ENTREVISTA EXCLUSVIA con Juan F. Merino del Departamento de Salud de New York

Por Constanza Roncati 

Qué sucede con la salud de los hispanos…

El último Censo a nivel nacional, llevado a cabo en 2010, confirmó la cantidad creciente de hispanos que eligen
los Estados Unidos para vivir: 50 millones.

Nueva York es una de las metrópolis más importantes a nivel mundial y cuenta con un 28% de población hispana en la
ciudad, que en la actualidad supera los 8 millones  pero ¿Qué sucede con su salud?

En un encuentro con Impacto Latin News, Juan F. Merino, Director de Comunicación y Vocero del Departamento de Salud de
Nueva York para con los medios, delineó los temas más importantes que afectan a
los ciudadanos hispanos en el Estado.

El Departamento de Salud de N.Y. es la empresa pública o privada más grande de todo el Estado, aún más grande que
cualquier compañía de Wall Street: maneja más presupuesto, más empleados,
administra todos los hospitales, los centros de salud, las campañas de
vacunación, hace inspecciones y hasta se encarga de realizar documentos de
matrimonio, divorcio y campañas para dejar de fumar, entre otras.

“Es una empresa enorme con un presupuesto enorme y con unos gastos gigantescos”, señala Merino.

Entre las enfermedades que más afectan a los ciudadnos se encuentran: la diabetes relacionada con la mala alimentación y la obesidad, las
enfermedades de transmisión sexual- como el VIH SIDA, gonorrea, sífilis-, el tabaquismo y, por último, se evidencia un crecimiento de embarazos no planificados en jóvenes menores de edad.

Con la llegada del gobernador Andrew M. Cuomo se pusieron en marcha varias modificaciones para “encontrar la manera de reducir
el presupuesto sin perder la calidad de los servicios y así agilizar el funcionamiento con menos gasto”, explica Juan Merino.

Educar para prevenir es una de las banderas que levanta el Departamento de Salud para poder brindar a los ciudadanos una mayor
cantidad de información y así lograr que ciertas enfermedades puedan alcanzar a una menor cantidad de personas.

Merino ejemplifica esta situación con una de las preocupaciones más urgentes que se vive entre los neoyorquinos: la diabetes
como consecuencia de los elevados índices de obesidad.

“Si se empieza por una alimentación sana y cierto régimen de comida controlada en las familias hay una buena posibilidad de
reducir la obesidad infantil, sino la mayoría se traduce en diabetes o en otras complicaciones”, y agrega que “una campaña
preventiva de millones de dólares lleva a un ahorro de miles de millones a la hora de tratar a un paciente”.

Una de las grandes trabas con la que se encuentra el aparato de salud del Estado de Nueva York es llegar a los sectores más
vulnerables que, por falta de información, no aprovechan los planes que se llevan a cabo para su beneficio.

“Los inmigrantes con bajos ingresos, educación limitada y desconocimiento del idioma son los más afectados en temas de salud
porque por miedo a que se revise su estatus migratorio no se acercan a los centros para buscar ayuda o enterarse de los planes, seguros y bonos
alimenticios que tenemos para ellos”, cuenta Merino.

La comunidad hispana en la ciudad está principalmente representada por  los dominicanos que actualmente son el mayor grupo de inmigrantes con 532 mil residentes, seguidos por los puertorriqueños y luego por los mexicanos que aumentaron en un 36% en los pasados cinco años, según un estudio sobre la comunidad estadounidense que realiza la Oficina del Censo.

El aumento en la población inmigrante puede convertir a Nueva York en la primera metrópoli, fuera del sur y el oeste
del país, donde la población blanca es la minoría.

Hace tan solo un año se firmó la nueva reforma de salud que beneficiaría a 88 millones de ciudadanos americanos para
2013. Hasta ahora muchos han sido favorecidos pero aún falta camino por recorrer.

Al referirse a la nueva Ley de Salud, Juan Merino expone que “no se han visto las repercusiones y muchas cosas no se han aplicado
ya que es algo muy escalonado y los ahorros se ven a largo plazo”.

A su vez, explica que entre las medidas que ya se han puesto en práctica se puede destacar la eliminación del fraude en Medicaid: “Muchas clínicas privadas, por ejemplo, dicen que atendieron a 50 personas cuando en verdad atendieron a 5, o recetan medicinas que no corresponden o se encuentra gente que usa el número
social de una persona muerta, lo que lleva a una inflación de las cifras”.

El nuevo sistema de salud norteamericano avanza a paso lento, pero constante, para lograr reducir la vulnerabilidad de muchos
sectores que se encuentren privados de una cobertura médica a la hora de padecer alguna enfermedad.

Para más información acerca de los beneficios,
planes y seguros que otorga el Estado visitar la página oficial www.nyhealth.gov

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