
El tema de la inmigración tiene los ojos del mundo puestos en Estados Unidos, y es que, Estados Unidos aceptará la entrada de hasta 24,000 migrantes venezolanos por avión, mediante una vía legal similar a la aplicada a los ucranianos, y expulsará a aquellos que entren ilegalmente por la frontera sur, informó este miércoles el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El nuevo proceso aceptará únicamente a personas solicitantes que cumplan con las reglas del programa y que no se presenten en la frontera terrestre entre México y Estados Unidos.
El plan “para reducir la migración irregular de venezolanos” incluye un nuevo proceso para traer de manera legal y segura hasta a 24,000”, que serán autorizados” caso por caso a viajar por vía aérea, pero aquellos que “intenten entrar ilegalmente a Estados Unidos serán devueltos”, señala el comunicado.
La nueva política se produce cuando el número de inmigrantes que cruzan a Estados Unidos ha aumentado dramáticamente en los últimos años.
Los venezolanos que cruzan la frontera serán devueltos inmediatamente a México en virtud de una regla que entró en vigor durante la era de Donald Trump, conocida como autoridad del Título 42, que suspende los derechos de solicitar asilo bajo las leyes estadounidenses e internacionales con el fin de prevenir la propagación de COVID-19.
Es decir que cualquier venezolano que ingrese ilegalmente a México o Panamá después del miércoles tampoco será elegible para venir a los Estados Unidos bajo la oferta.
También se produce antes de una elección de mitad de período en la que la inmigración es con frecuencia un tema principal entre los posibles votantes de Texas.
“Estas acciones dejan en claro que hay una forma legal y ordenada para que los venezolanos ingresen a los Estados Unidos, y la entrada legal es la única manera”, dijo el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, en el anuncio.
Según cifras de agentes federales de inmigración han registrado 2.1 millones de encuentros en la frontera suroeste, un número récord, en los primeros 11 meses del año fiscal 2022, que terminó el 30 de septiembre.
Eso es un aumento del 24% con respecto a todo el año fiscal anterior. Según las estadísticas del gobierno federal, los agentes de inmigración encontraron a casi 154,000 venezolanos a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México en los primeros 11 meses de ese año fiscal, un aumento del 216% con respecto a todo el año fiscal anterior.
Murad Awawdeh, Director Ejecutivo, Coalición de Inmigración de Nueva York, expresó que es necesario que se dé la oportunidad a cada persona de presentar su caso, para buscar asilo en los Estados Unidos.
Awawdeh reclamó que este anuncio de la Administración Biden pone fin a “nuestras obligaciones humanitarias. Al plegarse a los insensibles caprichos de los gobernadores republicanos en Texas, Arizona y Florida mientras este país se prepara para las elecciones de mitad de período, la Administración Biden ha dado múltiples pasos hacia atrás en el tiempo a las crueles políticas de inmigración de Donald Trump”
En su mensaje Awawdeh recordó que los estadounidenses esperaban pasar la página de nuestro pasado antiinmigrante cuando votaron al presidente Biden para el cargo.
“Los neoyorquinos comunes demostraron ese hecho cuando comenzaron a dar la bienvenida a los solicitantes de asilo que salían en autobús de la frontera con alimentos, transporte, atención médica, ropa y ayuda para navegar por los servicios sociales”, dijo Awawdeh.
Los inmigrantes venezolanos que caminen o naden a través de la frontera serán devueltos inmediatamente a México bajo una regla pandémica conocida como la autoridad del Título 42, que suspende los derechos a solicitar asilo bajo el derecho estadounidense e internacional con el fin de prevenir la propagación de COVID-19.
Los defensores de los inmigrantes han expresado que es hora de que el Título 42 termine sea eliminado y que la administración del del presidente Biden cumpla sus promesas y devuelva a Estados Unidos a ser un faro de esperanza para los inmigrantes que llegan al país en busca de una mejor calidad de vida.
Las malas condiciones económicas, la escasez de alimentos y el acceso limitado a la atención médica, la falta de empleo y una profunda crisis política están empujando cada vez más a los venezolanos a abandonar su país, por lo tanto, es imperativo trabajar más estrechamente y tratar de solucionar el infierno en el que vive cada inmigrante.
Por su parte la Secretaría de Relaciones Exteriores de México dijo en un comunicado que “quienes pretendan ingresar a Estados Unidos podrán hacerlo de una manera más ordenada, segura, regular y humana. El programa desalienta los cruces de indocumentados que ponen en riesgo la seguridad de los migrantes”.
El alcalde de la ciudad de Nueva York, donde han llegado una gran cantidad de inmigrantes en busca de asilo, dijo que esta acción federal es un paso a corto plazo para abordar esta crisis humanitaria y administrar humanamente el flujo de cruces fronterizos.
La mayoría de los inmigrantes provenientes de América Latina llegan en busca de mejores oportunidades, pero se encuentran con una serie de trabas, entre ellas, la difícil obtención de un documento que les permita trabajar legalmente.
Esta misma situación, en definitiva, los convierte en una carga económica para la ciudad, porque se ven obligados a solicitar refugio en los albergues de la ciudad. Sin embargo, estas personas no desean ser una carga, sino más bien contribuir económicamente a una ciudad y un país que los ha acogido.
El alcalde Adams ha reiterado sobre este tema de los permisos de trabajo diciendo que “se necesita una estrategia proactiva y a largo plazo, que incluya que el Congreso apruebe una legislación que permita a los solicitantes de asilo trabajar legalmente y proporcione ayuda financiera de emergencia para nuestra ciudad. Y, en última instancia, también necesitamos un esfuerzo bipartidista para lograr la tan esperada reforma migratoria para que podamos ofrecer a las personas un camino seguro y legal hacia el sueño americano”, dijo Adams en referencia al nuevo proceso de cumplimiento de la migración de la administración Biden para los venezolanos.



























