
ENTREVISTA EXCLUSIVA
El poeta y cantautor dominicano Erol Díaz se ha convertido en una figura artística con un mensaje diferente y esperanzador para toda la comunidad latinoamericana, que está causando revuelo en los medios.
Erol Díaz nació en Santiago de los Caballero, estudió en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, ejerce como psicólogo docente del Ministerio de Educación, tiene una pequeña niña y su esencia es escribir canciones y poemas y a muchos de ellos componerles la música, para crear un repertorio de temas innovadores y refrescantes, llenos de reflexión, pero sobre todo de esperanza de que las cosas pueden ser mejor. Tiene publicado su propio poemario titulado “Escritos de Pan y Palabra”, obra que dedica a su madre y a los niños con discapacidad.
Erol fundó el Centro de Atención Integral para la Discapacidad, donde fue terapeuta infantil y ha investigado sobre la eficacia de la música y la danza como terapias creativas en niños con autismo (2019).Tiene varias canciones emblemáticas, una muy pegajosa y de poderoso mensaje es “Mi propia reforma”, una composición propia en letra y música, con arreglos suyos y de uno de los grandes músicos de Juan Luis Guerra, Patricio Bonilla.
Su más reciente tema musical es “El Padre Nuestro, Hoy”, que analiza la crisis global en la que se encuentra la humanidad, los niños que mueren a causa de la guerra y la falta de amor, “origen de todos los males”, según el artista, quien ha creado un Padre Nuestro actualizada para el siglo XXI, el cual lo presentó en la Z101, la emisora radial más importante de República Dominicana, en el programa estelar de análisis y opinión nacional “El gobierno de la mañana”.
A propósito de las celebraciones de República Dominicana en Nueva York, a donde viaja permanentemente para asistir a eventos culturales y en donde se presentará en la Gala de entrega de reconocimientos, organizada por el comité del National Dominican Day Parade, le entrevistamos en exclusiva.
República Dominicana tiene en Juan Luis Guerra a uno de sus mayores referentes musicales a nivel internacional. Como cantautor, ¿cuán difícil es tener ese legado y crear un estilo propio?
- Es indudable que nuestro Juan Luis Guerra y toda su impronta musical, resultan ser una fuente inspiracional de arte mayor. Es un legado que ennoblece y por el cual anhelo transitar desde mi propia voz y esencia.
En el proceso creativo hay varias etapas. Erol escribe las letras y después compone la música o viceversa? y de entre escribir e interpretar, ¿cuál es tu expresión favorita y por que?
- En mi caso, las letras en la mayor de las veces, han resultado ser la materia prima desde donde empieza mi creatividad, para luego vestirla de música. Y sobre mi preferencia entre escribir o interpretar, siento que soy más libre al escribir, pero reconozco que al interpretar se conjugan múltiples facetas de un mismo artista; así que elijo a las dos.
A lo largo de la historia, las artes han sido un medio para promover el cambio social. ¿Cuáles son los principales objetivos de tu arte en ese sentido?
- Pienso que mi arte musical y literario, poseen tres propósitos fundamentales, que son: el reforzamiento de nuestra identidad latinoamericana y sus luchas, promover el compromiso ciudadano y estimular el pensamiento crítico. Todo esto, aderezado por el toque de humor que caracteriza a los dominicanos.
República Dominicana y América Latina enfrentan retos como la emigración. Desde tu perspectiva como artista que mantiene presencia en la isla y en la diáspora en Nueva York, ¿cuáles son los principales retos que tiene la comunidad dominicana y que debería hacer al respecto?
- A mi juicio, la migración es uno de los fenómenos más naturales que existen. Las aves, los peces y otros animales, nos han enseñado por siglos, a cambiar de lugar en la búsqueda de mejores oportunidades para alimentarse y reproducirse. República Dominicana, como toda Latinoamérica, tiene el gran reto de crear esas oportunidades para que sus ciudadanos puedan vivir con dignidad. Y mientras, repito una hermosa frase de autor desconocido: "Donde está el pan del hombre, ahí está su patria".
Un mensaje final.
- Aún falta demasiado por cantar y contar sobre lo que somos como continente. Hay todo un mar de similitudes y una amplia diversidad que nos complementan y una lengua deseosa de seguir describiendo nuestra realidad y nuestros sueños. Los artistas que vamos por ese camino, merecemos la misma oportunidad que los que transitan el camino de la inmediatez. Me despido citando al Dr. Martin Luther King: "Aún sabiendo que el mundo se acaba mañana, yo todavía hoy, plantaría un árbol".
Puede encontrar a Erol Díaz en las redes sociales en su cuenta en Instagram en @eroldiaz.f y en YouTube: https://youtu.be/E6Lnuq-EiyU




























