
El coleccionista de arte, filántropo, e historiador de arte, William B. Jordan, falleció a comienzos de la pasada semana en Dallas, Texas a la edad de 77 años después de una corta enfermedad. Nacido en Nashville, Tennesee en 1940, fue director de importantes museos entre ellos el de Dallas y el de Fort Worth ambos en el estado de Texas.
Jordan era patrono de honor del Museo del Prado de Madrid, quien en su cuenta de Twitter lamentaba su deceso de este mecenas que en 2016 donaba a la pinacoteca madrileña lo que se conoce como “el último Velázquez”, retrato de Felipe III, boceto para su lienzo “La expulsión de los moriscos”, que fue pasto de las llamas en el incendio ocurrido en el Alcázar de Madrid en 1734.
William Jordan adquirió el cuadro hace 29 años, en una subasta en la casa Phillips de Londres por la módica suma de mil libras esterlinas. Estaba convencido que era un Velázquez, “Había algo en el cuadro que me hizo pensar que era de él”, y no fue hasta 2012 que se lo mostro en su casa de Dallas a Miguel Zugaza, director adjunto del Prado. Tres años más tarde fue llevado a Madrid para su estudio donde se confirmó la autoría velazqueña.



























