Honor a Quien Honor Merece
AUNQUE ESTÁ MUY TRILLADA LA FRASE “Honor a quien Honor Merece”, es para IMPACTO un Honor tener en nuestras páginas al primer actor IGNACIO LÓPEZ TARSO.

Por Gustavo Suárez Ojeda
IMPACTO
Corresponsal en México
Sería inadmisible pasar por alto el día 15 de enero de 1925 hasta 2015 fecha del nacimiento en México de Ignacio López Tarso quien ha tenido 90 primaveras, 90 veranos, 90 otoños y 90 inviernos.
"Como suelen decir que 20 años no es nada, 90 si lo son y han sido maravillosos desde el primer día que vi la luz que ha iluminado mi camino y creo seguirá por más tiempo, hasta que Dios ilumine mi alma y esté junto a él", dice nuestro entrevistado quien ha sido objeto de un merecido homenaje por parte de la Latería Nacional por aparecer su foto en los billetes de los 15 millones por sus 90 años y 65 de trayectoria artística.
López Tarso ha tenido momentos memorables en el cine, teatro y televisión, ha dejado una huella indeleble en el espectáculo no sólo nacional, sino también a nivel internacional, ha sido un gran maestro para las nuevas generaciones de actores, su capacidad por transmitir sus personajes ha sido reconocida ampliamente, así como su innegable talento, amor a su carrera y profesionalismo que lo han mantenido siempre vigente.
El actor señaló que ha realizado todas sus metas, a sus 90 años no ha pensado en el retiro, "¿Qué haría yo sin poder interpretar los personajes de grandes autores clásicos y nacionales?”.
Mi querido amigo Ignacio o Nachito sabemos que has compartido el escenario con grandes actrices como Dolores del Río, Marga López, Silvia Pinal, María Félix y Ofelia Guilmaín entre otras.
"De ellas estoy orgulloso, además de talentosas fueron queridas amigas a excepción de Silvia que está tan viva como yo y compartimos aplausos en el musical Dolly, el cine, el teatro y la televisión ha sido mi vida, estoy saludable y con deseos de seguir, al empezar el día, doy gracias a Dios y me pregunto que habrá mañana."
López Tarso es uno de los actores más reconocidos en el teatro, que le abrió las puertas de la fama desde 1953 cuando participó en la obra “La Celestina” al lado de Guilmain hasta actualmente en “Aeroplanos” junto con Manuel “Loco” Valdés y Sergio Corona.
A la pregunta de cómo celebró su onomástico dijo:
"Cumplir 90 años son muchos, ¿verdad?, aunque les diré que, qué bueno porque llegar a esta edad te da sabiduría y experiencia y más trabajar todavía en lo que te gusta, guardar gratos recuerdos y tener buena memoria es para dar gracias al Señor. Fue en 1948 cuando empecé a estudiar actuación y no existía la televisión, fue dos años después que empecé a trabajar en ella, en el edificio de la Lotería Nacional. No se llamaba Televisa, el iniciador fue Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, fue un señor con una gran visión a futuro, mi cumpleaños lo pasé con mi familia, mis hijos, nietos y bisnietos, porqué ese día no tuve función de teatro."
López Tarso confesó que, antes de cumplir sus sueños como actor, fue parte del seminario en Temascalcingo, Estado de México que estaba ligado al teatro.
Su primera obra fue "El Gran Teatro del Mundo" y de ahí supo que su vocación era la de actor.
Hizo hincapié que en la actualidad ya no se acelera y aunque tenga proyectos para más adelante, los llevará acabo con forme pase el tiempo, ya que goza de buena salud.
En su currículum aparecen más de cien películas, 50 obras de teatro y 40 telenovelas y señaló que tiene muchos motivos para continuar su carrera y es inmensamente feliz.
De su paso por el cine recuerda sus películas "La Sombra del Caudillo", "Pedro Páramo", "Los albañiles", "Vainilla", "Bronce y Morir", "La Cucaracha", "El Hombre de Papel", "La Rosa Blanca", "Juana Gallo", "La Bandida" y "Macario" por la que ganó el premio Golden Gate en San Francisco, California como mejor interpretación masculina.
Ha recibido cientos de reconocimientos, entre estos La Medalla Salvador Toscano por su carrera cinematográfica, Arieles, Diosas de Plata y La Dama de la Victoria de la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro.
Gracias Nacho por esta entrevista.
Hasta la próxima y recuerda que también hablaré de ti.



























