendo de cada país y región y a las variaciones en el tipo del hielo utilizado.

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