
Nacida Natividad Macho Álvarez, en Madrid el 13 de diciembre de 1928, en las calles aledañas a la Gran Vía de la capital española, hurtó su apellido a la poetisa y premio Nobel de literatura la chilena Gabriela Mistral, a quien su madre admiraba de sobremanera.
Inicia en el arte en un concurso de aficionados con tan solo quince años en Radio Madrid, interpretando un fado. Continuó estudiando para perfeccionarse, obteniendo su primer contrato en la Compañía Infantil del Teatro Español. Posteriormente entró a integrar la del actor Enrique Rambal, siendo contratada posteriormente para actuar junto a Lola Flores y Manolo Caracol, para formar pareja artística junto a Tony Leblanc, surgiendo un romance que parecía destinado al matrimonio, hasta que este último se arrepintió, puso los pies en polvorosa con la boda ya casi preparada.

Este hecho produjo a Nati un gran pesar, pero el cine le hace guiños e interviene en “Las inquietudes de Shanti-Andía”, “La nao capitana”, ambas en 1947; dos grandes éxitos de taquilla “María Fernanda, la Jerezana”, 1947, y “Currito de la Cruz”, 1949. Rodó “El tirano de Toledo” en 1952, partiendo por espacio de cinco años a Alemania donde logra éxito tras éxito.
En 1957 el director, productor y actor Luis Escobar, le convence de que regrese a España y es cuando surge una de las etapas más productivas de su carrera.

Nati Mistral, emprende el camino del teatro y se convierte en la pionera por excelencia de los grandes musicales de España, teniendo a su haber “Te espero en el Eslava” y “Ven y ven al Eslava”, siendo también quien protagoniza la primera
versión en Madrid de “El hombre de La Mancha”.
La década de los sesenta la marcó como una indiscutible de la pequeña pantalla, con intervenciones en revistas televisivas tales como: “Guitarra, dímelo tú”, “No soy de aquí”, “Mimosa”, “Rosa de Madrid”, “Monísima”, “El polichinela”, “Gracias a la vida”, “Balada para un loco”, y en 1960 rodó a las órdenes de Edgar Neville, “Mi calle”.

Incursionó en el drama de manera notable en la Compañía
Nacional de Teatro, con títulos como: “Antígona”, “Fuenteovejuna”, “Fortunata y Jacinta”, “Bodas de sangre” y “Divinas palabras”, considerada esta última su mejor trabajo sobre los escenarios. Fue la actriz que más veces interpretó a Federico García Lorca, y sus recitales poéticos fueron aclamados en los teatros de Ciudad de México y Buenos Aires.
Se alejó de los escenarios por algún tiempo, pero 1983 marcó su regreso con éxito en la obra “Isabel, reina de corazones”.
Durante la Expo 92 de Sevilla participó en el espectáculo “Azabache”, junto a Rocío Jurado, Juana Reina e Imperio Argentina.

Sus premios fueron bastantes y notables, entre los que figuran: Lazo de Dama de la Orden de Isabel la Católica, en 1964; Premio Nacional de Teatro en, 1997; premio Mayte de Honor en, 2006; Premio José Isbert de Teatro y la Medalla de Oro de las Bellas Artes, ambos en 2007. Le conocimos junto a Fernando Campos, Nilda Tapia, Carlos Navedo, Rodolfo Quebleen, Raúl Flores del Pedregal, Peter Bloch, Iván Gutiérrez, John Iturralde y Frank Espejo, de ACE, cuando en 1972, recibió una presea de la institución en una ceremonia efectuada aquí en La Gran Manzana.
Sus últimos trabajos fueron en “La malquerida” y “La Celestina”, y sus años más recientes estuvieron marcados por apariciones en televisión y opiniones contundentes y sin tapujos como esta: “A mi no me calla nadie, soy española, madrileña y monárquica y presumo de ser muy derechona”.
Enviudó del industrial barcelonés, Joaquín Vila Puig, fallecido en 1995 y casados en 1959, la pareja no tuvo hijos.


























