El Departamento de Justicia de EE.UU. presentó una apelación contra la polémica ley de inmigración del estado de Alabama, después de que una jueza bloqueara algunas de sus cláusulas.
En la apelación, el Gobierno argumenta que la inmigración es un asunto federal y, por tanto, "no puede estar sujeto a un mosaico de medidas estatales".
El pasado miércoles, un tribunal federal de Alabama bloqueó temporalmente algunas de las partes más polémicas de esa ley (HB56), que debía entrar en vigor el 1 de septiembre.
En su dictamen de 115 páginas, la jueza federal Sharon Lovelace Blackburn prohibió al Gobierno estatal de Alabama aplicar cuatro de las cláusulas contenidas en esa ley.
Sin embargo, la juez no se pronunció sobre la constitucionalidad de la HB56, que atropella los derechos civiles de los inmigrantes e interfiere en una labor que sólo corresponde al Gobierno federal, según sus detractores.



























