ENTREVISTA EXCLUSIVA

Fernando Martínez es un reconocido periodista venezolano radicado en Nueva York, que a lo largo de su carrera profesional ha podido conocer y palpar de primera mano lo que viven sus familiares, amigos, compatriotas e innumerables refugiados que han llegado a esta ciudad en un éxodo sin precedentes en la historia, debido a la situación política interna de Venezuela.
En su labor periodística, además de leer y analizar innumerable material de fuentes fidedignas, de realizar periodismo de investigación con entrevistas de que le han permitido conocer y comprender las posturas de diferentes sectores, pero sobre todo por el amor y respeto al país donde nació, asistió a las demostraciones en Union Square, donde tuvimos la oportunidad de conocer detalles sobre la realidad de lo que sucede en Venezuela en la voz de un digno representante de la comunidad venezolana, que aboga desde una tribuna sustentada en la información de fuentes confiables y veraces.
¿Por qué es importante que los venezolanos se manifiesten en Union Square?
-Somos una comunidad relativamente nueva en la ciudad de Nueva York. La población venezolana aquí aumentó en un mil por ciento desde la primavera del 2022, en medio de la crisis migratoria que surgió luego de que la ciudad levantara todos los requerimientos de salud pública debido a la pandemia.
Es una comunidad que está creciendo. Previo al censo 2020 era una comunidad que no superaba las dieciséis mil personas según cifras oficiales y ahora en el área tri estatal, aunque hay algunos subregistros-, podríamos estar por encima de los ciento cincuenta mil venezolanos en los tres estados de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut.
¿Quién los convocó?
-Hoy la comunidad venezolana se reúne aquí, porque desde Caracas, la líder de la oposición venezolana María Corina Machado, -que aun cuando no está en el tarjetón electoral porque quien fue electo presidente el pasado domingo 28 fue Edmundo Gonzalez Urrutia-, independientemente de ello, María Corina Machado convocó a reuniones populares en todas las ciudades del mundo donde se encuentren venezolanos y por supuesto, en las principales ciudades de Venezuela.
Lo que tenemos aquí es una manifestación espontánea, con una convocatoria que se realizó apenas hoy en la mañana y como observamos, vemos el ánimo de millones de venezolanos distribuidos en el mundo, -aproximadamente ocho millones-, que tienen quieren que se respete los resultados, que obviamente favorecieron a la oposición.
Independientemente de que el Comando Venezuela, -comando opositor al régimen-, presentó todos sus números y las actas de registro de votos, que demuestran que efectivamente ganó las elecciones, el régimen de Maduro, que ha sido finalmente un régimen criminal que se ha instaurado en Venezuela desde hace veinticinco años y que ha hecho metástasis en otros países de América Latina como Ecuador, el caso de manera incipiente en Bolivia y recientemente en Colombia, pretende atornillarse al poder a toda costa, desconociendo la voluntad popular.
Todo el mundo está pendiente de lo que sucede en Venezuela, los organismos internacionales están dirigiendo allá la mirada. La mayoría de los países no reconocen los resultados y creo que esta manifestación cívica, es una forma de dar visibilidad, desde una de las ciudades más importantes del mundo que es vitrina de muchas batallas universales, de que los venezolanos no están dispuestos a dejarse robar el proceso.
¿Cómo se puede ayudar a un pueblo que exige justicia electoral y que se está enfrentando a un régimen fuertemente reforzado militarmente?
-Lo primero, hay que aclarar es que no se trata de una organización política versus la sociedad civil. Esto no se trata de un gobierno contra el ánimo de la mayoría de los ciudadanos, se trata de una organización criminal transnacional en donde coexisten muchas fuerzas del mal aupadas, no solamente por Cuba, con el patrocinio de Nicaragua, sino de regímenes totalitarios y criminales como el de Irán, con el apoyo militar y logístico de Rusia.
Eso configura un asunto que debemos decirle al mundo, no es un asunto de un pequeño país petrolero latinoamericano que se vino a menos, es el eje sustancial de todas las actividades criminales que encontraron en esa posición geopolítica un lugar interesante para instalar todas las formas de crimen posible, el tráfico humano, el narcotráfico, el sostenimiento de la guerrilla, el tráfico de oro y fundamentalmente, que no es nada más un asunto de defensa de la democracia, si no de seguridad hemisférica.
¿Serán suficientes las sanciones para presionar a Maduro a dejar el poder?
-Las sanciones no son suficientes, porque ya observamos que durante la administración Trump se impuso sanciones y el régimen venezolano se encapsuló, creando su propio ecosistema y se mantuvieron intactos y quienes sufrieron las consecuencias de estas sanciones fueron los venezolanos.
Se debe aclarar que, esas sanciones no son la razón de fondo de la crisis financiera, económica y monetaria de Venezuela, porque estando Hugo Chávez vivo, -antes de cualquier sanción-, ya Venezuela estaba padeciendo una crisis de escasez de productos básicos y de medicinas, por lo cual los único que los venezolanos estamos pidiendo al mundo es que las democracias occidentales y las democracias del mundo, dirijan su mirada y comprendan que ya no es un asunto de un pueblo latinoamericano que debe resolver sus problemas.
¿Qué va a suceder si Maduro no deja el poder?
-Si el régimen de Maduro no reconoce las elecciones de un proceso en el que hubo más de cuatro millones, que están claramente contabilizados y tabulados, vamos a ver que, si en los últimos cinco años han salido ocho millones de venezolanos, que se preparen las fronteras de todo el continente para el éxodo masivo que ha conocido América en más de sesenta años.
¿Crees que el ambiente electoral y el nuevo paisaje político de Estados Unidos pueden determinar el futuro de Venezuela?
-No puedo prever si los cambios políticos internos o la permanencia de los demócratas en el poder van a generar un cambio sustancial hacia la política venezolana, simplemente porque creo que de fondo Estados Unidos ha tenido buenas intenciones con Venezuela, simplemente no han tenido una comprensión exacta de la situación porque simplemente los interlocutores venezolanos que han estado cerca de las personas que toman decisiones en este país, se han manejado bajo sus propios intereses.
Ratificó que este país inmenso, en líneas generales ha tenido excelentes intenciones con Venezuela, pero posiblemente las malas decisiones que se han tomado, se debe a ignorar de fondo las causas de la crisis que está de frente.
Un mensaje final.
-Lo más importante, a la comunidad latinoamericana especialmente de Nueva York, en este instante en no se puede tapar el sol con un dedo y hay que reconocer que existen focos y climas muy claros de xenofobia hacia grupos recién llegados de venezolanos.
Lamentablemente lo primero que debemos reconocer es que han pasado la frontera grupos criminales, que con toda seguridad han sido enviados por el régimen de Maduro para desestabilizar a este país, por millones de razones.
Lo primero que debemos decir a las comunidades hispanas, no es el asunto tan folclórico de que “nosotros que recibimos a todo el mundo”. Ninguno de nosotros estuvimos en batallas como Simón Bolívar para exigirle al mundo que deben recibirnos en todos lados.
La comunidad debe comprender que detrás de la mayoría de los que llegaron, hay gente honesta, profesional, que viene a contribuir a este país, que también busca oportunidades y que nosotros los venezolanos, los profesionales que somos gente de bien y que somos la mayoría, somos los primeros interesados en que desaparezcan de los entornos urbanos, especialmente de las ciudades santuarios, como Nueva York y Chicago, todo elemento negativo.




























