
Nueva York.- Un estudio publicado hoy sobre la conducta de la policía de Nueva York destaca que durante los pasados 20 años los agentes emplearon tácticas "contraproducentes" e "inconstitucionales" que crearon antagonismo con la comunidad y hace recomendaciones para poner fin "al hostigamiento" de los grupos vulnerables.
El estudio "Changing The NYPD: A Progressive Blueprint For Sweeping Reform" recuerda que las tácticas de la policía bajo las administraciones de los alcaldes Rudoplh Giuliani y Michael Bloomberg tuvieron impacto en las comunidades más afectadas: afroamericanos, jóvenes latinos, miembros de la comunidad LGBT, los sin techo, personas con problemas de salud mental, musulmanes, vendedores de la calle y trabajadoras sexuales.
Igualmente indica que esa conducta, como las paradas y cacheos conocida popularmente como "Stop and Frisk", creó desconfianza y redujo la cooperación de esas comunidades con el Departamento de Policía.
De acuerdo con el estudio que la entidad sin ánimo de lucro "Police Reform Organizing Project" realizó con la Escuela de Leyes de la Universidad Fordham, el "Stop and Frisk", una práctica "muy controvertida" así como otras tácticas "agresivas" crearon un "profundo antagonismo" que se reflejó en las pasadas elecciones.
Indica además que las recientes decisiones de la corte sobre las paradas y cacheos y el apoyo de los neoyorquinos a que se hagan reformas en la Policía presentan una oportunidad "ideal" para que el alcalde Bill de Blasio y el jefe de ese departamento, William J. Bratton, implementen un programa basado en derechos civiles en colaboración con las comunidades.
Entre las sugerencias al alcalde De Blasio y el jefe de la Policía figuran desmantelar la unidad que interviene con los vendedores en la calle y dejar la responsabilidad de supervisarlos al Departamento de Asuntos del Consumidor; que se cree un equipo de trabajo para intervenir con pacientes de salud mental en crisis y que no se confisquen preservativos a personas para presentarlos como evidencia de prostitución.
También sugiere que se ponga fin al arresto de gente sin hogar por conducta desordenada y deambular, consideradas ofensas contra la "calidad de vida", así como al programa "Pasillos limpios" que llevan al arresto "ilegal" de individuos a los que se acusa de estar en los espacios comunes de edificios de vivienda pública y edificios privados de apartamentos.
Entre las reformas a la policía, el estudio "Changing The NYPD: A Progressive Blueprint For Sweeping Reform" sugiere que se nombre un inspector general como estableció la ley de Comunidades Seguras, que trabajará con un supervisor del tribunal para poner en marcha la esperada reforma, así como involucrar a la comunidad en la prevención de crímenes con programas que han demostrado ser exitosos.
Además sugiere que se actualicen las directrices para mejor trato a la comunidad LGBT para eliminar el "hostigamiento y violencia" contra ese grupo y de los neoyorquinos son sida; la legalización y regularización de la marihuana; poner fin a la vigilancia de musulmanes y facilitar más permisos para protestas alrededor de la ciudad y más lugares para las manifestaciones, indica igualmente el estudio.



























